sábado, 31 de agosto de 2013

LA HISTORIA DE MONTE RUSHMORE



El artífice inicial de esta obra fue el historiador Doane Robinson el cual quería que las Colinas Negras (Dakota del Sur) formaran parte de las rutas turísticas estadounidenses. La idea principal de Robinson era que se esculpieran en estas montañas los rostros de varios personajes ilustres del país, pero para ello necesitaba la autorización del Congreso de los Estados Unidos. Pasado un tiempo lo consiguió y encomendó la misión de plasmar las figuras al escultor Gutzon Borglum, el cual centró su obra en el Monte Rushmore debido a que allí el granito es más resistente.

Pero ¿qué personajes serían los más representativos para los americanos? ¿Quiénes se merecerían estar inmortalizados? Después de estudiarlo detenidamente Doane Robinson pensó que deberían ser los siguientes: George Washington, padre de la nación americana y héroe de la Guerra de Independencia; Thomas Jefferson, quien compuso la Declaración de Independencia; Abraham Lincoln el cual mantuvo unido a los estados en los duros momentos de la Guerra de Secesión, a la vez que liberó a los esclavos; y Theodore Roosevelt, quien plantó la semilla de la expansión territorial en el espíritu americano. En total Gutzon Borglum, con la ayuda de una cuadrilla de cuatrocientos trabajadores tardaron catorce años, entre 1927 y 1941, en construir este “santuario de la democracia” convirtiéndose en uno de los iconos más conocidos de los Estados Unidos.

viernes, 30 de agosto de 2013

UN PAÍS DE PEPES



Junto con Paco, abreviatura de Francisco, España ha destacado por una abundancia de Pepes, es decir, del apelativo de los Josés. Muchas personas importantes de la Historia de nuestro país han llevado este nombre sin ningún problema, ya que, fíjense, incluso la primera constitución española, la de Cádiz de 1812, se la motejó desde el principio como La Pepa ya que fue aprobada un desapacible día de San José, quedando así para la posteridad. Pero ¿de dónde viene este apelativo? Como en muchos casos la Iglesia tiene la culpa pues al  esposo de la Virgen María, siempre se le ha reconocido como Pater Putativus, es decir que aunque era esposo de la madre de Dios no era verdaderamente el padre original de Jesucristo. Vamos, que encima de que a San José se le ha compuesto un buen número de villancicos jocosos, también la iglesia lo considera un padre postizo.

Los curas y frailes, para no tener que estar todo el rato escribiendo lo de Pater Putativus en las partidas de nacimiento o en los libros religiosos optaron por abreviarlo a P.P después del nombre. Los padres del bautizado, como muchas veces eran iletrados, les gustaba aquella denominación y así pronto el pueblo empezó a llamarlo Pepes. He aquí el motivo por el que a todos los Josés se les llama así.

jueves, 29 de agosto de 2013

EL ORIGEN DE LA ANTORCHA OLÍMPICA



Uno de los símbolos más importantes de las Olimpiadas es la gran llama que preside desde lo alto el estadio olímpico durante todo el tiempo que dura este evento. Pero ¿de dónde vino la idea? En las Olimpiadas de Ámsterdam de 1928 el arquitecto del estadio Jan Wils, creyó que sería emotivo que la antorcha permaneciera encendida todos los días, simbolizando así la leyenda de Prometeo quien había tenido la osadía de robarle el fuego a los propios dioses para después entregarlo a los mortales y sacarlos de este modo de las nieblas de la ignorancia. Cuatro años después, durante los Juegos Olímpicos de Los Ángeles (1932) el padre de las olimpiadas modernas el barón Pierre de Coubertain decidió institucionalizar este símbolo en un discurso pronunciado durante la clausura de dichos juegos:

Que la antorcha olímpica siga su curso a través de los tiempos para el bien de la humanidad cada vez más ardiente, animosa y pura.

La costumbre de hacer una cadena mundial de personas que portan la antorcha desde Grecia nació durante las Olimpiadas de Berlín de 1936 cuando ésta salió con dirección a Alemania desde el Templo de Hera, en Olimpia, y fue llevada por varios relevistas a través de media Europa.

miércoles, 28 de agosto de 2013

EL LENGUAJE ESPECIAL DE JUAN DE PABLO BONET



Podemos considerar al aragonés Juan de Pablo Bonet (1573-1633) como el creador del primer método de enseñanza en español para sordos y sordomudos. Tras estudiar en Zaragoza y Salamanca y después de luchar con valentía en África, Saboya y el Milanesado pasó a educar al hijo del Condestable de Castilla, Juan Fernández de Velasco, el cual era sordo. Mientras le intentaba enseñar las cuatro reglas se dio cuenta de lo difícil que era inculcárselas y por eso, compaginándolo con su carrera política en la Corona de Aragón, decidió crear una gramática y una fonética especial para este tipo de personas. Así pues en 1620 saca a la luz su obra Reduction de las letras y Arte de enseñar á hablar los mudos. Se trata principalmente del primer tratado moderno de fonética y logopedia mediante la enseñanza oral a los sordos mediante el uso reiterado de sencillas señas en forma de alfabeto manual. 


martes, 27 de agosto de 2013

EL PASO HONROSO



En 1434 un valiente caballero llamado Suero de Quiñones tuvo la osadía de proponerle al rey Juan II de Castilla, que en esos momentos estaba en el Castillo de la Mota (Medina del Campo, Valladolid), una prueba increíble. Arrodillándose a los pies del monarca le rogó que le permitiera hacer un torneo muy especial, en el cual él lucharía contra todos los caballeros del reino junto al puente del Hospital de Órbigo, y aquel adalid que se negara a batirse con él tendría que tirar al suelo un guante en prueba de su cobardía estando también obligado a vadear el puente si seguía queriendo pasar al otro lado. Este torneo duraría un mes, y nuestro valiente caballero estaría obligado cada jueves a llevar una argolla metálica para demostrar el amor que sentía por la sin par Doña Leonor Tovar.

El rey le preguntó que por qué deseaba hacer tal demostración de fuerzas, y ante los asombrados asistentes Suero de Quiñones dijo que lo hacía porque quería liberarse de la argolla que llevaba y de este modo dar las gracias a Dios para posteriormente peregrinar a Santiago. Al monarca le encantó la idea y enseguida le dijo a sus heraldos que recorriesen su reino para que cualquier valiente caballero que decidiera ir a Santiago estuviera obligado a pasar por el puente del Hospital de Órbigo. El 10 de Julio de 1434 comenzaron a llegar contrincantes al lugar y no pararon de batirse con Suero de Quiñones hasta el 9 de Agosto día en el que fue herido. Sólo descansó un día, el 25 de Agosto, festividad de Santiago Apóstol. Según la tradición durante aquel mes hubo solamente una muerte, la de caballero catalán Asbert  de Claramun quien recibió un lanzazo en el ojo que le atravesó el cerebro. La Iglesia prohibió enterrarle en tierra sagrada.

Al día siguiente ya repuesto de sus heridas, cumplió lo prometido y abandonó el puente para dirigirse emprender con su  escudero y amigos el Camino de Santiago. En cuanto llegó allí depositó junto al santo la argolla la cual llevaba una cinta azul en la que ponía:

Si no os place corresponderme
En verdad que no hay dicha para mí.

Actualmente esta gargantilla de oro la lleva puesta una imagen de Santiago alrededor de su cuello dentro del relicario del Apóstol.

lunes, 26 de agosto de 2013

EL APODO DE EL EMPECINADO



En un principio a Juan Martín Díez (1775-1825) le llamaban el Empecinado debido a que era natural de Castrillo de Duero. Cerca de esta localidad vallisoletana existe el río Botijas por el que normalmente bajaban sus aguas con abundante pecina, que era una especie de cieno negro, siempre sucias y enlodadas. Los vecinos de otras localidades cercanas apodaban a los habitantes de Castrillo de Duero con este mote, empecinados, que es el que portó el guerrillero durante toda la Guerra de Independencia. Pero a medida que pasaba la guerra, este mote cambio de sentido y se identificó con la determinación y bravura con que Juan Martín Diez luchaba contra el invasor francés. Es decir que de un insulto el apodo del Empecinado se convirtió en todo un elogio.

domingo, 25 de agosto de 2013

LA MISERICORDIA DEL TEATRO



En el Siglo de Oro, por desgracia, no existía la Seguridad Social, así que los enfermos que había en los Hospitales o Cofradías Piadosas, como la de la Pasión (1565) o la de la Soledad (1567), debían sufragar sus curas de forma privada o a través de ayudas de la beneficencia pública. Un método que encontraron estos lugares para conseguir fondos fue construir en las zonas centrales de una manzana o patios interiores teatros o corrales de comedias, como por ejemplo en la calle de la Cruz (1579) o en la del Príncipe (1583, actual Teatro Español).

Así pues, el futuro de los Hospitales pasó a depender económicamente de los ingresos y éxitos de las compañías teatrales. Eran los propios actores quienes cobraban la entrada a la puerta del teatro y también quienes apartaban una parte para la beneficencia. A los que asistían de pie a la obra en el patio no les cobraban suplemento, pero quienes deseaban asientos en los tablados laterales, corredores o aposentos privados se les cobraba una cantidad adicional para sostener “el alma” de los enfermos. A partir de 1615 cuando estos corrales fueron creciendo en importancia ya fueron administrados por arrendadores.