miércoles, 26 de diciembre de 2012

LA HISTORIA DEL SUDOKU


Más que un juego es todo un fenómeno social. Desde su moderna aparición en los periódicos a finales de los 90 no hay sitio en el que no haya una persona que no este haciendo uno, ya sea en casa, en transporte público, la sala de espera de un hospital… En cualquier lado. Pero ¿y si les dijera que el sudoku no es algo tan reciente sino un elemento cultural con cientos de años a sus espaldas?

Esencialmente un sudoku es un juego que esta compuesto de una cuadricula con 81 celdas en donde se han de colocar los números del 1 al 9 sin que se repita ninguno. Este orden en cuadriculas tiene su origen en los misteriosos cuadrados mágicos que según las antiguas civilizaciones china, india, griega o egipcia tenía propiedades astrológicas y esotéricas. Estos cuadrados mágicos no hicieron su aparición en Occidente hasta la Edad Media primero como amuletos para evitar pestes y enfermedades mortales, para después ser objeto de estudio científico en el Renacimiento, quedando incluso plasmado en obras de arte como el famoso grabado de Durero Melancolía I. Siglos después en 1783 el matemático Leonhard Euler estudio de nuevo el concepto de “cuadrados mágicos”.

Ya en el siglo XX, y más en concreto en los años 70, estos cuadrados fueron un fenómeno popular en los Estados Unidos. En 1980 la revista japonesa Montly Nikolist comenzó a publicarlos con el nombre de Suji wa dokushin ni kagiru (los números deben estar solos). Este nombre era demasiado largo por lo que decidieron recortarlo a sue-doe-koo (su numero, y doku solo) Esta es la famosa acepción que quedó. Pero ¿cómo consiguió la forma japonesa llegar a todo el mundo? En 1977 a un neozelandés llamado Wayne Gould que estaba de visita en el país nipón le llamó la atención este juego por lo que decidió al volver a su hogar crear un programa informático para fabricar en serie cientos de sudokus. Gould se lo enseñó al responsable del periódico The Times y fue tal la aceptación que pronto los demás periódicos británicos decidieron poner uno en sus páginas. De Inglaterra pasó a Italia y de ahí a España. No hubo rincón del planeta a donde no llegara este juego, siendo incluso recomendado por los médicos para evitar el Alzheimer y potenciar las habilidades mentales de nuestro cerebro.