“El hombre
que ha tenido algo que hacer en este mundo nunca ha sido guerrero. Lo que gusta
de la guerra es que la guerra se hace”. (Emile Chartier Alain)
Antes de
morir, Richard Holmes, destacado difusor de temas bélicos ambientados sobre
todo en la Edad Media y la Segunda Guerra Mundial, centrado esencialmente en el
universo en el que se mueve el soldado de a pie, tuvo a bien dejarnos a modo de
testamento un ensayo bélico que hará las delicias de toda persona que quiera
asomarse por primera vez al mundo del hierro y el barro, de la gloria y el
honor, del miedo y de la derrota más triste… en definitiva, a ese lado más
oscuro y brillante del ser humano que es el campo de batalla. Les hablo de su
obra póstuma: Las guerras que han marcado
la historia (Ariel, 2007).
En esta obra
terminal, Richard Holmes recorre más de 300 campos de batalla de todo el mundo
y de toda época para ofrecernos un fresco vivo y colorido de aquellos
conflictos que durante toda la existencia humana fueron decisivos para bien o
para mal de sus protagonistas. Mediante temas globales que abarcan desde las
arenas de la antigüedad, siguiendo por lo más oscuro de la descarnada Edad
Media, las espectaculares innovaciones bélicas y el alzamiento de imperios
mundiales en la Edad Moderna, hasta los campos de batalla del siglo XX con sus
dos guerras mundial, el lector verá dentro de cada uno pequeños capítulos en el
que se desarrollan cada batalla de manera cronológica, de una manera precisa, didáctica
y muy rigorosa, sin olvidarse en cada momento de cuales fueron los movimientos
de tropas, organización y planificación, sin olvidar lo más interno de cada
batalla, es decir, lo que siente y padece cada soldado en cada época de la
historia, haciéndonos ver a lo largo de la obra que el miedo o la sensación de
nausea que podía padecer un soldado de infantería egipcio en Kadesh, también
podían ser los mismos sentimientos que un joven soldado español que hubiera decidido
saltar a la Sultana en plena batalla de Lepanto, o un juicioso y duro soldado alemán
que estuviera a punto de perder la vida defendiendo un triste bunker en el
Berlín de 1945. (Continua)
Los datos y
fechas que hay en cada episodio quedarían en mera materia muerta si no
estuviera apoyado por uno de los elementos principales de la obra de Holmes: el
aparato visual representado por mapas y gráficos nada aparatosos que hace que
el lector al mismo tiempo que lea un avance de tropas pueda seguirlo con los
ojos recreándolo de manera perfecta. Con respecto a la lectura y a su nivel de exigencia,
Las guerras que han marcado la historia, es
el libro ideal, como ya he comentado anteriormente, para el neófito en temas
bélicos. De una manera sencilla el autor nos hace comprender cuales fueron los
motivos por los que se comenzó el conflicto y de la misma forma cómo culminaron
y cuales fueron los vencedores y los tristes vencidos. En mi opinión, creía que
este ensayo se me iba a hacer cuesta arriba, pues había leído otras obras suyas
más íntimas, como por ejemplo Un mundo en
guerra y me había encantado, pero al ir poco a poco, desde la batallas
cruciales en la antigüedad hasta la actualidad he tenido la sensación de que la
prosa de Richard Holmes me enganchaba no pudiendo escapar de los asuntos que exponía
página a página.
Les invito a
un paseo de 676 hojas, que solo les llevara unos cuantos siglos, pero les garantizo
que a través del barro y el sudor más persistente, y de los cielos más intrépidos
y rápidos, conocerán nombres tan emblemáticos como por ejemplo Maratón,
Termópilas, Salamina, Siracusa, Roncesvalles, Lepanto, Almansa, Trafalgar,
Berlín, Guadalcanal, Afganistán… y sabrán apreciar el lado más duro de nuestra
historia a través de uno de los escritores que más han hecho por divulgar la
temática bélica hoy en día siendo uno de los maestros del genero histórico. Las guerras que han marcado la historia,
un libro de referencia que tendrá más de una vez a su lado sea dentro de su
cómodo hogar como en la trinchera más húmeda.
Richard Holmes, Las guerras que han marcado la Historia,
traducción de Juan Solé. Barcelona, Ariel, 2007, 656 páginas.