miércoles, 1 de mayo de 2013

BREVE HISTORIA DE AL-ÁNDALUS - Ana Martos


Cuando Salomón, sobre él sea la paz, estaba sentado en su trono, pasó una nube. Cuando ella le saludó, él le preguntó:

-¿De dónde vienes?.
-De una de las puertas del Paraíso, llamada al-Andalus y que está en el Extremo Occidente
-¿Y a dónde vas?
-A Abbadan, otra de las puertas del Paraíso.

Volvió a preguntar (Salomón):
¿Y en qué supera el lugar hacia el que te diriges al lugar del que vienes?
-¡Oh Profeta de Allah!, todo lo contrario. El lugar del que vengo es mejor que cualquier otro, como el cielo es superior a la tierra.

Junto con la cultura grecorromana, en mayor o menor grado, la influencia semítica aportada por las otras culturas, es decir la judía y árabe, es lo que ha creado en España la base de nuestra cultura occidental. Cada una de ellas ha ido dejando un poso de historia en nuestras venas y han hecho de nosotros lo que somos hoy en día. Queramos o no, el rítmico canto del almuecín, el olor de las especias del zoco, o el sesudo estudio científico en la madrasa son elementos todavía constatables en nuestro día a día. No podemos obviar una parte de nuestra historia por meros perjuicios actuales, sobre todo centrados en el denostado islamismo, tristemente desviado a tendencias de cerrazón yihaidistas: No hagáis violencia a los hombres a causa de la fe (sura II, 57); No disputéis con los judíos ni con los cristianos, sino en términos amistosos (sura XXIX, 45); Invítales a abrazar el Islam… y diles que adoramos al mismo Dios (sura XLII, 14). Desechemos esas ramas tendenciosas que afean esa gran cultura y tomemos de ella lo beneficioso y grande que hizo de Córdoba el foco de la sabiduría occidental y de Al-Ándalus la llama de la gloria medieval, en un momento en que solamente existían pequeñas hogueras en los recónditos monasterios cristianos.

Así pues una de las maneras más directas de conocer la cultura islámica es saber cómo vivían, cuáles fueron los grandes hitos que hubo en los ocho siglos que duró, y que legado dejó esta cultura en la Historia de España. Para ello tenemos cientos de ensayos sobre el tema, pero si me dejan recomendarle uno en concreto permítanme mostrarle el último trabajo de Ana Martos, Breve Historia de Al-Ándalus.  La autora, que seguramente conoceremos por excelentes ensayos como Pablo de Tarso, ¿apóstol o hereje?, Papisas y Teólogas, entre otros, y sobre todo por las maravillosas semblanzas históricas como Breve Historia de los sumerios, Breve Historia del condón y de los métodos anticonceptivos o Breve Historia de Atila, nos invita hacer un viaje a través de la epopeya del mundo andalusí desde su asentamiento en Hispania en el 711, a conocer su época de esplendor en los gobiernos omeyas y en su disgregación en los reinos Taifas, y a asistir al ocaso de su civilización durante los últimos años de la Reconquista, con una Granada que suspira por los jardines de la Alhambra, y con el triste epílogo final con la expulsión de los moriscos, en donde podremos ver como aquellos musulmanes de sabio corazón dejaron atrás el hogar de sus antepasados.



Desde luego Ana Martos nos invita a un paseo emocionante por una de los grandes hitos de la cultura oriental pero de una manera distinta a cómo se ha hecho normalmente en la historiografía actual. A diferencia de otros trabajos que nos muestra a los conquistadores ismaelitas como seres trasplantados desde Arabia y puestos por arte de la Mesa de Salomón en las mismas puertas de Tarifa, sino que al revés, nos enseña en amena introducción como se forjó en el siglo VII el pueblo árabe, allí en las ardientes arenas de la Meca y Medina. A través de sus primeros años el autor desvela como se forjaron sus ideas en el yunque de la religiosidad más practica y cómo evolucionaron hasta convertirse en el gran imperio que iba desde el Norte de África hasta el Indo. Y al igual que hace ya al narrarnos como fueron aquellos siglos de pervivencia islámica en España, lo adereza todo no solo con una erudición asequible a cualquier lector, sino que también lo sazona con una curiosa mezcla de sociohistoria, costumbres y leyendas que pervivieron en esos tiempos, haciendo que la lectura se viva de manera apasionante. Junto con las conquistas, los grandes nombres y las terribles decepciones, podemos saber qué cosas comercializaban en aquellos abarrotados zocos, cuáles eran las costumbres religiosas y progresos científicos en aquel mundo habitado por las Gentes del Libro, y sobre todo cuales eran los lazos de unión entre ellos, sabiendo que intercambios culturales y sociales beneficiaron a unos y perjudicaron a otros. Es por ello por lo que podemos anunciar que Breve Historia de Al-Ándalus se convierte desde su nacimiento en un compendio esencial para comprender en todas sus dimensiones cómo fue aquel mundo donde una sonrisa detrás de un brillo de seda podía comprar un imperio, o como un encendido verso del Corán llegaba a los corazones de cualquier buen musulmán que tocara con su frente el suelo de la mezquita y comprendiera a la vez la grandeza que atesoró aquella Tierra de Vándalos (Al-Ándalus), ejemplo y muestra de una civilización admirada en toda Europa. ¡Dios así lo quiso!