<<Estamos destinados a morir en un día determinado, pero es nuestra elección hacer lo que queramos hasta que ese día llegue>> (Ragnar Lothbrok en Vikingos)
Desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, sin darnos cuenta, estamos rodeados de cultura vikinga. En nuestro día a día utilizamos productos comerciales, viajamos por el mundo y gozamos de hobbies con los que desconectar del estrés cotidiano en los que las referencias al universo nórdico están a primera vista. Solo hay que estar un poco atentos ya que por ejemplo podemos acudir a nuestro trabajo en un coche de la marca Rover, que tiene como emblema la proa de un barcoluengo vikingo; escuchar la música de nuestros móviles gracias al bluetooth, aplicación que hace referencia al rey danés Harald Diente Azul; vibrar con las gestas del equipo de futbol americano Minnesota Vikings; leer escritores inolvidables que hacen referencia a la literatura nórdica como Tolkien o George R. R Martin; elegir entre ver una serie de animación japonesa como Vinland Saga o machacar los mandos de la Play con juegos como el God of War Ragnarok mientras nos tomamos un drakkar noir a la vez que pensamos que quizás este verano hagamos un crucero montados en un barco de la empresa Viking Cruise… y así cientos de referencias que nos acompañan en nuestro quehacer diario y que demuestran que en la actualidad dicha cultura está, verdaderamente, de moda.
Por un lado hay que pensar que esta nueva ola vikinga es algo bueno ya que retrotrae a nuestro imaginario colectivo una época muy interesante de la Historia, aunque por otro lado también hay que señalar que dicha sobreabundancia de datos expuestos en distintos formatos ya sea el cine o la televisión, los videojuegos, las novelas históricas y hasta la propia música, pueden, quizás, distorsionar la verdadera historia de la Edad Vikinga y en muchos casos circunscribirla únicamente al plano bélico, a fieros y musculados guerreros pareciendo como si éstos estuvieran todo el día estuvieran saqueando a diestro o siniestro, o bien crear una historia paralela y ridícula de su vida diaria, de sus creencias y costumbres, que no tienen nada que ver con la realidad. Así pues para centrar la verdadera esencia de cómo eran los vikingos y alejarlos de cualquier visión retorcida de la historia real o de cualquier pernicioso presentismo actual, por ello les recomiendo leer el ensayo Eso no estaba en mi libro de Historia de los vikingos escrito por la especialista en temas escandinavos Irene García Losquiño y publicado por la editorial Almuzara (2020).
