lunes, 29 de agosto de 2011

SUAREZ PRESIDENTE DEL GOBIERNO

Por: José Antonio
Es historia conocida que Adolfo Suárez fue el presidente del gobierno que llevó a España de un régimen dictatorial a un régimen democrático. Sin embargo, la presidencia de este abulense no comenzó como todo el mundo esperaba, o al menos como el Rey esperaba.
Todo comenzó cuando en el mes de julio del año 1976 el presidente del gobierno Carlos Arias Navarro presentó su dimisión al Rey, dimisión, por otra parte, esperada por toda la clase política democrática. Estábamos en un momento en que los avances necesarios para la transición pacífica desde una dictadura hacia una democracia chocaban frontalmente contra el muro que representaba Arias quien llegó a señalar que él era sólo fiel a la memoria de Franco, hecho este demostrado por la configuración de su despacho, presidido por un gran retrato del dictador y con una pequeña fotografía del Rey. Por eso era necesaria la renuncia de Arias, ya que, por ley, no se le podía cesar hasta 1979.
Una vez que Arias dimitió, comenzaron las quinielas para saber a quién iba a designar el Rey para llevar a España hacia una situación de democracia representativa. Había dos grandes favoritos: Manuel Fraga Iribarne y don José María de Areílza, éste el que parecía que quería el pueblo español con ideas democráticas. Sin embargo, en la mente del Rey se dibujaba otra figura. Habló con Torcuato Fernández Miranda, presidente del Consejo del Reino y le encargó que en la terna debería aparecer Adolfo Suárez. Torcuato se puso a trabajar de inmediato para conseguir cumplir con los deseos de don Juan Carlos. Contactó con Miguel Primo de Rivera, miembro del Consejo y reformista y entre los dos consiguieron realizar una tela de araña de alianzas entre las distintas familias políticas para que Suárez estuviera en la terna. La votación comenzó y se fueron descartando los candidatos quedando eliminados a las primeras de cambio tanto Areilza como Fraga. Al final en la terna la compusieron Adolfo Suárez, el tecnócrata Sánchez Bravo y el demócrata cristiano Silva. Fue la reunión más larga del Consejo del Reino y al hablar con los periodistas Torcuato Fernández Miranda dijo un enigmático Estoy en disposición de ofrecer al Rey lo que me ha pedido.
El anuncio del nombramiento de Suárez como Presidente del Gobierno estuvo envuelto en la polémica. Ríos de tinta corrieron en los que se llegaba a insinuar que el Rey se había equivocado. Adolfo Suárez era un hombre joven que venía del Régimen, que había sido Ministro del Movimiento, Gobernador Civil de Segovia, Director General de RTVE. Sin embargo, era un completo desconocido para el pueblo español. Todo indicaba que había un continuismo respecto a lo anterior. Titulares como ¡Qué error, qué inmenso error!, El error Suárez, dan idea de cómo fue recibido. Incluso el dibujante Forges publicó una viñeta en la que se veía un Búnker (en aquella época el búnker era la denominación de los ultraderechistas que aún estaban en las instituciones y que se resistían a la Democracia) en el que se escuchaba desde el interior un comentario: Se llama Adolfo, ¿no es maravilloso? La oposición democrática fue muy dura con el nombramiento porque a priori se truncaban sus esperanzas de legalización de su situación. Todos, salvo el Partido Comunista que, sorprendentemente, le daba el beneficio de la duda. Los reformistas del Régimen tuvieron una actitud parecida. Incluso los miembros del búnker lo miraban con recelo. El ejército tampoco recibió bien la noticia. Todos estaban en contra de Suárez.
Todos se equivocaron y Adolfo Suárez cumplió con el encargo del Rey de llevar a España hacia un Régimen Democrático. Actualmente Adolfo Suárez no sabe que fue presidente del gobierno, que una de sus hijas y su mujer ya no están vivas y que él fue quien nos trajo las libertades.