sábado, 23 de noviembre de 2024

BREVE HISTORIA DE LA BATALLA DE TRAFALGAR - Luis E. Íñigo Fernández

 

Si llegas a saber que mi navío ha sido hecho prisionero, di que he muerto

(Cosme Damián de Churruca y Elorza)

Trafalgar o el arte de convertir una derrota estrepitosa en un estímulo épico para una nación. Es lo que siempre me ha llamado la atención de aquella batalla (21/10/1805) en la que dos grandes escuadras, a modo de titanes enfurecidos, se artillaron de forma suicida buscando la gloria y la supremacía de los mares. Pero como en todos los casos cuando dos se enfrentan alguno tiene que perder y lamerse las heridas eso mismo le pasó en este caso a la escuadra hispano francesa comandada por el almirante Villenueve por un lado y el heroico Gravina por el lado español. Y a pesar de que hubo gran vencedor, en este caso el tullido y genial Nelson, esta batalla siempre será recordada más por la caída de dos imperios que por el alzamiento de uno nuevo sobre las aguas de medio mundo. Trafalgar ha pasado a la historia hispana, muchas veces manipulada por intereses patrios, como un alarde de heroísmo (que lo fue) y también como ejemplo de la lucha desesperada contra el destino. Son tantas las visiones y tantos los estudios que se han hecho de esta batalla que sería imposible reunirlos todos juntos en una habitación, por lo que podemos, por tanto, enorgullecernos de tener en un solo volumen una historia que engloba de manera magnifica cuál fue el génesis del conflicto, su desarrollo y consecuencias en Europa. Así pues paso a presentarles sin más demora: Breve Historia de la batalla de Trafalgar (Nowtilus, 3ª edición, 2024) escrito por Luis E. Íñigo Fernández.

viernes, 15 de noviembre de 2024

BREVE HISTORIA DE LA CIENCIA FICCIÓN - Luis E. Íñigo Fernández

 

“Yo... he visto cosas que vosotros no creeríais: atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto rayos C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán... en el tiempo... como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir.” (Blade Runner, 1982)

En la Biblia, precisamente en Hebreos 11,  encontramos la siguiente sentencia: Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. O sea la confianza en que algo en que no tenemos seguridad, o que no existe en este momento es cierto y se puede realizar. Es decir que si utilizamos la misma definición para la ciencia ficción vemos que no se aleja demasiado de ella. Y es que el hombre siempre ha querido ver más allá de lo que tiene delante de sus ojos, de lo que hay detrás del ocaso del sol. Tiene la certeza de que lo que les hacen soñar las novelas de ciencia ficción y sus películas es posible, y que los universos que les muestran serán realidad en un futuro no muy lejano. Este género, la ciencia ficción, no es algo novedoso, ni ha surgido de la noche a la mañana sino que es algo que ha acompañado al ser humano desde la antigüedad hasta nuestros días, así que por ello damos la bienvenida al libro de Luis E. Íñigo Fernández, Breve Historia de la Ciencia Ficción (Nowtilus, 2024), en donde analiza las claves de este género y su evolución a lo largo de la Historia.

domingo, 3 de noviembre de 2024

CASABLANCA - Juan Tejero

 

“Si no subes a ese avión, te arrepentirás. Quizás hoy no, quizás mañana tampoco, pero pronto y para el resto de tu vida.” (Humphrey Bogart, como Rick Blaine)

A mí me pasa como a Woody Allen. Ahora la tengo en DVD pero hace ya muchos años, en una galaxia muy muy lejana, la tenía en una cinta de VHS grabada de la televisión (entonces era la Segunda, creo recordar). Y, como decía anteriormente, me pasaba lo mismo que a Woody Allen al comienzo de Sueños de Seductor (1972), la veía una y otra vez, embobado y repitiendo los diálogos que me sabía de memoria. En verdad, aquella cinta de VHS la tenía bastante machacada. Puede parecer locura u obsesión, aunque no creo que sea así ya que las dos películas más visionadas de la historia del cine son sin duda Lo que el viento se llevó se llevó (1939) y de la que voy a hablar a continuación: Casablanca (1942), auténtico epítome para más señas, y el film más afortunado que existe, como muy bien nos recuerda el escritor, periodista y especialista en el Séptimo Arte, Juan Tejero, en su libro, que como no podía ser de otra forma se titula: Casablanca (Bookland Press editores, 2017). Hay cientos de estudios acerca del fenómeno Casablanca además del legado que nos dejó, no solo cinematográfico sino también filosófico, psicológico, histórico, etc. Y todos ellos coinciden, junto con éste de Juan Tejero, en que Casablanca no solo es una película extraordinaria sino que es todo un símbolo o como mínimo una de las leyendas del cine clásico estadounidense y universal por antonomasia. Al igual que todo el mundo va al café de Rick en la ciudad homónima del norte de África, creo que todo el mundo ha visto alguna vez en su vida este film (nunca se fíen de alguien que no la ha visto) y se han dejado influenciar por aquel microcosmos que representaba la Humanidad en aquellos primeros años de la Segunda Guerra Mundial. Y si no la han visto… pues bueno, todavía tienen tiempo de hacerlo, aun pueden redimirse de ese baldón, pero les recuerdo que no lo dejen pasar en exceso ya que como dice el adagio: tempus fugit.