lunes, 20 de octubre de 2014

BREVE HISTORIA DE LA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL - Luis E. Íñigo Fernández



La revolución industrial fue otro de esos saltos extraordinarios hacia delante en la historia de la civilización. (Stephen Gardiner)

Ahora lo tenemos bastante fácil. Si se nos acaba la comida bajamos al supermercado a comprar lo que necesitamos. Si, igualmente, se nos rompe la lavadora, el ordenador, el coche, etc… no hay que esperar años para conseguir otro pues cerca de nuestra casa existen tiendas o concesionarios donde podremos sustituir lo estropeado. Lo vemos como algo evidente, pero hace cientos de años estas transiciones rutinarias no eran tan factibles, fuera por imposibilidad monetaria o de genero. Hasta mediados del siglo XVIII la vida del campesino u obrero, desde que aparecía el sol hasta que anochecía, era la misma: crear género de manera artesanal para un consumo inmediato destinado para si mismo o para su señor. Y así un día tras otro. El artesano, ya cultivara la tierra, confeccionara herramientas, telas o adornos, era, en principio, dueño de su producción y posteriormente lo legaba al comerciante por un módico precio. Pero pasado un tiempo algo empezó a cambiar en Europa. Nuevos vientos corrían y un giro en la producción hizo surgir una etapa de crecimiento que se conoció universalmente como La Revolución Industrial. Un estallido que todavía hoy sigue marcando nuestros mercados y formas de entender el mundo. (Continua)

domingo, 19 de octubre de 2014

EL “POCERO” DE LOS AUSTRIAS



Durante un tiempo los reyes de España no tuvieron una capital fija, pues se movían por toda la Península trasladando su corte allá donde se necesitara. Pero parece que con la venida de los Austrias, Madrid ya se había convertido en el punto neurálgico de la Península. Aun así, hubo un tiempo en que este honor le fue otorgado a otra ciudad, Valladolid que entre 1601 y 1606 ostentó este título. El motivo no fue por motivos prácticos sino todo lo contrario, meramente especulativos. La culpa de ello la tuvo Francisco de Sandoval y Rojas, duque de Lerma, valido oficial de su alteza el rey Felipe III.

Mediante tretas y pretextos sobre que Madrid era una ciudad de pecado y llena de delincuencia convenció al monarca para que trasladara la Corte a Valladolid. Pero lo que no sabía este último es que hacia un tiempo el valido había comprado solares, casas y palacios en la ciudad vallisoletana a un precio irrisorio. Se sabe también que cuando estaba a punto de anunciar el cambio de capitalidad los regidores de Madrid le ofrecieron unos cien mil ducados para paralizar el traslado e incluso los de Valladolid le hicieron una contraoferta para que ésta se llevara a cabo. Prometiendo estudiar el caso, no tuvo problemas para coger el dinero de unos y otros. Después de aquello, en Enero de 1601, resueltos ya todos los temas legales posibles, comenzó la mudanza, y como había estudiado el valido pronto se vio que las casa y lugares señalados para albergar a la Corte eran escasos, por lo que se vio obligado a prestar sus tierras para acoger a todos los funcionarios. Evidentemente a un precio muchísimo más elevado del que había pagado anteriormente. Es decir, en poco tiempo el duque de Lerma, en roman paladino, se forró, convirtiéndose en una de las personas más ricas de España.

E igualmente, cuando vio que el negocio inmobiliario languidecía en Valladolid, volvió a repetir la misma operación pero a la inversa. Previamente compro terrenos y casas en la anterior capital aprovechando la caída de precios que se había producido con el traslado de la Corte, y en 1606 convenció de nuevo al rey para volver a Madrid. Aquello se convirtió en un negocio redondo, digno de alabanza por parte de los actuales especuladores urbanísticos.

sábado, 18 de octubre de 2014

EL ORIGEN DE LA PALABRA BISOÑO



Según el diccionario de la RAE, bisoño significa “nuevo e inexperto en cualquier arte y oficio” y también se puede aplicar a “un soldado o tropa nuevos”. E igualmente el mismo diccionario nos dice que esta palabra no es originalmente española sino que es un italianismo. Parece ser que en el siglo XVI los Tercios españoles acantonados en Italia utilizaban la expresión “Fa bisogno” (se necesita) para indicar el número de soldados nuevos que había que reponer en cada unidad al producirse bajas. Los soldados veteranos incluso utilizaban esta expresión de forma despectiva al referirse a los novatos como “fabisoños” o simplemente “bisoños”.

Pero también se dice que el origen de esta palabra proviene de los mismos italianos que llamaban a los jóvenes soldados de reemplazo como bisognos ya que los pobres nada más recalar en la península itálica, al carecer de todo lo necesario y pasar mucha hambre, se acercaban a la gente con la mano extendida diciéndoles “io bisogno..” (necesito…)

jueves, 16 de octubre de 2014

LAS AMISTADES TRAIDORAS



El 23 de Marzo de 1369 se produjo uno de los momentos cruciales de la Historia de España. Una nueva dinastía, los Trastámara, llegaba al poder tras una cruenta guerra civil que tuvo como origen dilucidar los derechos sucesorios al trono del rey Pedro I el Cruel, y el pretendiente y hermanastro del anterior Enrique, conde de Trastámara. Éste último, parece ser,  demostró más pericia en el campo de batalla pues consiguió cercar al rey en el castillo de Montiel (Ciudad Real). Éste, viendo que no tenía ninguna esperanza de escapar, consiguió contactar con uno de los mercenarios franceses de Enrique, llamado Bertrand du Guesclin, al cual prometió una cuantiosa fortuna por ayudarle a escapar.

La tarde del 22 de Marzo el rey esperó a su aliado junto a las murallas, y cuando llegó la noche, al amparo de la oscuridad, emprendió la huida acompañado por un puñado de hombres. Pero dio la casualidad de que al pasar cerca del campamento enemigo apareció en ese preciso momento Enrique armado hasta los dientes. En un principio, puesto que habían pasado unos cuantos años sin verse, éste no reconoció a su propio hermano, pero uno de sus hombres comenzó a gritarle: “Catad que ese es vuestro enemigo”. Lo curioso es que Enrique seguía sin verlo claramente, hasta que fue el mismo Pedro quien encarándose con él le espetó a la cara: “Yo só, yo só”. Más le hubiera valido estarse callado.

Como lobos hambrientos, se lanzaron uno contra el otro enfrentándose cuerpo a cuerpo rodando por el suelo. Enrique consiguió hacerle una herida en la cara, aunque enseguida se demostró que Pedro era más fuerte y que tenía las de ganar. Cuando parecía que el pretendiente iba a morir, inesperadamente el mercenario francés agarró al rey Pedro por las piernas y lo volteo diciendo:

Ni quito ni pongo rey, sino ayudo a mi señor.

Aquello le ofreció una oportunidad única a Enrique, el cual hundió su cuchillo en el corazón de su hermano, y acto seguido le cortó la cabeza. Una traición llevó al trono a los ambiciosos Trastámara.

miércoles, 15 de octubre de 2014

LAS CABEZAS DE JAÉN



Una de las características más famosas deL nacionalsocialismo alemán fue la búsqueda de una raza perfecta, la aria, de la que supuestamente descendían todos los germanos. Cualquier hilo de investigación justificaba sus alocadas ideas y es por eso que la organización Ahnenerbe, que se encargaba de estas búsquedas, enviaban continuamente a cualquier rincón del mundo a expertos nazis con el fin de corroborar estos posibles orígenes. Uno de estos viajes lo hicieron al interior de Andalucía, en concreto a Jaén, para averiguar si existía alguna conexión entre los colonos alemanes que se habían asentado en el siglo XVIII por aquella zona y los contemporáneos.

Los científicos teutones, al llegar allí, idearon todo un sistema para hacer las comprobaciones pertinentes, y para eso necesitaban estudiar el cráneo de todos los jienenses posibles. Pero claro, éstos no lo iban hacer por amor al arte, así que tuvieron que anunciar que quienes se dejaran estudiar les pagarían cinco pesetas de la época. La noticia corrió como la pólvora: ¡unos científicos daban dinero porque a uno le dejaran medir la cabeza! Cientos de personas, muchas de ellas hambrientas, se presentaron ante la puerta y a quien dice que la cola de generosos voluntarios daba varias vueltas al edificio. Y es aquí donde aparece la eterna picaresca española. Rápidamente empezaron a aparecer hermanos gemelos o trillizos hasta debajo de las piedras, y claro está los demandantes exigían el doble y el triple porque le dejaran tocar la cabeza… que casi siempre era la misma pues todos se ponían continuamente a la cola nada más salir.

Los alemanes, que tontos no eran, pronto empezaron a sospechar algo, por lo que al día siguiente exigieron además que todos los peticionarios llevaran consigo alguna partida de bautismo para comprobar quienes realmente eran y que en verdad eran de aquella zona. Pero esto no contrarió a los jienenses que inmediatamente encontraron el medio para solventar este problema. La solución fue muy sencilla: sobornar a algún cura o sacristán para que les hiciera o bien partidas de nacimiento duplicadas o bien que cambiara solamente el nombre y los apellidos del bautizado. En resumidas cuentas, todos salieron contentos: los habitantes de Jaén se llevaron un buen pellizco por dejarse medir el cráneo y los científicos alemanes se fueron felices creyendo que habían hecho un buen trabajo.

martes, 14 de octubre de 2014

LA BERLINA DE PRIM - Ian Gibson



¡Quién fuera Prim!

Pasear por las calles de Madrid, muchas veces, es dar un paseo por su propia historia y por la del país en general. Puede uno recorrer el castizo Madrid de los Austrias y poner la mirada e imaginación en oscuros callejones donde uno puede elucubrar arriesgadas aventuras a medianoche, o también caminar por otros sitios más abiertos y ajardinados, hechos a tiralíneas puras, en el otro Madrid, el de los Borbones donde tantos adelantos técnicos y sociales hicieron que España empezara a caminar hacia la modernidad y un futuro sin miedos arcaicos. En concreto, como si fuera tuviera un mapa y un cicerone más que enseña la capital a turistas, quisiera señalarles una calle en concreto, cercana al hoy tan de moda, Congreso de los Diputados, la de Marques de Cubas. Calle bonita y limpia que muy pocas personas saben que antes tenía otro nombre, más sonoro y ampuloso, Del Turco. Y es, precisamente, en esa misma calle donde hace unos siglos se produjo uno de los expedientes X más conocidos de nuestra historia patria: el asesinato y magnicidio del Capitán General Juan Prim I Prats  una tarde noche lluviosa de un 27 de Diciembre de 1870 cuando abandonaba las Cortes de Diputados, a la espera de la llegada inminente de su apadrinado Amadeo de Saboya, y se dirigía a su casa en la Calle Barquillo. Unos emboscados, cubiertos de gruesas ropas para no ser identificados, cerraron con dos carruajes ese mismo callejón y mediante certeros disparos a fuego cruzado mataron a gran parte de la comitiva que acompañaba a Prim al hogar. Éste logró sobrevivir pero moriría  tres días después a causa de las heridas recibidas en tal mortífera trampa.

domingo, 12 de octubre de 2014

A LA SEGUNDA



Podemos considerar al escritor Ventura de la Vega como uno de los pocos hombres de la Historia que han muerto dos veces seguidas, una ficticia y otra real. Les explico: según parece este poeta y dramaturgo del siglo XIX, auténtico continuador del teatro tradicional del siglo XVIII murió en Madrid en 1865 después de haberse pasado semanas agonizando. Un periódico de la época, en concreto La Correspondencia, anunció por error que había muerto unos días antes. La familia de Ventura de la Vega obligo al periódico a retractarse, pero cuando verdaderamente se produjo el fatal desenlace, volvieron a publicar de nuevo la necro noticia, pero estaba vez anunciándolo de la siguiente manera:


Hoy, por fin, falleció don Ventura de la Vega.