jueves, 11 de julio de 2019

BREVE HISTORIA DE ESPAÑA, I. LAS RAÍCES. BREVE HISTORIA DE ESPAÑA, II. EL CAMINO HACIA LA MODERNIDAD – Luis E. Íñigo Fernández



 Iberia se parece a una piel de toro, tendida en sentido de su longitud de Occidente a Oriente, de modo que la parte delantera mire a Oriente y en sentido de su anchura del septentrión al Mediodía (Estrabón)

¿España o las Españas?, ¿centralismo o plurinacionalismo?, ¿conquista, reconquista o sometimiento?... muchas son las preguntas que actualmente se hacen los españoles de a pie y que con el ambiente caldeado de la política actual están, hoy como nunca, en el candelero. Demuestran por tanto que el ciudadano medio sufre una grave desinformación que desemboca inevitablemente en una fuerte crisis de identidad patria. Debido a la información contradictoria de los planes de educación en las diversas regiones de España, y a las encendidas arengas de algunos políticos oportunistas que escuchamos y leemos en los medios de comunicación, produce que en estos momentos una gran parte de los españoles tengan dudas sobre su historia y cuáles fueron sus orígenes, desarrollo y el futuro que espera a esta vieja piel de toro. Es por ello que siempre es bienvenido a nuestros ojos y a nuestras estanterías libros como el que ahora les traigo: Breve Historia de España I: Las Raíces, y Breve Historia de España II: El Camino Hacia la Modernidad, ambos escritos por el historiador Luis E. Íñigo Fernández, que nos hará sentar las bases con las que comprender la gran gesta en que ha consistido nuestra historia a lo largo de los siglos.

Explicar la Historia de España de manera sencilla no es fácil. En su devenir a través de los siglos hemos tenido nuestras luces y nuestras sombras. Páginas maravillosas y épicas se encaran con otras que debido a su crudeza, irracionalidad y dolor harían sonrojar al más purista en la materia. Pero aun así, la historia de esta península es gigantesca y emocionante, frenética como una novela, y llena de vericuetos que la hacen la preferida del la misma Clío. Así que por ello hay que felicitar al autor, por haber concentrado en estos dos ensayos las partes esenciales nuestra odisea colectiva, desde que España no era España hasta el fenecer del rey Carlos II (en el primer tomo), y los últimos tres siglos que abarcan desde el siglo de los proyectos, es decir el XVIII, hasta hoy mismo en la que España se encuentra en una grave crisis constitucional propiciada por los recientes movimientos independentistas de Cataluña (segundo tomo). Como se puede ver una aventura de lo más impresionante. Y todo ello contado de una forma sintética y didáctica que hará que el español medio y cualquier entendido en la materia pueda disfrutar de principio a fin.

Pero pasamos al primer libro. Breve Historia de España I: Las Raíces. La Península Ibérica atesora una de las historias de la humanidad más viejas del planeta. Tanto que incluso Luis E. Íñigo Fernández la remonta a, como bien nos informa él, cuando España todavía era un proyecto lejano sin nombre, es decir cuando no existía y estaban empezando a establecerse en élla sus primeros moradores a lo largo de su geografía como por ejemplo en Atapuerca. Nos asombraremos al ver cómo vivían y convivían neandertales y homos sapiens, su riqueza pictórica, como la de Altamira, y sus habilidades fabriles. Pasados los siglos, unas naves allende el Este llegaron a nuestras costas, a Cádiz más exactamente, y con ella se abre una nueva etapa. Eran los fenicios quienes traían la cultura y el comercio de oriente y quienes se encontraron con los habitantes y pueblos de Iberia los cuales comenzaron a engarzarse en una historia colectiva mediterránea. De igual manera, por otros medios y lugares griegos y celtas también llegaron y dejaron aquí su poso de civilización. Tiempo después  los herederos de aquellos peculiares comerciantes, los cartagineses, con generales tan famosos como Asdrúbal o Aníbal siguieron interesándose por esta zona del mundo y sus riquezas minerales lo que provocó de rebote que una nueva civilización emergente, la romana, chocara con ellos para su desgracia ya que al final fueron derrotados por ellos. Iberia pasaba a manos de un nuevo amo, Roma, y con ella traería una cultura que hoy día, queramos o no, sigue vigente en nuestro día a día. Su lengua, su logística e ingeniería se sigue usando. ¿Qué aportaron los romanos? Se preguntaron los Monty Python, y en nuestro caso podríamos decir que de todo, desde el derecho hasta la forma de escribir… infinidad de cosas que todavía les debemos agradecer.

Tras su caída en el 476, sus descendientes en Spania, es decir los hispanorromanos y los visigodos, siguieron ocupando este solar… hasta el 711 d. C cuando la invasión musulmana acabó con su mundo. Tras una rápida razia ocuparon casi toda la península menos una parte del Norte. Craso error, porque de ella nacerían los reinos cristianos que a lo largo de los siglos lucharían contra la media luna. En esta parte asistiremos al proceso de islamización y su posterior reconquista en donde cientos de gestas y reyes lucharan hasta la misma caída del reino de Granada en 1492. Los llamados Reyes Católicos asistirán a la caída del estandarte ismaelita e inauguraran un nuevo proceso en donde la expansión, en un principio será la clave inicial para configurar lo que llamamos el Imperio español, en la que unos valientes españoles llevaran nuestra cultura al continente americano y a distintos enclaves mundiales forjando la leyenda de que España era un imperio donde nunca se ponía el sol. Y al frente de este mito se encuentra la dinastía de los Austrias, desde Carlos I hasta el Rey Hechizado, Carlos II, que con sus luces y sombras supo deslumbrar al mundo con la fuerza de sus tercios, la brillantez de su pluma y el poderío del primer imperio mundial.



En el segundo libro, Breve Historia de España II: El Camino Hacia la Modernidad, el autor continúa esta odisea hispana desde el mismo siglo XVIII en el que una nueva dinastía toma las riendas del poder en España: los Borbones. Como bien he indicado antes, estos gobernantes traen una regeneración nunca vista en estos pagos, y un buen número de proyectos que poco a poco nos irán acercando a otros lugares de Europa. Reyes como Felipe V o Carlos III, éste plenamente ilustrado, influenciado por ministros italianos como Esquilache o profundamente inspirados por las ideas de más allá de nuestras fronteras como Floridablanca o Campomanes, darán una nueva dimensión a nuestros país, aunque cuando este avanzaba por el buen camino, a pesar de hacerlo tímidamente, nos sumergimos en la desdichada Guerra de la Independencia (1808-1814) en la que en cruentas guerras, muchas de ellas épicas, conseguimos nuestra independencia frente a la ocupación francesa de Napoleón. Pero lo que parecía un final salvador no lo fue tanto porque los españoles caímos de la sartén al fuego. Un nuevo rey Borbón, Fernando VII sumergió a España en una época absolutista y negra en la que muchos intelectuales tuvieron que emigrar por miedo a caer bajo el fuego de un pelotón de fusilamiento.

El siglo XIX también es llamado El Largo porque en aquellos cien años se sucedieron numerosos y vertiginosos episodios en toda Europa, y España no iba a ser menos: Tras la muerte de el rey Felón, la sucedió Isabel II y de su elección los españoles nos enfrentamos a la guerra civil carlista a la que seguirían otras dos más que sembraría nuestra tierra de sangre hermana. Tras la expulsión de esta soberana se suceden los eventos políticos a gran velocidad: el general Prim propicia el mini reinado de Amadeo de Saboya para, después, pasar a la I República tras su abdicación  y, a continuación, a ritmo de pronunciamiento (música de fondo esencial para comprender nuestro siglo decimonónico) sumergirnos en la llamada época de la Restauración en la que Alfonso XII, otro Borbón, vuelve a reinar. Y así nos adentramos en el siglo XX. El primer tercio estaría ocupado por el reinado del hijo del anterior, Alfonso XIII, en la que la dictadura de Primo de Rivera o los disgustos de la nefasta guerra del norte de África propician que con el tiempo el pueblo decida expulsarlo e instaurar la II República. El pueblo vuelve a tener el poder en sus manos, pero será de forma breve ya que en 1936 un general reaccionario llamado Francisco Franco propicia un golpe de estado y sumerge a la nación en su etapa más negra de la Historia contemporánea: la Guerra Civil (1936 – 1939). Para a continuación vivir en blanco y negro cuarenta años de Dictadura. Tras su muerte en 1975 España vuelve a vivir la experiencia democrática, con sus luces y con sus sombras, hasta el día de hoy en el que nos encontramos en una nueva encrucijada histórica.

A vuela pluma, estos son solamente algunos datos esenciales de nuestra Historia. Adobados o pegados a ellos hay cientos y miles de datos igualmente increíbles que vale la pena de leer y reflexionar pues de éstos son los que están forjadas las bases de lo que somos hoy en día. Estas dos Breve Historia, actualmente remasterizadas y actualizadas, a todo color (como debe ser) en una nueva edición, han de ser ejemplares que nos sirvan de pilares básicos para comprender lo que es España, la gran gesta que ha vivido, y compendio para comprender la Historia de un país que vale la pena vivir.

domingo, 7 de julio de 2019

MOMIAS - José Miguel Parra Ortiz



La muerte no es más que el portal a una nueva vida (La Momia, 1932)

Entrar en un museo arqueológico, en concreto en la sección egipcia, es penetrar en un mundo donde la Muerte ha quedado en suspenso. Es un logro que pocas civilizaciones de la Historia han conseguido: congelar el paso del Tiempo mediante una acción humana. Normalmente estas salas están tenuemente iluminadas, para darles mayor emotividad, y en ellas lo que más sorprende al visitante son unos cuerpos alargados, más conocidos como momias. Estas figuras resecas, fajadas en prietas vendas color ocre, parecen mantener un pulso con el Más Allá, resistiéndose a abandonarnos contra toda lógica pues con sus cientos de años ya deberían haberse diluido en polvo abocado al olvido. Entonces… ¿cuál es el milagro que ha permitido que estos cuerpos no se hayan convertido en mero tributo diario de la Dama de la Guadaña?

Para responder a esta pregunta, hemos de buscar la respuesta en el mismo nombre por el que hoy conocemos a estas reliquias. Empecemos diciendo que su título original era sah y que ya fue en época grecorromana cuando se las comenzó a llamar de manera distinta. Fue el polígrafo romano Plinio el Viejo quien primeramente dio a conocer a sus conciudadanos un producto exótico, líquido, grumoso y negro, recogido en la zona de Persia, muy parecido a nuestro betún, que los habitantes de la zona llamaban mumia. Tiempo después otros eruditos como Dioscorides o el árabe Avicena fueron quienes alabaron las peculiaridades de este producto como excelente para la salud y para atajar cualquier dolencia. Pronto se hizo famoso en Europa y empezó a importarse desde Persia y Egipto un número considerable de toneladas de mumia, pero cuando comenzó a escasear este líquido los avispados comerciantes principiaron a vender aquellos cuerpos amortajados (sah) pues sabían que estaban embadurnados de aquel betún. Fue en aquel momento cuando se les bautizó como Momias.

Actualmente existe un gran desconocimiento sobre el mundo de las momias entre el público profano en relación con cualquier tema egipcio. Es por ello que hoy en día aquellos recipientes de inmortalidad se hayan convertido en meros clichés de una civilización, junto con las pirámides y la perilla de los faraones (y si no vean el último video musical de Kate Perry “Black Horse”) o un divertimento de comedias baratas en donde las vendas son utilizadas como papel de water. Así pues, para evitar este desconocimiento les recomiendo la excelente obra del egiptólogo José Miguel Parra Ortiz Momias, editada por Crítica en 2010. Nada más abrir este ensayo nos encontramos con que estamos en buenas manos, y que nuestro cicerone particular es todo un experto en todo lo relacionado con el Antiguo Egipto. Nacido en Madrid en 1968, es doctor en Historia Antigua por la Universidad Complutense, y especialista en el Reino Antiguo, trabajando no solo de manera académica tras la mesa de un despacho, sino también en la misma Tierra de Faraones excavando en distintas tumbas. Entre sus obras destacan títulos como Los constructores de la grandes pirámides (1998), Cuentos egipcios (1998), Las pirámides. Historia, mito y realidad (2001); La vida amorosa en el antiguo Egipto (2001); Gentes del Nilo (2003); o por ejemplo Historia de Egipto. Sociedad, economía y política (2009).

En este ensayo nos explica cuál fue el origen de este ritual mortuorio basado en la triada vida/muerte/resurrección, y por qué los egipcios eligieron esta forma de enterramiento sobre otros existentes. Fue el calor y la sequedad del terreno lo que en verdad inclinó a estos Hijos del Nilo a sepultar a sus muertos de esta manera para que el ba (alma) y el ka (energía) del difunto llegaran en perfecta unión ante el trono de Osiris. José Miguel Parra Ortiz también nos habla sobre el proceso de momificación, la extracción de órganos para depositarlos en bellos vasos canopos, y como se desarrollaba todo el proceso en La Casa de la Muerte. Fajar el cadáver con prietas vendas y sellar los amuletos de vida con natrón no era solamente un ritual de ricos, sino que también los pobres se beneficiaban de ello. La cultura de la muerte impregnaba todos los estamentos. Este libro, Momias, nos enseña que este proceso es esencial para desentrañar y conocer en profundidad todo el mundo egipcio y su esencia más escondida. A través de un tono erudito, a la par que divulgativo, Parra Ortiz nos descubre las curiosidades que existen alrededor de las momias y recorre todo el Valle del Nilo para hablarnos sobre los enterramientos que se hacían en las pirámides, qué tipo de sepulturas había, si eran ricas o pobres, cómo la arqueología moderna aplicada a la investigación sobre las momias nos revela el tipo de enfermedades que existían y el modo de vida que había tenido el finado, o el apasionante mundo de los saqueadores de tumbas y como se jugaban el tipo por arrancar unos amuletos y joyas para dar de comer a sus familias.

Abrir las paginas de este libro, debido a lo ameno de su lectura, es como tener una conversación con un amigo, pues a cada momento te sorprende con información precisa y peculiar sobre el mundo de las momias, quitándole falsas leyendas al tema y aportando reveladoras historias sobre como estos millones de cuerpos vivieron y sobrevivieron a la caída de Egipto, cuáles fueron sus peripecias en la Edad Media, y como han sido descubiertas en la actualidad. Un paseo fascinante por la antesala del Más Allá que, en verdad, van a disfrutar de principio a fin.

miércoles, 26 de junio de 2019

LA DESBANDÁ - Luis Melero



Cuando pasaban los aviones, daban la voz y nos levantábamos para correr. Y quedaban los cuerpos y decías: 'Mira, muertos' (Juan Conejero, superviviente de la Desbandá)

El gobierno de la República Española después de perder Cádiz y que Tánger y Gibraltar no pudieran acoger a la flota republicana no tenía otra opción que utilizar el puerto de Málaga como base de operaciones. Pero era una elección muy peligrosa ya que la ciudad estaba a punto de caer en manos de los sublevados y solo estaba defendida por unos 12.000 milicianos pobremente armados, en algunos casos con fusiles bastante viejos.  A mediados de Enero de 1937 la suerte ya estaba echada pues el general franquista Gonzalo Queipo de Llano junto con otros dos cruceros se dirige a Málaga y ningún barco de la flota republicana intenta pararlos. Pero es a partir del 6 de febrero cuando los hechos se precipitan ya que a punto de caer la ciudad los ciudadanos huyen en desbandada (de ahí su hombre) camino de Almería produciéndose una de las mayores matanzas de la Guerra Civil. Los ciudadanos utilizan cualquier medio de transporte para huir de los desastres que ya se anunciaban, ya sea en camión, coche, mulas, carretas, en bicicleta o incluso a pie llevándose las pocas pertenencias que tenían. Se cree que en total huyeron unas 300.000 personas las cuales se convirtieron en dianas móviles para los aviones franquistas quienes los ametrallaban a placer o las bombardeaban al igual que hacían los cruceros desde el mar. Se cree que en la carretera y aledaños que va desde Málaga hasta Almería murieron entre 3000 a 5000 personas, la mayoría civiles, que solamente huían de los terrores de la guerra.

La novela de Luis Melero, La Desbandá (Roca Editorial, 2005), narra este episodio trágico de la Guerra Civil Española, hoy un tanto olvidado, a través de los ojos inocentes de Mani un chico que, a punto de entrar en la adultez, se convierte en testigo de excepción del horror que está a punto de sufrir la ciudad malagueña. La familia de Mani, que vive en una de las callejuelas que van a desembocar en el antiguo convento de la Goleta, compuesta por él y sus cuatro hermanos es el núcleo de la narración ya que todos ellos representan un tipo de pensamiento político imperante en aquellos años previos a la contienda civil: Paco es comunista; le sigue el violento Antonio que prefiere la acción directa y es un anarquista convencido; después tenemos a Ricardo, que prefiriendo la vida eclesiástica, es el reverso de sus dos hermanos anteriormente mencionados teniendo con ellos continuas trifulcas; y finalmente Miguel, que está más ocupado por galantear que por tener una idea política en sí. Como se puede ver casi tenemos el arco ideológico completo que va a provocar en menos de un año que los españoles se maten entre sí. En cambio a Mani solo le interesa sobrevivir en ese barrio tan duro.

El autor retrata, en un principio, el ambiente prebélico de Málaga y cuál era el pulso de la ciudad y sus gentes. Pero en cuanto comienza la guerra todo comienza a acelerarse. La urbe comienza a llenarse de refugiados que huyen de las fuerzas nacionales e italianas y llenan la ciudad hasta provocar un ambiente enrarecido y violento en el que sobre todo faltan los suministros necesarios para vivir. Pero el cerco a Málaga llega por fin y cuando las tropas rebeldes están a punto de entrar los habitantes, sintiéndose en verdad abandonados por su gobierno, huyen despavoridos por la única vía posible de escape: la carretera de Almería. No hay medios de transporte organizados como en el sitio de Madrid. Y en ella se vivirán situaciones de lo más espeluznantes. Muerte, horror y locura es lo que reinara en esos días fatídicos. 

La Desbandá, de Luis Melero, rescata este episodio olvidado, más terrible que el sufrido en Guernika posteriormente y nos lo presenta de un modo vibrante y muy bien documentado. Un libro necesario para completar el puzle de una guerra civil que nos asoló y para dar voz a aquellos que sufrieron un verdadero calvario en una carretera en donde el enemigo no les dio tregua alguna.

martes, 25 de junio de 2019

BREVE HISTORIA DE LA ECONOMÍA - Santiago Armesilla



Cuida de los pequeños gastos; un pequeño agujero hunde un barco. En este mundo, ninguna cosa es cierta salvo la muerte y los impuestos. (Benjamín Franklin)

La economía está a la orden del día. Diría incluso que está por encima de otras noticias que nos inundan continuamente pues no solo esta práctica y disciplina es la que hace que funcionemos a diario sino que también, afirmo, la economía y las grandes empresas son las que hacen, e incluso muchas veces manden, en el devenir de un país y de sus dirigentes. Sin economía por tanto no somos nada. Creemos que ésta se circunscribe solamente al cambio de moneda por productos básicos, pero por encima de ella existe una macroeconomía que es la que hace que el mundo gire en torno a los mercados internacionales. Si sube, genial para nuestros bolsillos, pero si entra en caída libre malo para nosotros pues nos infla el precio de la vida. Por tanto, aunque pueda parecernos un campo árido, es bueno que sepamos algo de ella, cómo funciona y cuál ha sido su historia a través de los tiempos en distintas partes del planeta. Así pues, para ello, les invito a que abran el trabajo de Santiago Armesilla, Breve Historia de la Economía, y se adentren en un viaje de lo más interesante.

La primera parada a la que nos lleva nuestro autor es a la misma prehistoria ya que desde que el mundo es mundo el ser humano es esencialmente un ser que gira en torno a la economía. Fueron las herramientas las que le hicieron como es y con las que pudo modificar su entorno a través de la caza, ganadería y agricultura pudiendo en poco tiempo comerciar con los bienes y sobrantes obtenidos. De ahí, tras la unión del hombre en grupos y el nacimiento de los poblados y ciudades la economía se centró en las primeras civilizaciones como son las pertenecientes al Creciente Fértil (Sumeria, Mesopotamia, Egipto) y más allá en zonas como la India y China o en América gracias a los pueblos mayas, aztecas o incas. Y aunque cada una de ellas comerciaba diferentes productos hay que señalar que tenían como punto común el llamado despotismo hidráulico girando en torno a los grandes ríos y las pequeñas comunidades de regadío que hubiera en torno a ellos. Después asistimos al auge que hubo en torno al comercio de esclavos sobre todo en Grecia y Roma (ésta sobre todo) para, a continuación adentrarnos en el comercio y la división económica social entre clases que había en la Edad Media. Pero el comercio en este tiempo no se centra solo en las ciudades y sus gentes sino también en las grandes rutas existentes que hacían posible que llegaran los productos a los mercados como por ejemplo la famosa Ruta de la Seda.

La caída de Bizancio, y la llamada Era de los Descubrimientos provocan que se amplifique ese comercio, sobre todo por la necesidad de especias en occidente, y se liberalice un tanto el sistema de comercio pudiendo por tanto entrar en la también llamada Era del Mercantilismo pues los viajes que se realizan a través del orbe conocido provocan que la economía sea global. Todos los imperios comercian entre ellos, dándonos a conocer que este intercambio que se establece actualmente no es un invento de hoy en día. El mercantilismo es un paso previo al mundo capitalista en el que la Revolución Industrial fue su gran motor. Las nuevas máquinas hacen que se maximice la producción y por tanto aumenten los beneficios de una clase media burguesa que se quiete auto encumbrar. Pero lo que promete ser un maná de abundancia choca con las gran brecha que se empieza a producir entre los que obtienen los beneficios y los trabajadores que sufren agotadoras jornadas de trabajo remunerándose, muchas veces, de manera injusta las horas que dan al patrón. Es por ello que a partir de los postulados de Karl Marx o Hengels se empiece a imponer una visión alternativa de la economía: centralizada en el Estado proletario y más generosa con los trabajadores. La antagónica lucha entre capitalismo y socialismo está servida. Finalmente el trabajo de Santiago Armesilla termina con la denominada Segunda Globalización, nacida del fin del socialismo, y que a mi modo de ver es más agresiva que la primera surgida en la era del mercantilismo.

Breve Historia de la Economía, es un ensayo bastante interesante sobre este campo y sus interrelaciones a través de la Historia. Aprenderemos muchos temas interesantes, no solo su evolución, sino que nos pararemos en los orígenes de la moneda, la propiedad privada, los tributos, como estaba dividida económicamente la sociedad feudal, como eran los distintos tipos de intercambios existentes en las culturas de la antigüedad y en el mercantilismo, qué productos eran los más interesantes, las rutas de comercio a lo largo de los siglos, los modos de producción… y así un buen número de elementos que nos harán disfrutar del universo de la economía y como ésta ha ayudado al desarrollo del ser humano en la Historia Universal.
Buena lectura.