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lunes, 16 de febrero de 2026

GO WEST YOUNG MAN - Tiburce Oger y VV.AA

 

“Dejó atrás todo lo que conocía para hacer realidad sus sueños” (Un horizonte muy lejano, 1992)

Dos fechas claves. La primera, alrededor de 1820, el país recién nacido tras una cruenta guerra de independencia, Estados Unidos, sigue recibiendo cientos de miles de migrantes y ya no son solo holandeses e ingleses, sino también irlandeses, alemanes, escandinavos, italianos, eslavos o judíos provenientes de Europa Central. Se calcula que entre 1820 y 1860 los Estados Unidos acogieron alrededor de cinco millones personas que deseaban huir de las miserias del Viejo Mundo. Aun así, es evidente, esta explosión demográfica era imposible de soportar para las otrora Trece Colonias originales por lo que las autoridades políticas del momento decidieron aliviar la presión que soportaban algunas ciudades como, por ejemplo, Nueva York. Así pues, esto se pudo lograr, por un lado, gracias a los avances técnicos con los que afrontar la dura orografía del terreno, como el nacimiento del servicio de cartografía; la construcción de líneas férreas; o las expediciones que buscaban sendas con las que hacer avanzar a los pioneros; y por otro, no nos podemos olvidar de la importancia de la misma prensa en la que se publicitaban mensajes a toda página que prometían a los parias del mundo que al otro lado de las Montañas Rocosas se encontraba la Tierra Prometida del Oeste en la que todo el mundo tenía derecho a un número limitado de acres de tierra y en la que al echar una semilla surgían casi de milagro todo un sin fin de alimentos. La promesa dorada de ¡Ve al Oeste, muchacho y progresa con el país! caló tan profundo que en muy poco tiempo cientos de personas, la gran mayoría de ellas en enormes carros conestoga tirados por seis u ocho caballos, se encaminaron con ilusión a recorrer distintas rutas, ya fueran la Senda de Oregón, la de California, el Viejo Camino Español o el de Santa Fe.

Y ahora corramos un poco en el tiempo. Más o menos 142 años, y situémonos en 1962 cuando se estrenó la súper producción La conquista del Oeste. Realizada por varios directores, con un reparto estelar de actores del momento y proyectada en las salas de cine con el método del Cinerama, los espectadores de todo el mundo, sobre todo norteamericanos, podían sumergirse en los avatares y en la épica de cómo su país se fue fraguó desde las arriesgadas aventuras de los pioneros y tramperos que comerciaban con los nativos, pasando por cruentas guerras, hasta observar los símbolos más eternos de su país como fue la construcción del tren transcontinental. En verdad todo un carrusel de hazañas que hacían vibran al espectador. Pues bien esta forma episódica de contar un tiempo y un lugar es el que ha elegido el historietista Tiburce Oger en su recopilación de historias titulada Go West Young man (Norma Editorial, 2023) junto con una serie de importantes dibujantes con la intención de  mostrar cómo fue aquella aventura de la conquista del Oeste. Una gesta llena de peligros, valentía, injusticias, odios cainitas y esperanza.

domingo, 25 de diciembre de 2022

EL ORIGEN DE LA FLOR DE PASCUA COMO SÍMBOLO DE LA NAVIDAD

 

La reina de las flores durante las celebraciones navideñas es sin duda la conocida como Flor de Pascua o “Poinsettia”. En un principio esta flor no es original del continente europeo sino de México y ya entonces los aztecas la utilizaban para elaborar medicinas y ofrendas religiosas. Cuando los misioneros franciscanos llegaron a México vieron esta fulgurante flor y decidieron decorar sus iglesias durante las fiestas navideñas. El salto al viejo mundo se produjo cuando el estadounidense Joel Roberts Poinsett fue enviado como embajador por el presidente John Quincy Adams (1825 – 1829) a México. Durante sus viajes, al igual que habían hecho los franciscanos españoles, redescubrió esta flor y, como médico que era además de apasionado de la botánica, decidió llevarse unos esquejes para cultivarlos en Estados Unidos y regalarselos a sus amistades, como por ejemplo a la ex Primera Dama Louisa Adams. A esta le gustó tanto esta flor que decoró con ella la Casa Blanca. Finalmente recordar, como curiosidad, que el 12 de Diciembre se celebra en Estados Unidos el Día Nacional de la Poinsettia en honor a Joel Roberts Poinsett, descubridor estadounidense  de esta flor.

sábado, 25 de junio de 2022

¿DE DÓNDE PROVIENE LA PALABRA “LINCHAR”?

 

Para saber de cuándo viene esta palabra, que según muy bien nos dice el diccionario de la Real Academia de la Lengua significa ejecutar sin proceso y tumultuariamente a un sospechoso o a un reo, hay que remontarse a 1780, a la misma Guerra de Independencia de Estados, cuando el coronel de milicias Charles Lynch (1736 – 1796) junto a un grupo de hombres detuvo a una serie de personas acusándolas de conspirar contra los intereses americanos y urdir oscuros complots para que éstos fracasasen. Tras su detención Lynch decidió llevar a los reos frente a un jurado popular para que los acusasen de traición y posteriormente ejecutarles, pero cuál no fue su sorpresa cuando tras dicho juicio el juez los absolvió al considerar que no eran culpables de los hechos que se les imputaban. Lynch no digirió bien la sentencia y días después, todavía bastante enfadado por el veredicto, comenzó a perseguir a estas personas junto a su milicia para darles una paliza y ahorcarlos sin juicio previo. Por tanto, desde entonces la palabra linchar viene a ser sinónimo de tomarse la justicia por su mano por parte de un grupo de personas encolerizadas hasta que acaban con la vida de una persona. Y también en la actualidad linchar es igualmente sinónimo de hostigamiento y persecución hacia alguien por sus ideas, acciones u opiniones.

domingo, 15 de julio de 2018

¿QUIÉNES ERAN LOS CHASQUIS?


El Imperio Inca destacaba por tener una gigantesca red viaria de unos cuarenta mil kilómetros de extensión que unía el Norte con el Sur de los Andes además de conectar con sus valles. Estas calzadas eran toda una obra de ingeniería que se adaptaban perfectamente a las diversas topografías existentes en aquel imperio inmenso. Las distancias eran enormes entre un poblado y otro y por eso se necesitaban mensajeros excepcionales que llevaran las noticias de un lado a otro en un tiempo record. Los encargados de realizar tales hazañas eran los llamados chasquis. Éstos eran seleccionados cuando eran niños por un grupo de expertos que valoraban la constitución física del solicitante, la fortaleza de sus piernas o que tuvieran los dedos de los pies un tanto separados para que se agarraran bien a las escarpadas montañas. Incluso se medía la capacidad pulmonar con vistas no solo a las grandes distancias que tenían que recorrer sino también a que tenían que ascender a grandes alturas en donde escaseaba el oxigeno. Para ello, y para que igualmente aguantaran el frio y la sed, los chasquis tenían permiso para ingerir hojas de coca. Junto con los altos funcionarios del estado y los nobles, eran los únicos que tenían licencia para consumir lo que los incas consideraban una “planta divina”.

Los mensajes que portaban eran cuerdas de nudos llamadas quipus y eran llevados a gran velocidad de tampu a tampu (estaciones donde esperaba otro chasqui) Este sistema de relevos era tan eficiente que permitía a los mensajes recorrer una media de 320 kilómetros al día. ¡Cuatro veces más rápido que los sistemas de postas de otros imperios de la antigüedad! Los chasquis, ya fueran corriendo por terreno liso o altas montañas, llevaban todo tipo de mensajes, desde cuestiones comerciales; temas familiares; o avisos urgentes de levantamientos militares de alguna región remota. Tan efectivos eran estos mensajeros que los conquistadores españoles no dudaron en utilizarlos en el Virreinato de Perú durante algún tiempo ya que, por ejemplo, Pedro de Cieza de León aseguraba que “las noticias no podrían haber sido transmitidas a través de una mayor velocidad que con los caballos más veloces”.

sábado, 2 de diciembre de 2017

EL HUEVO DE COLÓN



No sé si se acordarán  ustedes de un concurso televisivo que existía hace ya algunos años llamado Un, Dos, Tres. Para las nuevas generaciones tal vez sean solo imágenes de archivo que de vez en cuando echan en televisión, pero para los que ya tenemos algunos años, y pintamos alguna cana, recordamos aquel programa de forma muy grata. Duraba hasta bien entrada la noche (sobre todo era larga una sección llamada La Subasta), y no se me olvidará una prueba en el que los concursantes se estrellaban un huevo en la cabeza mientras decían: “¡la Tierra es redonda y se demuestra así!” Esto, que pude parecer un divertimento tonto, tiene curiosamente reminiscencias con respecto a una historia que se ha conocido como El Huevo de Colón. Según la RAE esta expresión viene a decirnos que a veces hay cosas que parecen difíciles de hacer pero que después de explicarlas resultan de lo más sencillas. Para conocer de dónde viene hemos de remontarnos a los mismos orígenes de la Conquista de América, en pleno Renacimiento Europeo, en el que el escritor Girolamo Benzoni, en su obra Historia de Nuevo Mundo (1565), nos dice que un día Cristóbal Colón, mientras  estaba comiendo con unos nobles le dijeron que cualquiera podría haber descubierto América. Colón, ante tal afirmación, llamó a un camarero y le pidió que trajera un huevo para cada persona que hubiera en la mesa. Acto seguido los repartió entre los asistentes y les retó a que lo pusieran de pie sobre la mesa, y obviamente nadie lo consiguió. Colón, tranquilamente, cogió su huevo y con toda naturalidad  lo cascó un poquito por debajo dejándolo de pie ante el asombro de todos. Fue entonces cuando dijo aquella famosa frase: “Hecha y vista la hazaña, cualquiera sabe cómo hacerla”.

Como se pude ver la frase que utiliza el navegante es de esas que pasan a la Historia. Pero para desgracia de Colón, ésta también se le ha atribuido a otra persona, nada más ni nada menos que al arquitecto florentino Filippo Brunelleschi. El biógrafo de grandes artistas, Giorgio Vasari, nos cuenta que cuando el arquitecto estaba diseñando la cúpula que coronaría la catedral de Florencia, hubo arquitectos que aseguraron que iba a ser muy pesada y que se derrumbaría. Brunelleschi los mandó llamar y, al igual que Colón, les retó a que pusieran de pie un huevo sobre una mesa de mármol, e hizo lo mismo que el descubridor de América. Pero en esta versión los otros arquitectos protestaron diciendo que si hubieran hecho lo mismo también habrían sostenido el huevo. A lo que Brunelleschi les respondió diciendo que ellos, igualmente, también podrían haber construido la cúpula si hubieran mirado antes sus planos.

domingo, 29 de enero de 2017

UN LUGAR LLAMADO LIBERTAD



El 28 de Agosto de 1565 el conquistador y explorador español Pedro Menéndez de Avilés (1519 – 1574) fundó en la zona de Florida el asentamiento de San Agustín, el cual se convertiría desde ese momento en la ciudad estadounidense más antigua de origen europeo que a día de hoy sigue habitándose. En un principio este asentamiento no se consideraba una avanzadilla para colonizar sino como un mero bastión defensivo para rechazar los ataques de los piratas que estaban sufriendo las posesiones españolas. Pero en 1687 ocurrió algo que transformaría esa idea inicial. En esa fecha llegaron a San Agustín 11 esclavos negros que habían huido de las colonias inglesas, y nada que más llegar a sus puertas pidieron asilo a las autoridades españolas. Éstas se lo concedieron siempre y cuando se bautizaran y ayudaran a terminar de construir el Castillo de San Marcos, que en esos momentos se estaba edificando.

Y lo que pudo convertirse en una mera anécdota pronto se convirtió en todo un efecto llamada, pues de la noche a la maña muchos esclavos fugitivos fueron llegando a San Agustín. Además, este boca a boca se vio favorecido por las nuevas leyes que había promulgado el rey Carlos II en 1693 en las cuales especificaba que cualquier esclavo fugitivo que llegara a Florida sería liberado siempre y cuando cumpliera dos condiciones esenciales: convertirse al catolicismo (al igual que habían hecho sus predecesores) y cumplir cuatro años de servicio militar a la corona española. Y, claro, después de lo que habían pasado los pobres en las duras plantaciones, este requisito era un mero trámite con el que conseguir la libertad.

Así, de esta manera, el complejo de San Agustín fue creciendo, y por ello en 1738 el gobernador de la Florida, Manuel de Montiano, no dudó un momento en abrir una sucursal tres kilómetros al norte llamado Gracia Real de Santa Teresa de Mosé (Fort Mosé) el cual se convertiría en el primer asentamiento legal de negros en Estados Unidos. Allí convivían unas cien personas de distintas procedencia: O bien se trataba de esclavos nacidos en África y que luego habían sido llevados a América contra su voluntad; o bien eran los hijos y descendientes de éstos. Al frente de este nuevo asentamiento se puso a un liberto como gobernador, Francisco Menéndez, el cual tenía la misión de fortalecer el lugar para que fuera esencialmente un bastión defensivo para repeler los ataques de los ingleses. Y desgraciadamente estos ataques no tardaron en llegar. Las guerras contra sus vecinos fueron continuas y tan encarnizadas que en 1740 los ingleses tuvieron que enviar un gran contingente de tropas para acabar con aquel lugar de libertad. Aunque los habitantes de Fort Mosé lucharon hasta la última gota de sangre no pudieron hacer nada y el lugar fue tomado por los ingleses. Aunque días después, ayudados por los españoles y las milicias de la zona los habitantes del fuerte pudieron volver a recuperar sus hogares.

Pero como dice el refrán, poco dura la alegría en la casa del pobre, porque en 1763 no fue una batalla lo que los echó de sus hogares sino el Tratado de Paz de París que se firmó para acabar con la Guerra de los Siete Años. En una de sus clausulas se estipulaba que se cedía la Florida a los ingleses. Por ello todos los habitantes de Fort Mosé tuvieron que irse de allí y acabar sus días en la isla de Cuba, y aunque veinte años después, en 1781, la zona de San Agustín y alrededores fuera ganada en la Batalla de Pensacola, ya nadie volvió a poner los pies en el antiguo asentamiento. Actualmente este lugar se considera zona de interés turístico (Fort Mose Historic State Park) y en él se puede recorrer uno de los episodios más desconocidos de la Historia de España y Estados Unidos.