jueves, 8 de diciembre de 2022

MÁS ALLÁ DE LA COJERA DE HEFESTO

 

Cuenta la mitología griega que Hefesto, dios de los herreros, forjadores y demás oficios fabriles, era hijo de Zeus y Hera  y que éstos cuando vieron que su vástago era algo feo no se les ocurrió otra cosa que  agarrarlo de una pierna y despeñarlo desde el monte Olimpo quedando cojo para siempre, lo cual no le impidió ser el dios más habilidoso de todos además de poder casarse con Afrodita, diosa del amor. Es, como se puede ver, una narración de lo más interesante, pero llama la atención que tras esta cojera se oculte un hecho histórico bastante real y curioso. Parece ser que en la antigüedad el bronce, en un principio, no se combinaba con estaño sino con arsénico dando como resultado unas aleaciones bastante tóxicas. De hecho muchos forjadores, con el tiempo, sufrían atrofias musculares y quedaban tullidos debido al envenenamiento por estar tan cerca del arsénico. De igual manera se cree que a muchos de los forjadores y herreros en la antigüedad se les tullía adrede con la intención de que no se marcharan de sus aldeas o ciudades y divulgasen sus conocimientos en otros lugares. Así pues cuando veamos la pierna algo retorcida de Hefesto, o de sus colegas en otras mitologías como el Vulcano romano o Weland el Forjador en las leyendas germánicas o escandinavas, podremos comprender las intenciones del escultor o pintor y saber el por qué fueron representados así.