jueves, 21 de mayo de 2026

EL ORIGEN DEL SIGNO DE INTERROGACIÓN

 

Éste no es un relato acerca del signo de interrogación a través de la Historia, sino el por qué dicho signo tiene esa forma tan peculiar, tan abigarrada. Se da por bueno que este signo (?)  apareció en la Edad Media, en concreto en los scriptoria de los monasterios. Los monjes al ir redactando un documento, para señalar que una frase se debía leer como una pregunta utilizaban una palabra latina: quaestio, que viene a significar “pregunta”. Con el paso de los años, ya fuera por comodidad o por redactar manuscritos con mayor rapidez empezaron a abreviarlo poniendo una o debajo de una q, y posteriormente adelgazando la grafía, tal cual como la conocemos hoy en día: ?

Pero solo hemos hablado de la interrogación de cierre, entonces ¿por qué en España se pone también un signo de apertura,  al revés, al entonar una pregunta? Esto ocurrió en el siglo XVIII cuando la Real Academia Española observó que mucha gente leía mal las oraciones largas ya que hasta que no llegaban al final no se daban cuenta de que debían de haberla leído como una interrogación. Es por eso que en la segunda edición de la Ortografía de la Real Academia de la Lengua, publicada en 1754, decidieron poner una doble grafía para que se pudiera leer de forma correcta. De esta forma el español es el único idioma que utiliza doble signo de interrogación frente a otros del mundo que lo siguen poniendo solo al final, como por ejemplo el inglés.


miércoles, 20 de mayo de 2026

PEQUEÑA HISTORIA DE LA MITOLOGÍA CLÁSICA - Emilio del Río (ilustrado por Julius)

 

Antes del advenimiento del siglo XXI, el cine de súper héroes ya empezaba a dar sus primeros coletazos, aunque fue entrado el nuevo milenio, con la irrupción mastodóntica de las productoras capitaneadas por Marvel y DC, cuando se produjo el verdadero boom de este tipo de cine. Antes ya habían aparecido súper héroes en el celuloide de manera esporádica –todavía recuerdo el goce al visionar el Superman de 1978 interpretado por Christopher Reeve o sentir la fuerza en una galaxia muy muy lejana en la oscuridad de un cine de pueblo- pero ahora son una de las piezas angulares de la cultura de entretenimiento dando igual el formato en el que se proyecte. Los jóvenes –y lo no tan jóvenes pues yo también lo consumo- consumen con deleite las increíbles aventuras de los Vengadores o La Liga de la Justicia, se emocionan con ver a sus héroes desplegar sus armas y habilidades sobrehumanas en mundos de fantasía y coleccionan todo el merchandising que pueden, aunque solo sea para acumular polvo en una estantería. Aun así, hace muchos muchos años, en este mundo en el que vivimos, los antiguos ya gozaban de estas maravillas y se sobrecogían con las fuerzas de otros súper héroes, en este caso los dioses que vivían en el universo de la mitología. Unos tenían preferencia por uno,  otros en cambio rezaban a los del templo de enfrente, pero todas estas divinidades tenían un punto en común, la de ser increíbles, tanto que las actuales estrellas del cine han copiado sus poderes, sus habilidades y hasta sus nombres. Ese es el poder de la mitología, que es eterna, y por tanto para recordar a los más frikis del momento y más otakus del lugar todas las maravillas que hicieron grande y atemporal esos relatos de la antigüedad, el divulgador y doctor en Filología Clásica Emilio del Río los vuelve a invocar en uno de sus últimos trabajos titulado: Pequeña Historia de la mitología clásica (Espasa, 2023), además de estar ilustrado de manera kawaii –como dicen ahora los más jóvenes- por el dibujante Julius.

lunes, 18 de mayo de 2026

LAS BRUJAS DE MANNINGTREE - A.K. Blakemore

 

A mediados del siglo XVII el ambiente en Inglaterra estaba bastante tenso, con trazas de acabar en una guerra civil. Tras once años de gobierno absolutista ejercido por el rey Carlos I (1600- 1649) este representante de la casa Estuardo se había hecho muy impopular no solo ante el Parlamento, que había clausurado en 1629 sino también entre la sociedad. Había tenido, de la misma manera, tensiones con otros territorios aledaños, como por ejemplo Escocia e Irlanda y hasta había intentado instaurar una especie de parlamento títere a su conveniencia. Después de muchos años de sufrir este gobierno, en 1642 estalló una contienda fratricida, conocida como la Revolución Inglesa, entre las fuerzas realistas y las anti monárquicas comandadas éstas por Oliver Cromwell en las que, llama la atención, tuvo mucha importancia la ideología de un grupo religioso conocido como los Puritanos. Siete años después, en 1649, acabó triunfando dicha facción anti monárquica, la posterior ejecución del propio rey e imponiéndose durante un breve tiempo una especie de república conocida como la Mancomunidad de Inglaterra, y, lo que es más importante (sobre todo para esta reseña), la hegemonía del pensamiento puritano en todos los ambientes del nuevo estado.

viernes, 15 de mayo de 2026

LA HISTORIA DEL VERDADERO POPEYE EL MARINO

 

                                                            (Foto: National Geographic)

La figura de Popeye el marino es inconfundible. Vestido con uniforme  marinero de mediados del siglo XX, antebrazos abultados y tatuados con el símbolo de un ancla, mentón prominente, una pequeña pipa que emerge de su boca y un ojo cerrado, hundido más bien, y que mira con suspicacia todo lo que hay a su alrededor.  Fue creado por el dibujante Elzie Crisler Segar (1894 – 1938) y desde su nacimiento el 17 de enero de 1929 llegó a convertirse en una figura universal de las tiras cómicas y los dibujos animados. Un auténtico icono pop del siglo pasado. Pero ¿sabías que Segar, para crear a Popeye se inspiró en una figura real de su infancia? Pues sí, ya que nuestro marino era idéntico a otra marino de profesión, en concreto a Frank “Rocky” Fiegel (1868 – 1947) un ciudadano polaco que había emigrado con su familia a Estados Unidos y se habían asentado en la ciudad de Chester (Illinois). Si uno coge un mapa observara que esta localidad está situada al lado del rio Mississippi, cercana a la frontera con Misuri, por lo que tiene –o tenía- un gran comercio fluvial. Así pues Frank “Rocky” Fiegel ejerció allí varios trabajos, como marinero, estibador y al final como vigilante de seguridad de una taberna local.

jueves, 14 de mayo de 2026

EL CAPITÁN BLOOD - Rafael Sabatini

 

<<Quo, quo, scelesti, ruitis? >> (Horacio).

A finales del siglo XVII, el trono de Inglaterra estaba ocupado por el rey Jacobo II (1685 -1688), un monarca católico –el último que han tenido- al que gran parte de sus súbditos acusaban de déspota, mal político y sobre todo de ser un papista que estaba a las ordenes de Roma. Es por ello que durante su reinado se produjera el descontento y algún que otro intento de levantamiento contra el orden establecido, como por ejemplo la conocida Rebelión de Monmouth, también llamada de Pichfork (1685) en el que un aventurero llamado James Scott, duque de Monmouth, se atribuía ser hijo ilegitimo de Carlos II y aspiraba a conseguir el trono. El 6 de Julio de ese mismo año se produjo la Batalla de Sedgemoor en el que las fuerzas del aspirante fueron destrozadas, su líder decapitado, y como consecuencia se puso en marcha una fuerte represión contra los que habían sobrevivido al envite. Unos fueron ahorcados ipso facto por haber luchado contra el rey Jacobo y otros acusados de traidores por haber apoyado la revuelta o haber acogido a rebeldes en el hogar. Tantos fueron los racimos de cuerpos que pendían de los arboles que al final se optó por deportar a las colonias caribeñas a los que se pudrían en prisión debido, sobre todo, a la  falta de cuerdas y maderas con las que fabricar más horcas. Y es en este torbellino de guerras y ejecuciones sumarias, traiciones y deshonor, donde nuestro protagonista, Peter Blood, de profesión medicinae baccalaureus (es decir graduado en medicina) hace acto de presencia debido a una carambola fatal del destino.

martes, 12 de mayo de 2026

MODA Y POLÍTICA - Ana Velasco Molpeceres

 

“Ese azul representa millones de dólares, y muchos puestos de trabajo, y resulta cómico que creas que elegiste algo que te exime de la industria de la moda cuando, de hecho, llevas un jersey que fue seleccionado para ti por personas como nosotros, entre un montón de cosas”. Miranda Priestly en El diablo viste de Prada (2006)

Está ahí delante y no lo vemos, o no queremos verlo. Si acaso pensamos que es algo trivial, superficial y si además es caro, lo desterramos en nuestro imaginario como algo exclusivo de clases altas adineradas o snobs pedantes de última ola. El común puede pensar que la moda es algo anodino, algo destinado al campo cerrado de los modistos y modistas de renombre, el pret a porter destinado a las masas o los espectaculares desfiles que se planifican en lugares tan significados como París, Venecia o Madrid entre otros y que no va más allá del paseillo de turno. Y es una pena porque la moda no es solo ese circuito cerrado de impresiones lejanas y desconocidas sino que este arte –la moda lo es-  ha estado presente a lo largo de la Historia de la Humanidad dictando, a menudo, su configuración social, política y económica, ordenando imperios, coronando reyes y haciendo ganar elecciones a presidentes, y que muchas veces ya sea  por ignorancia o por triste desprecio no nos damos cuenta. Para ello, para que vayamos un poquito más allá de los estereotipos que nos han querido inculcar y nos haga profundizar más en este maridaje entre la moda y el poder quisiera sacar a la palestra el último trabajo de la licenciada en periodismo, historiadora del Arte y Geografía y especialista en moda Ana Velasco Molpeceres y, en concreto, su nuevo libro Moda y política, las apariencias del poder, publicado este año por Los Libros de la Catarata.

sábado, 9 de mayo de 2026

OPERACIONES ESPECIALES DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL - Manuel J. Prieto


 

Las imágenes que salen en las fotos o en las ingentes cantidades de metros y metros de películas y documentales acerca de la Segunda Guerra Mundial (1939 – 1945) nos hace ver que ésta ha sido la contienda más icónica del siglo XX, más incluso que el infierno de las trincheras ocurrido unos  años antes. Las más llamativas de todas estas imágenes son sin duda alguna las que nos muestran grandes batallas con cientos de miles de soldados matándose entre sí, o donde aparecen gigantescos desembarcos anfibios lanzados a la desesperada con el único fin de liberar un continente, o las tristes y terribles imágenes de genocidios que a uno le revuelven las tripas. Podríamos decir que éste es el primer plano de una guerra que se llevó por delante a unos 80 millones de personas en todo el globo pero si agudizamos la vista y ponemos la lupa en esas fotografías o fotogramas podremos ver por detrás, quizás un tanto desvaídos, a unos cuantos soldados sucios y cansados, no por haber luchado en ese momento preciso de la victoria o la derrota sino un poco antes, preparándolo todo para que otros pudieran sobrevivir. Se podría decir que actuaron en una guerra paralela, en el anonimato, muchas veces ocultos y auspiciados en la oscuridad, en pequeñas unidades y con el fin último de conseguir el triunfo final. Y aunque el cine, sobre todo clásico, nos haya deleitado con películas acerca de estos comandos, y nos haya mostrado sus acciones como hechos cuasi novelescos hay que añadir que, al contrario, esos golpes fueron planificados al milímetro y aquellas unidades que participaron en ellas fueron auténticos héroes en sus respectivos ejércitos ya pertenecieran a los aliados o al Eje. Así que para conocer mejor aquellas acciones arriesgadas que tuvieron una gran repercusión para la consecución de  la –llamémosla- gran guerra les recomiendo el excelente ensayo de Manuel J. Prieto: Operaciones especiales de la Segunda Guerra Mundial (La Esfera de los Libros, 2016) con el que se deleitarán conociendo los arriesgados golpes de mano que hicieron inclinarse la balanza o bien hacía un bando u otro.