jueves, 10 de mayo de 2012

AITA TETTAUEN, de Benito Pérez Galdós


El gran friso narrativo de los Episodios Nacionales sirvió de vehículo a Benito Pérez Galdós (1843-1920) para recrear en él, novelescamente engarzada, la totalidad de la compleja vida de los españoles –guerras, política, vida cotidiana, reacciones populares– a lo largo del agitado siglo xix. Animada por una pequeña trama novelesca, AITA TETTAUEN es una completa y verdadera crónica de la «Guerra de África», emprendida por O‘Donnell en 1859 para castigar las frecuentes incursiones marroquíes contra Ceuta y Melilla. La abigarrada ciudad de Tetuán y los moros, judíos y renegados que, dentro de ella, viven su sitio y asalto, se cuentan entre los grandes protagonistas de este movido episodio.

miércoles, 9 de mayo de 2012

EL MAESTRO DE ESGRIMA, de Arturo Pérez-Reverte



Y recuerden, la empuñadura se sostiene como si tuvieran un pájaro en la mano, con suavidad para no aplastarlo, y con firmeza para que no eche a volar (Don Jaime Astarloa).

Novela de aventuras pero también policiaca, de traiciones y maniobras políticas en el Madrid galdosiano de 1868. El maestro de esgrima es la historia de un mundo de tahúres y mercachifles mantenido a distancia por un florete honorable. Pero es, sobre todo, una inquietante parábola sobre el poder del dinero, la ambición política y la extinción de los valores de honradez y fidelidad en este siglo XX que agoniza.


martes, 8 de mayo de 2012

LOS LIBROS DE PLOMO, de Fernando Martínez Laínez


1588. Bajo los escombros de la antigua torre Turpiana, en la catedral de Granada, aparece una extraña caja de metal que contiene un pergamino escrito en árabe, latín y castellano, algo impensable para aquellos tiempos de guerra. Ocho años después, son hallados en el Sacromonte los libros de plomo, unos textos que la Santa Sede declara apócrifos...
2010. Granada se enfrenta a un terremoto de imprevisibles consecuencias. En medio de la anarquía y el caos, los librosde plomo son robados. ¿Qué relación puede existir entre acontecimientos tan distantes? ¿Qué secreto pueden desvelar los Plomos?
Una historia que se acerca a la realidad más de lo que podrías llegar a imaginar




lunes, 7 de mayo de 2012

EL RIOJANO, CONFITERÍA CENTENARIA



Es una de las pastelerías más antiguas y señoriales de Madrid y si deciden dar un bonito paseo por la zona centro de la capital la encontrará en el número 10 de la Calle Mayor. Fue fundada por Dámaso Maza, oriundo de la Rioja, en 1855 siendo el mismo pastelero personal de la reina María Cristina de Hagsburgo. Desde ese día este establecimiento fue considerado como proveedor oficial de la Casa Real endulzando la vida a reyes, reinas e infantas que han traspasado sus bellas puertas.

Al no tener descendientes, la pastelería pasó a las manos de dos maestros pasteleros que, para perpetuar el linaje, decidieron unir a sus hijos en matrimonio. Desde entonces siete generaciones han tomado las riendas del establecimiento, siempre con la divisa de la calidad y la tradición en su espíritu. Por su interior no solo han pasado gente de alta alcurnia sino grandes pensadores y escritores, como por ejemplo Jacinto Benavente. Al igual que ellos nosotros tenemos la oportunidad de traspasar su umbral y maravillarnos con los sobrios estucados del techo, las luminosas lámparas de estilo isabelino, los finos mármoles de Carrara o los vetustos mostradores de época hechos de caoba traída de Cuba. Como curiosidad, se dice que los muebles fueron hechos en el mismo interior para evitar rozarlos al entrar y que cayeran en manos de rateros y amigos de los ajeno. Pero su belleza no se queda solamente en su interior sino que en la misma fachada, en donde el visitante puede observar la placa que el Ayuntamiento de Madrid le concedió por ser establecimiento centenario y que fue decorada por el recientemente fallecido Mingote, es de admirar el espectacular toldo  fechado en 1892 que aunque ha cambiado varias veces la tela debido al paso del tiempo sigue conservado los mismos engranajes de toda la vida.

La pastelería El Riojano sabido atesorar en su interior la calidad de sus productos y la sabiduría de manos expertas por lo que ha conseguido gracias a su labor numerosos premios desde que fue fundada por Dámaso Alonso a mediados del siglo XIX, destacando entre ellos el de la Exposición Aragonesa de 1868 o el prestigioso Fomento de las Artes de 1871.

jueves, 3 de mayo de 2012

ÁNGELES CUSTODIOS, de Almudena de Arteaga



Isabel Cendal, que dirige un orfanato en La Coruña a principios del siglo XIX, recibe la visita del doctor Francisco Javier Balmis, un médico a quien Carlos IV ha designado para que lleve a cabo una expedición para erradicar la viruela en América del Sur y Filipinas. Balmis, que necesita niños para portar la vacuna, ha llegado a La Coruña acompañado por un grupo de huérfanos madrileños. Isabel aceptará la oferta del médico para participar en la expedición, y emprende un largo viaje repleto de aventuras, logros y también sinsabores, que les descubrirá nuevos territorios, tanto geográficos como emocionales.

Texto: Ediciones B


miércoles, 2 de mayo de 2012

UNA HEROÍNA DEL 2 DE MAYO



La importancia femenina en la Guerra de Independencia es esencial. No hay duda de ello. Fueron necesarias tanto en la defensa de las ciudades como en el campo de batalla frente a las frías bayonetas francesas. Con su valentía y desdén hacia la muerte supieron inflar el alma patria de los españoles, haciendo de las mujeres una de las armas principales durante aquellos seis cruentos años. Todos los pueblos y ciudades de España tuvieron varias heroínas, siendo la más famosa de Madrid Manuela Malasaña no solo por su arrojo frente al francés sino por el mismo misterio que la envuelve.

¿Quién era Manuela? Existen varias versiones de quien fue Malasaña y cuales fueron las circunstancias de su muerte. Para unos Manuela era una de las majas de Goya que desde su más tierna infancia se dedicó a la costura.  Era hija de Juan Manuel Malasaña y había nacido el 10 de Marzo de 1791 en la zona de Noviciado, próxima a la plaza de San Bernardo. En un pequeño estudio cosía para los petimetres más galanes y las petimetras más encopetadas, pero aquel 2 de Mayo de 1808 no quiso coser, pues le ardía la sangre sabiendo las atrocidades que estaban cometiendo los franceses por todo Madrid. Así que con pasó rápido acudió al Parque de Artillería de Monteleón en donde un grupo de valientes españoles se defendían a duras penas contra los fieros soldados gabachos. No había punto donde Manolita no apareciera llevando entre los pliegos de su falda balas y piedras para los fusiles. Pero la muerte, que muchas veces no reconoce a valientes de cobardes hizo su aparición personificada en una bala que la alcanzó en todo el pecho muriendo en el acto. Juan, su padre, que andaba cerca vio como su hija caía desplomada en el suelo sin poder hacer otra cosa que seguir la lucha contra los franceses con los ojos arrasados en lágrimas pues aquellos extranjeros le habían quitado el tesoro que más quería.

En cambio otros opinan igualmente que Manuela Malasaña era también costurera, pero que no murió en el Parque de Artillería de Monteleón sino más cerca de su trabajo. Parece ser que Manuela, mientras había disturbios alrededor del estudio, estuvo protegida por la dueña del taller solo dejándola marchar cuando cesaron los disparos. Ella cogió sus pertrechos y con mucho cuidado caminó calle arriba para llegar a su casa, pero con la mala suerte de toparse con dos soldados franceses que intentaron abusar de ella y mancillar no solo su cuerpo sino su alma española. Se defendió con uñas y dientes llevándose por delante, gracias a unas afiladas tijeras, a uno de ellos, lo que no impidió que muriera asesinada por haber tenido aquel utensilio en las manos. Incluso se dice que su padre, al verla muerta en el suelo, se arrojó al caballo del único francés superviviente y le asestó varias cuchilladas entre los pliegues de la coraza, dándose así cumplida venganza.

Como se podrá ver las leyendas sobre Manuela Malasaña son abundantes, solapándose unas sobre otras, aunque siendo cierto que en todas ellas la casta y la valentía de esta heroína fue suficiente para auparla a los altares de los grandes héroes de España.

martes, 1 de mayo de 2012

LA CIUDAD DE LOS PRODIGIOS, de Eduardo Mendoza


En el período comprendido entre las dos Exposiciones Universales de Barcelona de 1888 y 1929, con el telón de fondo de una ciudad tumultuosa, agitada y pintoresca, real y ficticia, asistimos a las andanzas de Onofre Bouvila, inmigrante paupérrimo, repartidor de propaganda anarquista y vendedor ambulante de crecepelo, y su ascensión a la cima del poder financiero y delictivo.

Mendoza nos propone un nuevo y singularísimo avatar de la novela picaresca y un brillante carrusel imaginativo de los mitos y fastos locales. Una fantasía satírica y lúdica cuyo sólido soporte realista inicial no excluye la fabulación libérrima.