jueves, 17 de enero de 2013

EL ORIGEN DE LAS POSTALES



Una postal es, en esencia, una cartulina o cartón fino rectangular con una imagen en el anverso y una zona para escribir en el reverso y que se puede enviar por correo normal a quien se desee sin necesidad de sobre. Las postales las podemos ver en cualquier sitio, comprarlas en numerosos lugares y recibirlas en breve tiempo. Pero ¿de dónde viene este invento? Se cree que las primeras postales fueron creadas por las Entidades Estatales de Correo y que la idea la tuvo Heinrich Von Stephan, Consejero de Estado de Prusia, quien propuso que se creara un tipo de correspondencia que no utilizara sobres. A pesar de lo innovador de la idea no tuvo ningún apoyo.

El verdadero origen hay que buscarlo en 1869 cuando el Servicio de Correos del Imperio Austrohúngaro inventó la postal como manera rápida y barata de enviar mensajes cortos. Parece ser que fue un catedrático de Viena quien inspiró este ingenio pues era sabido en la ciudad que era muy despistado y enviaba continuamente correspondencia sin sobres. Es por ello que el Director de Correos y Telégrafos creó la primera postal, de forma rectangular y algo más pequeña que la actual.

En 1873 aparece en España la primera postal oficial. Todavía no estaba ilustrada, y como mucho tenía una zona para el sello y una orla. Eran bastante aburridas y monótonas. En la última década del siglo XIX los “enteros postales” como eran conocidas las ediciones oficiales en los distintos países conocieron una verdadera revolución pues comenzaron a aparecer las ilustraciones en el anverso. Éstas eran en su mayoría impresas y editadas por entidades privadas. A finales de siglo la Unión Postal Universal reguló las medidas indicando que las cartulinas tenían que se de 9x14 centímetros. Esta medida se conservó hasta 1960 cuando se agrandaron 10,5x15 centímetros. Además se estipulaba que tenían que tener un dibujo o fotografía en el anverso y que podían ser vendidas en cualquier lugar, lo cual incentivo el mercado del turismo pues se las podía encontrar en las tiendas de recuerdos, quioscos u oficinas de correos.

Nada más entrar el siglo XX, en 1901 se puso de moda el intercambio de tarjetas postales ya que comenzaban a ser de gran calidad. Los ciudadanos empezaban a comprender la utilidad de este servicio y apreciaban sobre todo que costara la mitad de una carta normal. La gente enloquecía con las bellas y ocurrentes imágenes de las postales pues muchos eran los que veían por primera vez una ilustración o fotografía. Por ejemplo en Alemania se llegaron a enviar en 1903 un total de ¡mil millones! en un solo año. Las marcas comerciales, viendo el boom de este servicio de correos, pronto comenzaron a anunciar sus productos e incluso se dieron curiosas iniciativas como las postales-puzzles, es decir una persona tenía que reunir varias de ellas para completar una imagen.

La época dorada de las postales se dio entre 1890 y 1910. Dandose el caso de que grandes artistas como Alfons Mucha o Kandinsky comenzaran a ilustrarlas. En España por ejemplo destaca la empresa Hauser y Menet que, según su slogan llegó a tener una producción mensual de 500.000 unidades. En 1906 se estableció que el reverso tenía que estar dividido en dos partes. A la izquierda era donde se debía escribir y a la derecha, en la parte superior, donde se ponía el sello y debajo la dirección a donde quisiera que el cartero llevara la postal.

Durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918) la imprenta del área germánica (Alemania, Austria y Suiza) destacó por su calidad ya que implantó la fototipia y la cromolitografía (litografía en varios colores) para la creación de las postales.

Desde entonces el mundo del correo postal ha evolucionado a pasos agigantados, ya todo se hace de manera digital llegándose incluso a poder imprimirlas desde casa, pero cuando tengamos en las manos uno de esos pedacitos rectangulares pensemos cual ha sido su historia y con cuanto mimo se hacían de manera casi artesanal para llevar a los lugares más remotos del planeta una imagen o fotografía de cualquier parte del mundo.