viernes, 10 de enero de 2014

LOS CUERVOS DE LA TORRE



Dice la tradición que cuando los cuervos abandonen la Torre de Londres, una gran calamidad se cernirá sobre todo el Reino Unido. De momento siguen ahí dando saltitos en las almenas por lo que los ingleses pueden estar tranquilos… pero ¿sabías qué la mítica Torre no solo esta habitada por estos pájaros? Hoy en día viven allí unas 150 personas, siendo mayoría los llamados Yeomen Warder’s o Beefeaters (que significa alabarderos, no piensen que están todo el día dándole a la botella). Esta guardia es heredera de la que ha existido allí durante siglos y actualmente son parte de las Fuerzas de Su Majestad. Se distinguen por su peculiar uniforme en el que destacan el color azul (tonalidad introducida en 1858), aunque a veces, en ocasiones especiales, utilicen otro uniforme de colores rojo y amarillo. A pesar de que siempre ha sido una guardia masculina, a partir de 2007 permitió que las mujeres pudieran formar parte de ella. La primera se llama Moira Cameron.

Además de vigilar la Torre y proteger las Joyas de la Corona, una de las ceremonias más interesantes que realizan los Beefeaters es la entrega de las llaves a la Guardia Militar que también custodia el recinto. Todas las noches ambos cuerpos se encuentran en un punto y entregan la llave al gobernador. Este ritual se lleva haciendo desde el siglo XI.

Pero, inevitablemente, hablar de la Torre de Londres es hablar de sus cuervos. Pues esta negra ave es la que da nombre a uno de los personajes más peculiares que existen entre sus muros: el Maestro Cuervo. Es un hombre que viste un traje parecido al de los Beefeaters pero es totalmente negro coronado con un estrafalario sombrero de copa del mismo color. Su función en la Torre es la de cuidar a los cuervos, alimentarlos, cuidar a sus crías, observar si existe superpoblación de ellos y si la hay mandarlos a otras partes del país, vigilar los cortes de sus alas (las tienen recortadas para que no vuelen y solo anden dando saltitos de acá para allá) y enterrar a los que mueren. Si alguna vez acuden a visitar la Torre no se olviden de ver el ritual nocturno del Maestro Cuervo, pues hace que el cuervo macho se encare con él y muestre su orgullo abriendo las alas. Acto seguido el Maestro y su cuervo se graznan mutuamente y al terminar el pájaro le abandona marchándose con su camada a dormir. Hasta el espectáculo del día siguiente.