lunes, 12 de marzo de 2012

LA OTRA MEMORIA HISTÓRICA, de Miquel Mir y Mariano Santamaría



Un sacerdote, al que obligaron a ver cómo arrojaban a las personas al pozo, vomitó de horror. Cuando le arrojaron a él, se agarró a uno de los milicianos, llevándoselo consigo al fondo de la sima. A Concha Millana, La Millanilla, tras afeitarla y tenerla un tiempo de sirvienta, la arrojaron al pozo al grito de ¡Ahí os mandamos una cocinera!

(Carmen Conde, testigo del horror de La Fosa de la Mina de Camuñas (Toledo))

Hacia años que no me leía algo tan duro, controvertido y con tantas aristas de polémica como el libro que acabo de terminar de leer, La otra memoria histórica, de Miquel Mir y Mariano Santamaría. A rebufo de la controvertida y justa ley que hace algún tiempo fue fijada en nuestro país para recuperar los cuerpos que todavía quedaban esparcidos por nuestra geografía en tristes fosas comunes, La Ley de Memoria Histórica, los autores nos presentan una obra que trata sobre uno de los elementos más oscuros de nuestra historia, las persecuciones y asesinatos en la España Republicana a comienzos sobre todo de nuestra última Guerra Civil (1936 - 1939).  Antes de proseguir con esta breve reseña decirles que no teman encontrarse un libro que busca la polémica entre sus hojas o que busque el escándalo por mostrar asuntos cruentos de un bando o de otros. Los autores han sabido acercarnos una investigación rigurosa que rellena un hueco que poco a poco comienza nuestros historiadores a completar.

La otra memoria histórica nos habla, como ya he hablado anteriormente, sobre la persecución religiosa y las profanaciones que se realizaron a las iglesias y a los conventos tanto de religiosos como de religiosas en aquel aciago verano del 36 en que el calor se convirtió en un auténtico incendio de ira y sangre provocando en ambos lados de nuestro país cientos de muertes inútiles nacidas del odio y la inquina más honda de los negros corazones hispanos. Miquel Mir y Mariano Santamaría se centran en un primer momento, en una gran mayoría del libro, en la represión que sufrió la Orden de los Maristas en España y sobre todo en Cataluña donde pareció que se daba alocadamente veda abierta para la caza de católicos y conservadores. Mariano Santamaría es miembro de la Orden Marista y ha realizado numerosas investigaciones sobre las persecuciones religiosas en aquella lucha de hermanos, y gracias a la labor histórica de Miquel Mir, especialista en el campo de la Guerra Civil, han sabido traernos la historia de aquel holocausto en que 4.184 sacerdotes diocesanos, 2.365 religiosos, 283 religiosas y decenas de miles de personas perdieron sus vidas solamente por tener unas creencias distintas a las de sus verdugos. En total unos 55.000. Esta obra recoge una de las partes, centrándose en los maristas, de aquel baño de sangre. Los autores nos hablan de cómo se escondían, como burlaban a sus perseguidores (sobre todo CNT-FAI), y como morían en las más indignas situaciones, como pueden ser en terribles “sacas” donde eran fusilados en cunetas alejadas de las ciudades y pueblos con un tiro en la cabeza o quemados con gasolina, en muchos casos sin morir todavía. Aun así esta Orden, que apeló en muchas ocasiones a la dignidad de sus captores, supo sobrevivir a esta carnicería llegando en último grado a ser engañados y chantajeados por algunos milicianos y capitostes de las milicias para dejarlos vivir, dándoles una gran parte de su patrimonio y de esta manera permitirles salir del país. Compraron su libertad, pero en muchos casos dejando atrás hermanos vejados, torturados y asesinados, y una conciencia que tardarían mucho en recuperar.

Fusilamiento del Sagrado Corazón de Jesús

Mientras que el caso Marista ocupa el 80 % del libro los autores también han querido hablar de otros asuntos peliagudos que se produjeron en el bando republicano durante la contienda. Nos hablan del asesinato indiscriminado en Paracuellos del Jarama en 1937, el asunto  de la Fosa de la Mina de Camuñas, los asesinatos del Círculo Ecuestre de Barcelona y el controvertido destino del “Tesoro de Guerra”. Como podrán ver asuntos turbios entre otros muchos que se dieron en los dos bandos durante la contienda. Pero Miquel Mir y Mariano Santamaría lo abordan desde un punto de vista muy equilibrado, limitándose a mostrar estos hechos que pueden ayudar a completar perfectamente la Memoria Histórica. En cambio arremeten y señalan como culpables a los responsables de gobierno y a los que se quisieron lucrar con este baño de sangre en la retaguardia sin ni siquiera pegar un tiro junto a sus compañeros en las frías trincheras. Subyace por todo el libro una crítica contra los oportunistas, los políticos sin entrañas, y los verdugos sin corazón que llevaron un autentico genocidio solamente por mostrar su inquina y su egoísmo.

La otra memoria histórica es un libro que le ayudará a usted, carísimo lector, a conocer uno de los puntos más vergonzantes de nuestra historia. Y sabrá darse cuenta que esta obra de Miquel Mir y Mariano Santamaría es esencial para equilibrar la polémica Ley de Memoria Histórica que tanto sarpullidos ha levantado en nuestra sociedad. No es un libro polémico, insisto, ni que intente embaucarle con trasnochadas ideas sino una obra objetiva que presenta de manera rigurosa el terrible baño de sangre que llevó a la locura a la gran mayoría de españoles en aquel tórrido verano del 36.