jueves, 11 de septiembre de 2014

EL PRIMER MATRIMONIO GAY EN ESPAÑA



En 1901 se produjo en La Coruña uno de los matrimonios más famosos de la Historia de España. No, no se casaba ningún rey ni persona de alta alcurnia, sino dos personas sencillas que querían demostrar el amor que sentían el uno por el otro. Entonces ¿qué tiene de especial este enlace? Pues que en contra de los cánones de la época, los contrayentes eran del mismo sexo. En concreto dos mujeres ¡Toda una revolución para la época! Se llamaban Elisa Sánchez y Marcela Gracia Ibeas. Los casó el padre Cortiella en la iglesia parroquial de San Jorge, y para poder engañar al religioso Elisa se cambió el nombre por el de Mario y acto seguido se vistió de hombre. Cuando se supo el “engaño” ambos tuvieron que emigrar pues las gentes vieron en aquel casamiento un acto aberrante contra la ley de Dios, según rezan algunos periódicos de entonces. En su huida fueron a parar a Argentina, pero con el tiempo Mario murió y Marcela acabó casándose con otra persona que en este caso, curiosamente, era un hombre.

martes, 9 de septiembre de 2014

FRANCO VISTO POR SUS CAMARADAS



¿Nunca se han preguntado qué pensaban los dictadores europeos, Hitler o Mussolini, sobre su amigo Franco? Pues aunque parezca que estos tres estaban muy unidos, el concepto que tenían del caudillo español no era muy bueno que digamos. Un ejemplo: cuando el dirigente alemán se reunió con Franco en Hendaya en 1941, el primero tuvo que soportar durante horas el parloteo continuo de este ultimo sobre las glorias militares de España, la historia y gestas que protagonizó en el Rif o la importancia que tenía Marruecos para el Eje. Hitler, que era una persona a la que le gustaba dominar cualquier conversación, en cuanto pudo alejarse de Franco, lo primero que le dijo a uno de sus colaboradores fue que prefería que le arrancaran una muela a tener que volver a escucharle de nuevo.

Pensaba que Franco era una persona oscura y siniestra, y que su régimen era una locura “clerical y reaccionaria”, e incluso más de una vez pensó en eliminarle para poner en su lugar a un gobierno dirigido por falangistas, a los que consideraba que eran, junto con los nazis, la verdadera esencia antimarxista. No comprendía por qué tenía que estar escoltado por una guardia mora, y además, y en esto coincidía con su jefe de propaganda, Goebbels, no se cansaba de decir que Franco se había alzado con el triunfo en la Guerra Civil gracias a su ayuda y a la de Mussolini. Es decir que era un jefe de carambola.

Y ya que sale la figura del Duce italiano, decir que la opinión que éste tenía de Franco no era tampoco nada buena. Continuamente se quejaba de la actitud bélica del español, de lo poco decidido que era y sobre todo de la lentitud en tomar decisiones estratégicas para acabar con el enemigo. Una vez, entre risas, le dijo al conde Ciano, ministro suyo y yerno por partida doble, que “este hombre no sabe hacer la guerra o no quiere”.

Como se puede ver sus queridos amigos le tenían por charlatán, fatuo, oportunista y lento de entendederas. Ya lo dice el refrán: Para que tener enemigos si tengo amigos como tú.

sábado, 6 de septiembre de 2014

BREVE HISTORIA DEL CÓMIC - Gerardo Vilches



¿Es un pájaro, es un avión? No..es ¡Superman!

10 de Mayo de 1945. La Segunda Guerra Mundial está a punto de acabar y para celebrarlo varios soldados americanos se dedican a vaciar la despensa privada de Hitler en su retiro del Nido de Águila, cercano a la localidad de Berchtesgaden, en los Alpes bávaros. Cientos de botellas circulan de mano en mano, pero cuando uno de ellos acude a uno de los estantes a coger otra, observa que este licor tan caro está envuelto en un papel, que por lógica nunca tendría que haber estado allí: un cómic americano de los años 30. Y aunque parezca que esta curiosidad no tiene nada que ver con el libro que principio a reseñarles, les indico que es el mejor ejemplo que se puede encontrar para mostrar que el idioma de las tiras gráficas es verdaderamente universal y que va más allá de fronteras e ideologías. ¿Qué podía hacer allí, en el santuario nazi por excelencia, un cómic de superhéroes o tal vez de gangsters del más crudo Chicago? Me gusta imaginarme que tal vez su dueño fuera un edecán teutón, de rubio pelo cortado a cepillo que a escondidas le gustaran los cómics prohibidos por el régimen. Por tanto, como se puede ver, este tipo de ilustraciones, tebeos, o novelas gráficas como les gusta llamarse ahora, siempre han estado ahí, ya sea en tiempos de paz, o de guerra, y que por razones equivocadas o por falso paternalismo no les hemos tenido tan en cuenta como otras manifestaciones artísticas. Se puede pensar que es solo una lectura para niños y que cuando uno se hace mayor esta hasta mal visto que le pillen con uno de ellos en la mano. Que equivocados estamos, pues el devenir de este gran género desde finales del XIX hasta hoy es tan impresionante que se merece uno de los mejores y más completos ensayos sobre este tipo. Y es lo que ha hecho el escritor Gerardo Vilches en su obra Breve Historia del Cómic, editado por Nowtilus. (Continua)

EL PRIMER SER VIVO QUE VIAJÓ AL ESPACIO



Su verdadero nombre era Kudriavka (rizado, en ruso) y los científicos soviéticos que la encontraron merodeando entre la basura de uno de los callejones de Moscú le pusieron el nombre de Laika. La eligieron precisamente a ella porque pensaban que un perro acostumbrado a la mala vida y a condiciones extremas de frío, calor y hambre, se adaptaría mejor a cualquier situación que se presentara en el desconocido espacio exterior. La perrita fue sometida a un duro entrenamiento y para que se aclimatara mejor al reducido espacio de la cápsula del Sputnik 2 la fueron metiendo en diferentes cajas y jaulas cada vez más pequeñas cada vez que se iba a acostar. Además, le retiraron cualquier tipo de comida terrestre y solamente le daban gelatina nutritiva.

Los científicos diseñaron la nave con varias estancias. En algunas pusieron transmisores de radio, aparatos médicos y de medición. Y a su lado pusieron la cabina presurizada donde iría Laika. Se trataba de un habitáculo presurizado, de 100 centímetros de largo por 8 de ancho, y en ella la perrita podría ir sentada, de pie, con toda libertad, aunque encadenada para que cuando faltara la gravedad no se golpeara contra las paredes. En todo momento sería grabada por una cámara de video, y controlada desde la Tierra gracias a un traje especial dotado con unos sensores que podían medir el ritmo cardiaco y respiratorio a la vez que analizar cualquier anomalía en su presión sanguínea.

3 de Noviembre de 1957. A las 19:12 horas Laika era lanzada al espacio, convirtiéndose desde ese momento en el primer ser vivo en viajar al espacio. Los medios de comunicación rusos dijeron desde el principio que Laika estaba en perfectas condiciones durante todo el trayecto, que iba perfectamente dentro de la cápsula y que pasado un tiempo aterrizaría suavemente en la Tierra gracias a un sofisticado paracaídas que llevaba el Sputnik. Pero la realidad era bien distinta pues muchos años después, en el Congreso Espacial Mundial de 2002 el científico ruso Dimitri Malashenkov desveló que la pobre Laika tuvo una muerte terrible ya que debido a un fallo de un ensamblaje de la nave se generó una enorme humedad dentro de la cápsula alcanzándose la friolera de más de cuarenta grados de cinco a siete horas seguidas, lo que provocó que la perrita se cociera literalmente.

A pesar de ello los rusos consideran a Laika un héroe nacional, apareciendo su efigie no solo en monedas y sellos sino también en distintos monumentos repartidos por la Madre Patria y que conmemoran las hazañas de sus astronautas durante la carrera espacial que enfrentó a su país contra Estados Unidos. En uno de ellos se la ve merodeando entre las piernas de aquellos esforzados titanes, e incluso no hace mucho se erigió uno en honor suyo en unas instalaciones militares de Moscú.

viernes, 5 de septiembre de 2014

EL SECRETO DE LOS FÓRCEPS



Los fórceps son un instrumento utilizado por los profesionales de la obstetricia para la extracción del feto por el cuello del útero, compuesto por dos cucharas o ramas curvas articuladas  por una bisagra que se agarran perfectamente a la cabeza del bebe. El inventor de este curioso artilugio fue un médico francés del siglo XVI llamado Guillaume Chamberlen que durante su adolescencia se fue a vivir a Southampton (Inglaterra). Muy pronto se hizo famoso por ser un partero muy eficiente, extendiéndose de la noche a la mañana la noticia de que casi no provocaba dolores a las parturientas. ¿Cuál era su secreto? Parece ser que cuando le llamaban de una casa traía consigo una caja enorme envuelta con un paño negro llevando en su interior el secreto de sus éxitos profesionales: unos grandes fórceps fabricados por el mismo. Además, para que ni la parturienta le pudiera ver en acción la cubría con una sabana. ¡Menudo cuadro!

Su hijo Peter el Viejo continuó la tradición familiar y también se hizo obstetra. Se trasladó a Londres e igualmente mantuvo ocultó el secreto de los fórceps. Éste tuvo dos hijos, Hugh y Peter quienes acabaron siguiendo de igual manera la profesión de sus ancestros. Una vez el propio Hugh dijo:

Mi padre, mi hermano y yo somos los únicos que practicamos en Europa un medio de dar a luz que no causa perjuicios a la madre ni al chico, todo ello gracias a la bendición de Dios y a nuestros esfuerzos personales.

Pero pasado el tiempo uno de los hijos (se cree que Hugh), debido a unas deudas, se vio obligado revelar el secreto al venderle uno de los fórceps a un obstetra holandes, el afamado doctor Roonhuysen. Éste lo puso enseguida en conocimiento del cirujano Jean Palfyn, quienes no tardaron en mejorar este práctico invento.

jueves, 4 de septiembre de 2014

EL EMPERADOR QUE QUISO SER GLADIADOR



Uno de las cosas que más pronto aprendían los dirigentes de Roma, ya fueran cónsules o emperadores era que los juegos de circo eran un arma esencial para tener contenta a la plebe pues no solo la congraciaban con ella sino que también la distraía de los problemas cotidianos y así de esta manera se evitaban las típicas revueltas debido a los malos gobiernos o a las hambrunas. Esto ya lo apuntaba el escritor Juvenal al hablar sobre el pueblo romano: … duas tantum res anxius optat panem et circenses (ya solo desea con ansiedad codiciosa dos cosas: pan y juegos).

Pero hubo un emperador al que los espectáculos circenses le apasionaban hasta la demencia: Cómodo. Y no solo fue pródigo al ofrecer multitud de juegos a sus conciudadanos sino que incluso también quiso participar activamente en ellos. Para los romanos este hecho fue todo un shock ya que veían como su señor se rebajaba al mismo nivel que los gladiadores los cuales estaban compuestos casi en su totalidad por prisioneros de guerra, condenados a muerte, hombres libres que habían preferido luchar a pagar sus deudas o indigentes que servían de carne de cañón para el espectáculo. Este sentimiento de vergüenza ajena lo describió muy bien el cronista Herodiano:

Un triste espectáculo: el muy noble emperador de Roma, después de tantas victorias conseguidas por su padre y sus antepasados, no tomaba sus armas de soldado contra los bárbaros en una acción digna del imperio romano, sino que ultrajaba su propia dignidad con una imagen vergonzosa en extremo y deshonrosa.

Se empezó a rumorear que Cómodo no era hijo de Marco Aurelio sino de una mujer llamada Faustina que había sido amante de un gladiador. Ante el asombro de todos saltaba medio desnudo a la arena y se hacía llamar Paulo, en honor de un gladiador famoso que había muerto hacia ya tiempo, y cuando estaba en palacio le gustaba que todos le llamaran por el nombre artístico que se había puesto: Vencedor de mil gladiadores. Luchó un total de 735 veces, ya fuera utilizando el arco contra las fieras, o con la espada en el papel de secutor (o gladiador especializado en luchar contra los retiarius o guerreros que portaban una pesada red para atrapar a su oponente) En todos los combate resultó ganador lo que claramente indica que la gran mayoría de las veces sus oponentes estaban drogados, desangrados (acuérdense del general Máximo en la película Gladiator) o adormecidos. Y encima, todo este despelote no lo hacía gratis sino que cobraba una prima de casi un millón de sestercios por mostrar al público sus bien lubrificados músculos.

Todos estos actos excéntricos, como la obsesión malsana por los espectáculos circenses, pensar que era Hércules redivido, o tener como escolta a un grupo de gladiadores, fue lo que le llevó a la muerte. Un día dos condenados, Lecto y Eclecto, aleccionados por Marcia, la concubina preferida de Cómodo, vertieron un poco de veneno en el vino del emperador y cuando éste estaba medio dormido, entró en sus aposentos un gladiador llamado Narciso (otros dicen que un forzudo atleta) que acabó ahogándole con un cojín. Este fue el fin de uno de los mayores dementes que dio la historia de Roma: Cómodo.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

A CADA UNO LO SUYO



El gran polígrafo Jean Jacques Rousseau (1712-78) cuenta que una vez una princesa oyó bajo el balcón de su palacio a la plebe gritando sin parar. Extrañada le preguntó a su sirvienta: “¿Qué sucede? ¿Por qué se lamentan?” A lo que la aludida respondió. “Porque tienen hambre y carecen de pan”. Acto seguido aquella princesa se acercó a la ventana y entre risas dijo: “¿No tienen pan? ¡Pues que coman pasteles!” Lo curioso de esta famosa frase es que la historia tradicionalmente se la ha atribuido a una persona de mayor rango que el que tenía la princesa pastelera: la reina Maria Antonieta. Y es que salvando el honor de esta regia mujer la frase no se la podemos imputar a la mujer de Luis XVI ya que cuando Rousseau escribió sobre ello en 1769, la futura reina de Francia todavía era archiduquesa de Austria.