No sé si por gracia o por desgracia –creo que más bien que por esto último- la Historia de España se mueve y evoluciona un tanto distinta a como lo hacen otros países del entorno más cercano. Desde la Edad Moderna y sobre todo desde las revoluciones liberales del siglo XIX, que es cuando de verdad tenemos consciencia del país en el que vivimos, dotado de una identidad propia, nuestra historia camina hacia delante pero no como una flecha disparada en una dirección, recta, sino con un culebreo constante y pendular dependiendo todo el rato de la facción política o militar que en ese momento esté gobernando. Vaya por delante que el que un país tenga una historia llena de altibajos, contradicciones, cruces de caminos y sustos constantes, por lo menos para mí, la hace más interesante y rica pero lo que no es concebible es que esas contradicciones, esas encrucijadas, sean manipuladas por unos u otros para sacar réditos nacionalistas, partidistas o religiosos. Así pues es bueno encontrarse de vez en cuando con algún libro, que como muy bien dice el autor va a contracorriente de lo establecido en, por ejemplo, la época que nos toca ha tocado vivir. Un libro que está en contra de las múltiples justificaciones fariseas del pasado que buscan identidades nacionales hasta debajo de las piedras haciendo que muchas veces la historia que nos han transmitido de generación en generación provenga de intereses y errores de base que si se estudian con detenimiento enseguida se detecta dónde está la falsedad. Y claro está esto molesta y mucho. Así que perdonen que insista, sean bienvenidas obras como la que aquí les presento: Desmitificando la Edad Media peninsular, de Alejandro García Sanjuán (Los Libros de la Catarata, 2026) que nos va a ayudar muy y mucho a disipar las nieblas y pesados cortinajes que se han planteado acerca de nuestra propia historia.






