miércoles, 19 de febrero de 2014

EL BURRO DE LA VICTORIA




Se cuenta que un día antes de la Batalla de Accio (31 a.C), el César Octavio estaba dando un paseo, solo con sus pensamientos, cuando vio acercarse hacia él un labriego que llevaba de la correa a un burro. Tan entrañable le pareció la escena que al pasar a su lado le preguntó:

¿Cómo te llamas?

A lo que el mulero respondió:

Me llamo Fortunato, señor, y este burro se llama Vencedor.

Esta respuesta le gustó tanto al futuro Augusto que no dudó ni un solo momento en considerarla como un augurio excelente. Cuatro años después, para conmemorar la derrota de Marco Marco Antonio y Cleopatra, fundó en el mismo lugar el asentamiento de Nicopolis (la ciudad de la Victoria) poniendo en el centro del foro un grupo escultórico que representaba a Fortunato junto a su burrito.