sábado, 4 de junio de 2016

BREVE HISTORIA DE LA GESTAPO - Sharon Vilches Agüera



(...) Una mujer le dijo a mi conocido polaco que varios hombres de la Gestapo habían entrado en la maternidad judía, se habían llevado a los recién nacidos, los habían puesto en un saco, habían salido y los habían echado a un coche fúnebre. Los malvados no se conmovieron con el llanto de los niños ni con las quejas desgarradoras de las madres. Aunque casi no se pueda creer, fue así. (Wladyslaw Szpilman)

Desde que el mundo es mundo, reyes, emperadores, y grandes dirigentes en general, han necesitado un cuerpo policial que preservara el gobierno establecido, y, además, se adelantara a los movimientos internos que pudieran desestabilizarlo. Los ha habido de todas las clases, buenos, malos, casi invisibles, pero de entre todos ellos destaca uno, debido sobre todo a su funesta y terrible fama, la Geheime Staatpolizei, o Policía Secreta del Estado, comúnmente conocida como la Gestapo. Ya solo con oír su nombre un frio glacial recorre nuestra columna vertebral y una sensación de miedo nos hace evocar imágenes de hombres con gabardinas negras, mirada de acero, paso marcial, y ausencia de sentimientos humanos, al igual que los que aparecen en las películas de Indiana Jones, quienes aterrorizaron durante doce años al mundo entero con sus brutales formas de tortura y su cultura de violencia sin límites. Es difícil hablar de este grupo policial sin sentir nauseas por lo que hicieron, pero por el bien de la Historia en general, y para que la desmemoria no oculte el verdadero mal que propiciaron, es necesario alguna  vez acercarse al precipicio y contemplar el ojo del averno de esta organización. Así pues les presento un libro que les acercara de manera didáctica a una de las páginas más negras de la humanidad: Breve Historia de la Gestapo, escrito por el historiador Sharon Vilches Agüera para Nowtilus. (Continua leyendo)



¿Cómo empezó todo? En 1933 cuando Adolf Hitler llega al poder, una de las primeras cosas que implanta es una policía estatal, a imitación de la prusiana. El intimo ayudante del nuevo füher, Hermann Goering moldea y fija la existencia de la Gestapo y le asigna una serie de funciones muy concretas: estarán subordinados a las SS e investigaran ideas contrarias al estado nacionalsocialista, encerraran  a estos enemigos, sobre todo políticos, en campos de concentración (en un principio en la misma Alemania, y posteriormente en el llamado lebensraum alemán en tiempos de guerra) y no responderán por sus actos en ninguna corte suprema de justicia, por lo que estarán por encima de la misma ley y no tendrán ninguna responsabilidad. Es decir podrán ejercer su reino de terror como quieran y donde quieran. Y todo ello amparado por la negra garra del estado nazi. Como se decía entonces “Mientras la policía cumpla la voluntad de los líderes políticos, está actuando legalmente”.
La Gestapo estableció su cuartel general en la Prinz-Albrecht número 8 y desde ahí se fue expandiendo por toda Alemania, con el amparo de Goering y Himmler por la misma Prusia y durante la guerra por el territorio alemán conquistado tanto hacia el Este como el Oeste de Europa. Su primer director fue Rudolf Diels, y en 1936 la dirección fue asumida por el temible Reinhard Heydrich hasta su muerte en 1942 en un atentado en Praga. Pero aquello no terminó con su historia. Breve Historia de la Gestapo nos habla sobre cómo era esta organización en guerra, sus forma de represión y tortura, como funcionaba y como atrapaba a los enemigos y disidentes y los encerraba en temibles campos de concentración. Una historia brutal, difícil de digerir pero que nuestro autor nos desgrana de manera interesante. Aunque, gracias a Dios, al igual que la tormenta deja en algún momento de tronar y deja que el sol campe de nuevo, la Gestapo tuvo su final. A medida que los alemanes estaban en franca retirada en 1945, el poder de la Gestapo se iba descomponiendo cada vez más. Se estaban quedando sin territorio que aterrorizar. Berlín estaba siendo continuamente bombardeado y el mismo edificio en el Prinz-Albretch no quedó exento de la destrucción. El 29 de Abril de ese mismo año tropas rusas casi estuvieron a punto de tomar el edificio pero no fue hasta el 2 de Mayo cuando consiguieron tomar la sede de la Gestapo y liberar a prisioneros que había allí en esos momentos. Cinco días después esta organización fue considerada ilegal y los Juicios de Núremberg terminaron de dar la puntilla a aquella policía que aún hoy día sigue despertando oleadas de terror en nuestro subconsciente.

Breve Historia de la Gestapo, es de esos libros que se te quedan en la retina durante mucho tiempo. Su lectura te embarga y te hace retroceder a épocas en que la violencia era el día a día en un mundo secuestrado por el miedo. Aunque uno recele de leer ensayos sobre gente tan deleznable les recomiendo, por el bien de la Historia, que no deje pasar la oportunidad de echar un ojo a este ensayo para que una organización como ésta no vuelva a repetirse nunca más.