domingo, 5 de julio de 2020

NÚMEROS POCO CLAROS

Uno de los mayores problemas que tuvieron los famosos Tercios no fueron solamente el arrojo de sus enemigos sino también los problemas económicos y la corrupción que existía entre los altos mandos. Los soldados eran muy celosos de sus pagas y si estas no llegaban se producían motines o revueltas entre la tropa que demandaban el dinero que les debían. Esto era algo normal y no solo ha pasado en los tercios pues también otros ejércitos lo han sufrido a lo largo de la historia. Pero lo más gravoso era la corrupción y la avaricia que corroía el alma de muchos capitanes del ejercito hispano pues muchos de estos, en los informes que enviaban a sus superiores, no dejaban constancia de los soldados que desertaban o de los hombres que caían en combate con lo que se quedaban con las pagas de éstos. El problema venía cuando se planificaban posteriormente las batallas pues en la mayoría de los casos el número de soldados que se distribuía sobre el papel nada tenía que ver con los soldados que existían en realidad habiendo, por tanto, siempre de menos.