viernes, 22 de agosto de 2014

LOS PRIMEROS CAÑONES DE OCCIDENTE



¿Sabías que la primera vez que se utilizó artillería en Occidente fue durante la Reconquista? Parece ser que es durante los siglos XII y XIII cuando se atestigua el primer uso de este tipo de fuego en tierras de Al-Andalus y en la España cristiana. Las crónicas medievales de aquel tiempo cuentan que Alfonso I de Aragón utilizó la artillería en la toma de Zaragoza (1118) y en cambio fueron los cristianos quienes la sufrieron en sus carnes durante el sitio de Niebla (1157). Se dice que los moros que defendían aquel castillo utilizaron “piedras y dardos con maquinas y tiros de trueno con fuego”.

No sabemos muy bien lo que eran estos “truenos con fuego” del que nos hablan los cronistas, pero lo que si podemos asegurar es que los primeros cañones, como los conocemos hoy en día, se utilizaron ya en el siglo XIV. En los Anales de Aragón, el eminente escritor Zurita dice que cuando el rey de Granada atacó Alicante en 1331 “puso en aquel tiempo de gran terror una nueva invención de combate, que entre las otras maquinas que tenía para combatir los muros, llevaba pelotas de hierro que se lanzaban con fuego”. Tiempo después este ingenio también se utilizó en los asedios cristianos de Baza (1325) y Tarifa (1340). Así pues una nueva forma de hacer la guerra nacía en la vieja piel de toro.

lunes, 18 de agosto de 2014

¿POR QUÉ SE UTILIZA EN LAS BODAS LA “MARCHA NUPCIAL” DE MENDELSSOHN?



El origen de esta tradición hay que buscarlo en la boda de la princesa Victoria de Sajonia-Coburgo-Gotha, hija de la reina Victoria de Inglaterra, con el heredero de Prusia, Federico III, celebrada el 25 de Enero de 1858. Según parece esta joven era una auténtica melómana y cuando fue a elegir los temas musicales para el enlace, no dudó en escoger la Marcha Nupcial de Mendelssohn para el momento en que se acercara al altar, y el Lohengrin de Wagner cuando se acabara la ceremonia. A la princesa le gustó esta primera composición debido a que, por un lado, ésta era parte del conjunto de músicas que acompañaba al Sueño de una noche de verano, obra que compuso en 1827 basada en la obra teatral homónima de William Shakespeare y que por ello imprimía una atmósfera de fantasía e ilusión al momento en que los dos contrayentes se ven por primera vez en el altar, y por otro a un homenaje que la joven quería hacer a su futuro marido.

Esta pieza musical, que se acabaría siendo la más conocida del compositor, años antes, había sido estrenada en 1843 en el Palacio Real de Postdam, y fue el mismisimo rey de Prusia, Federico Guillermo IV, quien encargó a Mendelssohn una música incidental que acompañara a los diferentes momentos en que se desarrolla la obra de Shakespeare. Para ello el compositor introdujo una marcha nupcial entre los actos IV y V que celebran las bodas de Teseo e Hipolita, Demetrio y Helena, y Lisandro y Hermia.

viernes, 15 de agosto de 2014

VALOR ALEMAN, PALABRAS FRANCESAS



Es curioso observar cómo una de las más altas condecoraciones alemanas tiene su lema en francés. Para quien no la conozca se trata de una medalla con forma de cruz de Malta, de color azul, arropada entre los brazos por unas águilas imperiales, y con un monograma en el que se puede leer Pour le merite (por el merito). Fue creada por el rey Federico de Prusia en 1740 y puso este lema en francés debido a que por aquellos años éste era el idioma oficial en la corte berlinesa durante la Ilustración. Hasta 1840 honraba tanto a militares como a civiles, pero a partir de entonces el rey Federico Guillermo III solo la concedió a militares que estuvieran en activo. Finalmente en 1842 su sucesor Federico Guillermo IV instauró una nueva modalidad en la que esta medalla también se podía otorgar excepcionalmente a las eminencias destacadas en los campos de Humanidades, Ciencias Naturales y Ciencias Naturales.

Durante la Primera Guerra Mundial esta condecoración se dio exclusivamente a los pilotos alemanes y austriacos que hubieran abatido un mínimo de aviones (primero ocho y posteriormente veinte). Durante aquellos años a la medalla Pour le Merite también se la conocía como la Blauer Max, ya que fue el piloto Max Immelmann el que primero la recibió por su pericia en los cielos europeos.

miércoles, 13 de agosto de 2014

UN DESEO NO CORRESPONDIDO



Se dice que el escritor y matemático Lewis Carroll envió como regalo a la princesa Alicia, una de las hijas menores de la reina Victoria de Inglaterra, un ejemplar de su famoso libro Alicia en el País de las Maravillas. Después de que ésta se lo leyera le prestó el ejemplar a su madre y tanto le gustó las locas vicisitudes de aquella niña que no dudó en mandar una carta al autor solicitándole que le mandara sus obras completas. Días después la monarca recibió un paquete en palacio pero cuando lo abrió se llevó una sorpresa pues lo que había allí dentro era densos libros de matemáticas, geometría, álgebra e incluso algunos sobre como resolver problemas de ajedrez. Junto a los volúmenes Lewis Carroll, previendo la desilusión que se iba a llevar la reina Victoria, había puesto una nota en la que decía lo siguiente:

Lo siento, Majestad; solo escribo cuentos en mis ratos libres

lunes, 11 de agosto de 2014

EL CAMINO DE HIERRO PAPAL



¿Sabías que la línea de ferrocarril más pequeña del mundo se encuentra en el Estado del Vaticano? Pues, sí, aunque parezca mentira mide en total 900 metros y solamente tiene una estación decorada con bellos mármoles de color rosa, verde y amarillo. Fue un regalo del dictador Benito Mussolini y durante el papado de Pío XI se llegó a un acuerdo con la Republica de Italia por la que se unían las vías de los dos estados y así, de esta manera, poder recibir viajeros y obtener mercancías necesarias. En 1953 ambos países llegaron a otro pacto, siendo este último de lo más curioso: cuando el tren vaticano atraviesa las grandes puertas de bronce que sirven de frontera y entra en el país vecino, la línea de ferrocarril italiana está obligada a dar preferencia a la máquina vaticana, además de tener siempre disponibles vagones especiales para cuando el Papa decide recorrer la península itálica.

viernes, 8 de agosto de 2014

LA PIEDRA DE SCONE



La Piedra de Scone, también conocida como Piedra del Destino o de la Coronación, como indica su nombre se trata de un bloque compacto de arenisca, que pesa unos 150 kilos, donde actualmente se coronan a los reyes y reinas inglesas. Esta enorme piedra, también tiene un origen mítico pues igualmente se le llama la Almohada de Jacob, el Pilar de Jacob o la Piedra que Habla. Se cree que fue en este bloque pétreo donde el patriarca judío depositó su cabeza y soñó con la famosa escalera al cielo que le ungía como uno de los grandes padres de su pueblo. Durante la Edad Media los monarcas escoceses eran coronados allí, pero cuando en el siglo XIII el rey inglés Eduardo I, alias El Martillo de los Escoceses, consiguió derrotar a las fuerzas independentistas comandadas por William Wallace, arrasó la Abadía de Scone, no dudó en llevarse la piedra a la Abadía de Westminster, en Londres. Como nota informativa, decir que el último rey de Escocia que se sentó en esa piedra fue John Balliol en 1292.

Eduardo I pensó que al poseer la Piedra de Scone, también se legitimaba ante los escoceses como su rey, y para ello mandó construir una silla en 1301, conocida como La Silla de San Eduardo, que tendría un habitáculo especial debajo del asiento en donde se colocaría la piedra. Años después, en 1328, ingleses y escoceses firmaron el Tratado de Northampton, y en una de sus cláusulas se estipulaba que la Piedra de Scone debería ser llevada de nuevo a Escocia, pero no fue hasta 1996 cuando se hizo efectiva esta orden. Actualmente se encuentra en el tesoro nacional del Castillo de Edimburgo, y solo sale de allí cuando ha de ser coronado algún rey inglés que es cuando es trasladada de nuevo a la abadía de Westminster para coronar al nuevo monarca como señor de Inglaterra, Irlanda y Escocia.

miércoles, 6 de agosto de 2014

EL ORIGEN DE LA FREGONA



A veces los pequeños detalles son los que más facilitan la vida. Y si no ¿que opinan de la fregona? ¡Hay que ver la de horas de sufrimiento nos ha quitado y lo limpio que lo queda todo! Pues la aparición de este invento hay que otórgaselo a Emilio Bellvis Montesano, quien además procedía de una verdadera saga de inventores ya que su padre, Camilo Bellvis, fue el que ideó la olla exprés. Parece ser que en la década de 1950 mientras trabajaba como ingeniero en el Ejercito del Aire, en Zaragoza, otro oficial llamado Manuel Jalón se aproximó a él y le explicó que en Estados Unidos muchos hangares limpiaban el aceite que se caía de los aviones con unos cepillos rígidos unidos a un palo largo. A Emilio le entusiasmó la idea pero quiso ir más allá. Así que cambió aquel cepillo duro por una bayeta que acabó uniéndola a un palo. Además, para mojarla también inventó un cubo con forma carcasa de avión al que le montó una especie de tricornio agujereado al revés por el que se podía escurrir el líquido sobrante de la bayeta. En cuanto perfeccionó este ingenio rápidamente lo puso a la venta con la marca Rodex ayudando de este manera a muchas amas de casa que en aquellos años tan duros tenían que ponerse de rodillas para que los suelos quedaran brillantes y pulcros.