miércoles, 10 de febrero de 2016

¡QUÉ MAREO DE CENA!



¿Sabías que el primer restaurante giratorio de la Historia se construyó en la antigua Roma? Un buen día el emperador Nerón (37 – 68 d. C) pensó que sería divertido celebrar sus opíparos banquetes en un recinto que diera vueltas sobre sí mismo dentro de su famosa Domus Aurea. Así puse mandó llamar a los arquitectos Celer y Severus quienes tras oír las ordenes de su señor no dudaron en ponerse manos a la obra. ¡Más le valía hacerlo! La futura sala medía unos 16 metros de diámetro y se apoyaba en su centro  sobre una columna de cuatro metros de diámetro, a la vez que otros cuatro mecanismos esféricos, movidos por un sistema hidráulico, permitían que girara poco a poco. Para que todo fuera del gusto del excéntrico emperador esta sala o coenatio rotunda estaba decorada con todo el boato que hubiera. Según Suetonio: “En los comedores existen techos revestidos de placas de marfil móviles por las cuales se pueden tirar flores y regar perfumes. El comedor principal era una rotonda que giraba día y noche como el espacio exterior”. Desde luego debía ser espectacular, a la par que mareante.

miércoles, 3 de febrero de 2016

LA BEBIDA PREFERIDA DEL EMPERADOR



¿Sabías que Carlos I de España y V de Alemania era un obseso de la cerveza? Debido a  sus problemas dentales (era prognático) le costaba mucho comer. ¡Y eso que era un gran comilón! Es por eso que para pasar los enormes trozos de carne que ingería debía siempre acompañarlos de grandes cantidades de cerveza. Incluso cuando se retiró a Yuste mandó que se elaborara allí la cerveza que a él le gustaba, de corte flamenco y sabor algo amargo, creándose de esta manera en Extremadura la primera fábrica de cerveza en España.

martes, 2 de febrero de 2016

LA MUJER DEL RELOJ - Álvaro Arbina

Título: La mujer del reloj
Autor: Álvaro Arbina
Editorial y texto: Ediciones B
Páginas: 688



Un thriller histórico ambientado en la guerra de Independencia contra Napoléon. El nuevo autor best seller de la novela histórica española se llama Álvaro Arbina y tiene veinticuatro años.
La mujer del reloj, una novela de carácter histórico, a caballo entre el thriller y el género policíaco, transcurre a lo largo de los cinco años que duró la guerra de la Independencia (1808-1813).

Describe la aventura que vivirá Julián de Aldecoa Giesler, un joven de dieciséis años que emprende un largo viaje por el país en guerra tras el rastro de su padre, quien, asesinado en extrañas circunstancias, no puede contarle el codiciado secreto que desde hace años protege su familia. Tales circunstancias atraerán al frío y calculador general francés Louis Le Duc, un hombre que esconde un terrible pasado lleno de odio y venganza. Empujado por su locura personal, perseguirá sin descanso al joven Julián. Este tratará de luchar contra las fuerzas que le amenazan en un intento por reemprender el camino hacia sus verdaderos sueños, los sueños de su padre.

«Déjese llevar y no se arrepentirá. Los protagonistas de este relato tan bien narrado le escoltarán en un largo e inolvidable viaje; asistirá al período turbulento de las discusiones en una Cádiz sitiada y verá con sus ojos la retirada definitiva de las derrotadas tropas de Napoleón tras los ataques de la guerrilla. No es solo una novela histórica al uso; es, al mismo tiempo, un verdadero thriller, trabado con maestría, en el que los protagonistas le enfrentarán con situaciones inesperadas. Todo pudo haber ocurrido. ¿Ocurrió? Es parte de nuestra propia historia.» Pello Salaburu, catedrático y ex rector de la Universidad del País Vasco



martes, 26 de enero de 2016

LA HEROÍNA DE BAYER



Cuando estaba a punto de acabar el siglo XIX, en 1898,  la empresa farmacéutica Bayer decidió lanzar al mercado un producto revolucionario llamado Heroína (sí, han leído bien), que junto a su otro producto estrella, la aspirina, no solo evitaba el dolor de cabeza sino que también borraba de un plumazo las enfermedades pulmonares. A este tipo de droga se la bautizó con este nombre debido a las sensaciones que producía en las personas que la habían probado en sus laboratorios. Es decir, sentían tanta estimulación que decían convertirse en héroes. Pronto la empresa Bayer comenzó a anunciar que no solo aliviaba las dolencias de las personas mayores sino que también era ideal para contrarrestar la tos infantil. ¡Imagínense a una madre de principios del siglo XX dándole heroína a su hijo!

Los “efectos milagrosos” de la heroína llegaron pronto a España y en 1912 comienzan aparecer carteles en los periódicos en los que se anuncia el famoso jarabe de heroína que evita la tos infantil. En estos anuncios siempre suelen aparecer escenificadas la bondades de la heroína en distintos momentos de la vida cotidiana, como por ejemplo cuando una madre prepara la merienda de su hijo acompañado de una jugosa ración de heroína, o cuando éste tiene que tomarla porque esta malito. Y siempre acompañado de eslóganes pegadizos como:
“En la estación lluviosa: Jarabe Bayer de Heroína”,
“En la tos fuerte; Jarabe Bayer de Heroína”
“La tos desaparece; con Jarabe Bayer de Heroína”.

Todo parecía ir viento en popa para la empresa Bayer que incluso llegó a vender su producto como un sustituto ideal de la morfina. Es por ello que en 1900 una organización en Estados Unidos llegase a enviar muestras gratuitas de heroína a las personas que estaban enganchadas a la morfina.

Pero todo se fue al traste en 1913 cuando un estudio científico demostró que la heroína no solo era más adictiva que la morfina sino que incluso era el propio hígado quien transformaba la heroína en morfina, haciendo de este nuevo producto una droga mucho más potente. Así pues ese año  Bayer dejó de fabricar Heroína quedándose solamente con la aspirina.

jueves, 21 de enero de 2016

HISTORIA INSÓLITA DE LA MÚSICA CLÁSICA I Alberto Zurrón



Yo puedo ser vulgar pero os aseguro que mi música no lo es.

En 1984 el director de cine checo Milos Forman presentó al público una de las mejores películas de la historia, Amadeus, basada en la vida del genio Wolfgang Amadeus Mozart. Uno de los puntos brillantes de aquel film fue sin duda no solo presentar al músico y redescubrirlo para expertos y profanos sino también mostrarnos como era verdaderamente en su vida interna. Y aunque muchos de los aspectos de la película son un tanto maquillados por la rumorología el enseñarnos un Mozart borrachuzo, ludópata, y mal hablado, a la par que amante de su música no tiene precio. Es decir la humanización de su ser, el bajar al genio salzburgues de su torre de marfil hace que lo apreciemos aún más, que nos acerquemos todavía más a su música. Pues es en este punto ejemplificador donde quiero poner el acento, ya que, a mi modo de ver, el gran problema existente de la música, llamémosla clásica aunque podemos remontarnos a más atrás en el tiempo, es su alejamiento del gran público. El ciudadano profano la ve como algo inaccesible solo accesible a personas con una gran cultura o un gran bolsillo lleno de dinero. No la comprenden pues ven a sus creadores como estatuas de mármol que como dice Mozart “defecan solamente mármol” Es decir dioses subidos en pedestales tiranos de las partituras. Pero si conseguimos que los vean que son seres iguales a ellos puede que abran sus oídos y comiencen a deleitarse con sus oberturas, corcheas, semicorcheas, y toda clase de artíficos musicales.

Así pues llegamos al momento de presentarles el libro que seguramente ayudara a cualquier persona curiosa a amar la música clásica: Historia insolita de la música clásica I, escrito por el abogado y amante de la música Alberto Zurrón (Nowtilus 2014). Ya el subtitulo del ensayo nos pone en alerta, “la asombrosa vida de los artistas más extraordinarios”. El autor desgrana a lo largo de sus 350 páginas todo un muestrario de virtudes y vergüenzas de los compositores más famosos de la historia de la música como Wagner, Berlioz, Tchaikovsky, Schönberg, Satie, Beethoven, Strauss, Liszt, Debussy… y nos los presentan como personas como nosotros, con sus filias y sus fobias, con sus arrebatos de furia, y sus bondades, e incluso sus escarceos amorosos. Es decir seres que atesoraban, y atesoran, en su haber ser culpables de haber caído en alguno o algunos de los siete pecados capitales. Incluso hay algunos como Beethoven que además se enorgullece de ello. Además descubriremos que no eran tan perfectos musicalmente como creíamos. Algunos de ellos fueron martirizados en algunos momentos de su vida luchando por dilucidar alguna nota en concreto, e incluso algunas veces vemos como o se olvidan de sus propias partituras (famosas muchas de ellas) o ni siquiera saben interpretarlas. ¡Increíble!

Pero, aunque el autor nos los muestren al natural, como el traje invisible del emperador, Alberto Zurrón siempre es respetuoso en sus escritos, erudito y con unos conocimientos musicales impresionantes. Consigue en este libro que a través de las anécdotas, curiosidades y episodios más fascinantes e insólitos de este género musical, los que amamos la música culta la amemos todavía más, y los que son profanos en la materia se interesen por ella al deleitarse con su prosa clara y didáctica. Historia Insólita de la música clásica I (esperemos que pronto haya una segunda parte) es un tesoro para los melómanos pues les aseguro que descubrirán más de un hecho desconocido que creían saber de su compositor preferido. Así pues les animo a que abran este ensayo, por el lado que les apetezca, y gocen de la vida privada de los músicos más geniales de la historia.