domingo, 12 de agosto de 2012

EL LECTOR DE CADÁVERES - Antonio Garrido

En la antigua China, sólo los jueces más sagaces alcanzaban el codiciado título de «lectores de cadáveres», una élite de forenses que, aun a riesgo de su propia vida, tenían el mandato de que ningún crimen, por irresoluble que pareciera, quedara impune.

Cí Song fue el primero de ellos.

Inspirada en un personaje real, El lector de cadáveres narra la extraordinaria historia de un joven de origen humilde cuya pasión y determinación le condujeron desde su cargo como enterrador en los Campos de la Muerte de Lin’an a aventajado discípulo en la prestigiosa Academia Ming. Allí, envidiado por sus pioneros métodos y perseguido por la justicia, despertará la curiosidad del mismísimo emperador, quien le convocará para rastrear los atroces crímenes que, uno tras otro, amenazan con aniquilar a la corte imperial.

Un absorbente thriller histórico, extraordinariamente documentado, en el que la ambición y el odio van de la mano con el amor y la muerte en la exótica y fastuosa China medieval.

Texto: Espasa



sábado, 11 de agosto de 2012

ÚLTIMAS PASIONES DEL CABALLERO ALMAFIERA - Juan Eslava Galán




Alfonso se vuelve al arzobispo de Toledo y con gesto demudado le dice:
-¡Muramos aquí, yo y vos, arzobispo!
-De ninguna manera –responde don Rodrigo con voz tranquila-. Al contrario, señor: aquí venceréis a vuestros enemigos, pero si Dios quisiere otra cosa, todos estamos preparados a morir con vos.

Ahora, en estos momentos en los que pongo mis dedos en el teclado para escribir una reseña literaria estamos en pleno verano, más concretamente en Agosto, mes en el que como reza el refrán el sol te fríe el rostro. Ha sido un periodo estival muy curioso en el que el universo del deporte ha reinado por encima de las noticias haciendo vibrar a todo un país con victorias balompédicas allá en Polonia y Ucrania, e igualmente haciéndonos soñar con el dorado metal olímpico en tierras de Albión. En muchos casos hemos demostrado que en estos momentos somos ases en el deporte al alzarnos con hercúleos trofeos, pero confirmándonos de nuevo que somos los reyes en otra disciplina deportiva más peligrosa: la del olvido. Déjenme que les explique. A punto está de acabar el tórrido verano y, a no ser en pequeñas noticias provinciales, o en eruditos círculos ilustrados, los noticiarios de toda España han obviado de manera vergonzosa uno de los centenarios más ilustres de nuestro país, siendo tan importante que si hubiera resultado fallido ahora mismo, seguramente, no estaríamos comiendo jamón con total impunidad ni existiríamos como país independiente. Se preguntaran ¿a dónde nos quiere conducir con esta diatriba? Pues bien, les diré por si no se han percatado que el 16 de Julio de este año se han conmemorado los 800 años de la Batalla de las Navas de Tolosa (1212). Una batalla que cambió el destino no solo de España sino de Europa y del mundo, pues a punto se estuvo de que el Miramamolín pudiera abrevar sus caballos en las fuentes bautismales de la Santa Sede. Esta bien alegrarse por los triunfos pasajeros, pero eso no nos ha de permitir tirar por tierra el único tesoro terrenal que tiene el ser humano, aquel que ninguna tiranía puede hacerle perder: la memoria.

Pero, gracias al Altísimo, todavía existen rapsodas que no permiten que la luz efímera del día nos deslumbre sobre lo que aconteció hogaño, sabiendo con meridiana verdad que las noticias de hoy son las historias y leyendas del ayer. Como bien lo saben ustedes y como ha demostrado en multitud de ocasiones, uno de estos escritores que no permiten que caigamos en la desmemoria total, que lucha con todas sus fuerzas para que no bebamos continuamente de las aguas del Leteo, es Juan Eslava Galán, y en concreto, sobre el tema de la Batalla de las Navas de Tolosa, de los Cuatro Reyes, o, en la historiografía árabe Batalla de Al-Uqab, con la fantástica novela Últimas pasiones del Caballero Almafiera, donde con diestra mano y afilado cálamo nos adentra no solo en los aguerridos asuntos del conflicto en sí, sino que nos transporta al mundo del siglo XIII en el mismo punto álgido en que la Reconquista dará un vuelco a favor de los reinos cristianos frente a la medialuna ismaelita. Estamos en el año 1212, año glorioso para san Yago, y un baqueteado caballero venido a menos, pero con un glorioso curriculum en tierras allende de Bizancio y curtido en fuertes combates de efímera cruzada, llamado Gualberto de Marignane, se adentra más allá de los Pirineos buscando una satisfacción por daños ocasionados en sus tierra occitanas durante la gran represión cátara. Pero no sabe que esta labrando su destino pues una serie de aventuras le lleva a enrolarse en la partida de ultramontanos que vienen del extranjero a engrosar  el ejército de Alfonso VIII, más tarde más conocido como Alfonso el de las Navas, en la santa cruzada propuesta por Inocencio III para librar a la península de los árabes y quebrar el espinazo de la fe musulmana. Desde el Norte hasta la explanada de La Mesa del Rey (Jaén), las vicisitudes de este caballero, sus amores, deseos  y requiebros hacia la gentil y malmaridada doña Eliabel, junto con hazañas de bizarro guerrero al lado de las hordas de los otros dos reyes en liza, Sancho VII el Fuerte, de Navarra, y Pedro II de Aragón, configuran un impresionante mosaico en el que el lector podrá comprender en toda su magnitud el origen, desarrollo y término de la batalla y las uniones y desuniones que había en ese momento en la reconquistada España.



Y es que este libro no es una novela más de aventuras y glorias de guerra sin sentido. Juan Eslava Galán, y más en concreto su trasunto el trovador Johannes Eslava, con un estilo que remeda a los escritos medievales, con una parla rica, sugerente y emotiva, cual máquina temporal, nos coge de la mano y nos transplanta al mismo corazón del siglo XIII. A la vez que vamos viendo las pasiones y correrías de los protagonistas nos abre los ojos a los reinos cristianos y sus modos de vivir. Nos habla de sus costumbres, formas de amar, y costumbres antiguas. Si se cierran los ojos podemos sentirnos invitados a la mesa del rey, pasear por los estrechos callejones de las ciudades medievales, mientras paladeamos los sabores de las comidas en grandes salones u oscuros figones, e incluso deleitarnos con los cantares de juglares y demás trovadores que nos requiebran con dulces cantos, ilustrativas historias de míticos caballeros o de amores imposibles al caer el sol de la tarde mientras el amigo ha de huir a tierras lejanas. En este libro todo es deleite para nuestros sentidos y nuestra magra mente, hasta el mismísimo momento de la eclosión final de la batalla en donde los temas de amor y corte se transforman en asuntos de espada y hazañas sin par. Pasamos de las ricas alfombras a la dura tierra del campo de lidia en donde cuatro inmensos ejércitos, grandes e incontables como granos en silo de arroz,  se batirán el cobre por conseguir la gloria final. Ahora estaremos entre caballos, sudores de peones engendrados en el vientre de Marte, y afiladas cimitarras que relucen a la luz del abrasador sol de Julio. El poder evocador de los escritos del autor es tan fuerte que hará que el lector no despegue nariz de la lectura pues uno no es que se sienta en la contienda, es que la vive de una manera especial. Gritaremos por nuestra enseña hasta quedarnos roncos, nos asustaremos por la gran copia de sangre que hay a nuestros pies, (la mortandad fue tan grande que hasta las mismas alimañas sintieron días después repulsión y hartazgo de comer tanta carne muerta), y sobre todo batiremos nuestras manos de alegría al ver la gran cabalgada de los tres reyes que llegan a derribar el real morisco, saltando por encima de los imesebelen (los desposados), cual presa sin contención, para hacer huir al tartamudo Al-Nasir por las fértiles sierras de Jaén. Todo un mundo a su disposición, difícil es sustraerse a él. No es una novela más sobre las Navas… es, con todos los honores, La Novela de las Navas.

Y para que no se le haga difícil la lectura Eslava Galán y la editorial Planeta han adobado el libro con varios apéndices, glosarios lingüísticos e históricos junto a esquemas de armas de la época, que harán más llevadera la lectura a cualquier persona que quiera durante unos días andar por tierras medievales. Las Últimas pasiones del caballero Almafiera, y no me equivoco, ha hecho justicia al devolvernos al centenario de la Batalla de las Navas de Tolosa y recuperar con una prosa difícil de superar la memoria de un momento crucial en la historia mundial, un momento en el que dos formas de comprender el la realidad se enfrentaron en un valle por el destino de la humanidad.


viernes, 10 de agosto de 2012

VENGANZA DE SANGRE - Sebastián Roa



Premio Hislibris al mejor autor español de novela histórica 2010

El siglo XIV comienza entre convulsiones políticas. El rey Jaime II de Aragón maniobra en la compleja red de influencias que decidirán el futuro de Europa: la rivalidad con Francia y con la casa de Anjou, las siempre delicadas relaciones con Castilla y las repúblicas italianas, la pugna por dominar las islas mediterráneas, los designios de la Santa Sede y la campaña para destruir la orden del Temple.

El mundo se diseña en chancillerías y campos de batalla, y un joven caballero, Blasco de Exea, se bate con su pasado mientras navega entre el afán de venganza y la búsqueda de su propia felicidad.

Sebastián Roa escribe novela histórica con un rigor y una fuerza narrativa extraordinarios. En Venganza de Sangre, la mezquindad amable de la vida cortesana se confunde con la crueldad de la guerra y la pasión violenta se mezcla con el amor incondicional. El lector recorrerá el mundo de la época, de las montañas de Aragón a las calles de la Valencia medieval, de las tabernas marsellesas a los prados de la brumosa Escocia.

“El único defecto que tiene esta novela es que se acaba” Santiago Posteguillo

Texto: Ediciones B

miércoles, 8 de agosto de 2012

LA CRUZ DE OCCIDENTE - Max Gallo



Una enigmática anticuaria de París cita en su local al narrador, un experto historiador, para entregarle un manuscrito encontrado, las memorias del caballero Bernard de Thorenc, que, desde la sabia perspectiva de la senectud, le sumerge en pleno siglo xvi, en un periodo en el que el fanatismo hace estragos en Europa y enfrenta a las dos orillas del Mediterráneo. Bernard de Thorenc ha servido a Carlos V y Felipe II, ha combatido en San Quintín, las Alpujarras y Lepanto junto a Cervantes y Juan de Austria. Ha sufrido las angustiosas mazmorras de Argel y las galeras berberiscas. Hasta que, decepcionado por la hipocresía de una corte española en la que campa la princesa de Éboli junto a los inquisidores, regresa a su hogar en busca de la paz que le ha sido negada. Pero se va a encontrar con más guerras de religión, ya no entre católicos y musulmanes, sino entre cristianos, hasta el punto de desgarrar su propio medio familiar y desembocar en la matanza de San Bartolomé, que sorprende a Thorenc en París. Una nueva sangrienta decepción en la que, tras la fachada religiosa, se esconde la lucha por el poder entre Catalina de Médicis, Carlos IX, Margarita de Valois y Enrique de Navarra, quien llegará al trono francés renunciando a su fe porque «París bien vale una misa».

Con la precisión histórica que le caracteriza, no exenta de lirismo y ciertas dosis de ironía, Max Gallo esboza por medio de este manuscrito encontrado un fresco de un siglo xvi lleno de intrigas y luchas por el poder, a través de las memorias, andanzas y amores del caballero Bernard de Thorenc. Un paseo por un periodo agitado y violento, sacudido por distintas guerras de religión, que Max Gallo utiliza en un juego de espejos como un reflejo pasado de nuestros días con el fin de que el lector pueda esclarecer y reflexionar sobre algunas de las claves actuales.

Texto: Alianza Editorial

martes, 7 de agosto de 2012

HISTORIA DE LOS ESPAÑOLES EN LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL - Alfonso Domingo Álvaro


«Nunca en la historia de los conflictos humanos tantos debieron tanto a tan pocos».Winston Churchill.

Excesivas fueron las cifras de muertos, y grande el numero de horrores que contempló el mundo durante los cruentos años que duró la mayor contienda que vieron los siglos durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945): 60 millones de víctimas mortales, en su mayoría civiles, y 30 millones de personas desplazadas durante el conflicto dan un claro ejemplo del fuerte drama que vivió la Historia de la Humanidad. Se luchó con bravura, valentía, honor e infamia en un sinfín de frentes por todo el planeta. No quedó un palmo de tierra que no fuera regado con la sangre de soldados e inocentes. Muchos países se agruparon en torno a grandes bloques, por cuestiones de ideología, afinidad territorial o incluso ambición sin límites. Por un lado nos encontramos con un bloque denominado El Eje en el que predominaron los países con clara ideología fascista como la Alemania de Hitler, la Italia de Mussolini o el Japón de los sueños imperiales del Emperador Hirohito. Por otro un bloque defensor de las libertades del hombre compuesto por un heterogéneo grupo de países liderados sobre todo por Estados Unidos, URSS e Inglaterra. El mundo tal como lo conocemos, durante seis eternos años, se vio envuelto en una auténtica vorágine de destrucción que parecía que no tendría fin. Y en ese Armageddon también se oyeron, fuertes y poderosas entre el ruido de las balas y el fango de las trincheras, palabras en español. España, por gracia o por desgracia también estuvo involucrada.


Hasta no hace mucho, aquí en España, debido por un lado a cuestiones ideológicas, o silencios intencionados del antiguo régimen gubernativo que lideró el país entre 1939-1975; y por otro al desconocimiento y desidia histórica de la gran mayoría de la población, parecía que solo una ideología, por entonces la vencedora de la Guerra Civil, había luchado en la Europa Continental: la llamada División Azul que luchó sobre todo en el frente oriental entre 1941-1944. Y es verdad, no lo negaré, que esta parte de los españoles, la más conocida, estuvo dejándose la vida en las heladas tierras del Este de Europa… pero no fueron los únicos que dejaron su huella hispana por diferentes partes del globo terráqueo. Hubo españoles no solo en el frente oriental, sino también en el occidental, como por ejemplo soldados agregados oficialmente juntos a soldados aliados, u oficiosamente en la Resistencia Francesa; en el Norte de África; en incluso en lugares tan alejados del suelo patrio como en el Pacífico contra el invasor japonés.



He aquí el por qué es necesaria, para combatir esta desmemoria histórica, que aparezcan libros como este que humildemente reseño: Historia de los Españoles en la Segunda Guerra Mundial de Alfonso Domingo Álvaro. (Turégano, Segovia, 1955), el autor es periodista, documentalista y escritor, y ha trabajado en diarios, semanarios, radios y TV. Especialista en información internacional, reportero de guerra, director de documentales, en su haber figuran más de cien trabajos -algunos doblemente galardonados- dos novelas premiadas y varios libros de ensayo, relatos y viaje. Entre ellos: La madre de la Voz en el Oído (Ed. Fundamentos, 1992), III Premio Feria de Libro de Madrid, El Canto del Búho (Oberón, 2002), La Estrella Solitaria (Algaida, 2003), VII Premio de novela «Ciudad de Salamanca», El Vuelo del Cuatro Vientos, escrito en colaboración con Jorge Fernández-Coppel (Oberón, 2003) Retaguardia (Oberón, 2004) y La Serpiente Líquida (Alianza, 2005). Recientemente ha publicado con Almuzara la biografía de Melchor Rodríguez, El ángel rojo (2009). En la actualidad se dedica a dirigir documentales y a escribir narrativa.

El autor se centra esencialmente en las vivencias de los españoles en todos los frentes en los que tuvieron parte activa. Estructura la obra de una manera bipartita. Me explico. En un primer momento hace un encuadre de la situación histórica en la que estuvieron envueltos tanto civiles como soldados, y posteriormente efectúa, a modo de ejemplo un recorrido por la vida de uno de aquellos españoles durante la lucha. El autor por tanto utiliza vidas ejemplares. Un libro de auténticos símbolos y entidades. No se centra solamente en los aspectos tácticos y militares de la contienda ni tampoco se entusiasma demasiado por cuestiones logísticas. Las da por hecho en el breve cuadro histórico que ilustra cada episodio al principio. Pretende, y lo consigue de una manera brillante, hablar del ser humano, en este caso español, y sus vivencias más íntimas en el frente de batalla y de este modo descubrirnos asuntos novedosos, auténtico viento nuevo en la tan trillada historia de la Segunda Guerra Mundial

Gracias a esta visión tan peculiar y valiente de plasmar un libro desde el punto de vista del soldado o soldados de a pie podemos encontrarnos vivencias españolas repartidas por todo el planeta. Veremos a los soldados españoles de la División azul (posteriormente Legión Azul agrupados en las SS) andar sobre los helados páramos de la Madre Rusia en busca del sueño de derrotar a las hordas soviéticas a través de su bravura e hidalguía más quijotesca, para después despeñarse en un mar de frustración y rabia por los soldados caídos en las valientes acometidas frente al más duro Stalingrado. Sentiremos igualmente el frío nocturno de otros españoles más alejados del frente oriental en los campos franceses, ya que mientras durante el día serraban inocentemente árboles por la zona del Midi Francés como simples leñadores, por las gélidas noches segaban ya no árboles sino vías de tren y vidas de alemanes enemigos. El autor tampoco se olvida de otros españoles menos reconocidos como son los 800 españoles que prefirieron seguir su lucha contra el orbe fascista en el bando soviético ya como soldados en las duras trincheras ya como grandes expertos en el habilidoso manejo de aviones por los cielos. Españoles contra españoles. La historia se volvió a repetir en las míticas llanuras rusas.

Como se puede observar el autor nos enseña que los españoles no se quedaron inactivos en esta gran confrontación mundial. No estuvimos agazapados tras los Pirineos como hicimos con nuestra semi neutralidad en la Primera Guerra Mundial, esperando nuestra parte del pastel. El Ser español dejó su huella, su pequeño granito inmortal en los anales militares de la Historia con grandes hazañas en los campos de batalla de todo el mundo. Dejamos asombrado al mundo con escenas como la desesperada defensa de la retaguardia aliada en el desastre del desembarco de Dunkerque (1940); de sol a sol bajo un sol de justicia valientes españoles dejaron sus vidas en la zona de Tobruk, en Bir-El-Hakim; e igualmente el mundo observó cómo unos valientes republicanos se tomaron una pequeña revancha por las injusticias de la Guerra Civil cuando entraron y liberaron París de las tropas nazis a ritmo de blindados con nombres míticos de la contienda española como Guadalajara, Belchite, Don Quijote, España Cañí… al mando del general Leclerc. Era el afamado batallón llamado La Nueve. El mismo que posteriormente incluso llegó hasta el mismísimo corazón del Reich de los Mil años y llamó a la puerta de la mismísima casa de Adolf Hitler en El Nido del Águila. Increíble.

Españoles en todas partes, incluso en el Pacifico luchando contra el Imperio japonés y tomándose revancha por la toma de Filipinas. «Volveré» dijo MacArthur… y volvió al frente de sus tropas, y junto a ellas bravos españoles hicieron temblar al mismísimo Hirohito allá en sus suntuosos y exóticos palacios de Tokio. Fuimos utilizados no solo como soldados sino que incluso fue de gran ayuda la utilización del lenguaje vasco para despistar a los japoneses al intentar interceptar las transmisiones enemigas. Toda una hazaña.

Pero el autor no solo habla de la gran valentía de los españoles en batalla sino que tampoco se olvida de hacer un importante reconocimiento a los pobres hijos de España que cayeron en las heladas y mortíferas garras de los campos de exterminio nazi repartidos por gran parte de Alemania y Austria. Siete de los nueve mil españoles que fueron atrapados en estos campos de concentración no escaparon con vida. Masacrados solamente por ser diferentes, por ser enemigos de otro gobierno amigo (en ese momento), y por haber optado a morir luchando en vez de haberse dejado atrapar como animales asustados. El infierno de Mauthausen quedaría en la memoria de la historia de la infamia. Cinco mil vidas segadas reclamaron justicia y gracias a la abnegación de voces silenciosas de las fotografías testimoniales que hizo Francisco Boix lograron ser restituidas a partir de los juicios de Nuremberg.

Cientos de vidas se agolpan en este fantástico libro que humildemente les recomiendo. Vidas y hechos que gracias a Alfonso Domingo Álvaro ven la luz en un meritorio homenaje a los españoles que salpicaron el mundo con grandes hazañas durante la Segunda Guerra Mundial. Un libro, como ya he indicado antes, necesario para recobrar la memoria en cada uno de nosotros y de este modo sentirnos orgullos de que existieran españoles que quisieron dejar sus vidas grises para entrar por la puerta grande y dorada de la Historia.

lunes, 6 de agosto de 2012

LA SOMBRA DEL ÁGUILA - Arturo Pérez-Reverte



La sombra del águila narra una historia ficticia basada en un hecho real: Durante la campaña de Rusia de 1812, en un combate adverso para las tropas napoleónicas, un batallón de antiguos prisioneros españoles, enrolados a la fuerza en el ejército francés, intenta desertar, pasándose a los rusos. Interpretando erróneamente el movimiento, el Emperador lo toma por un acto de heroísmo y ordena en su auxilio una carga de caballería que tendrá imprevisibles consecuencias.

Este relato breve fue publicado en el diario El País en agosto de 1993, mientras Arturo Pérez-Reverte cubría, como reportero, el conflicto de Bosnia. Bajo su tono desgarrado, lúcido, divertido y trágico a un tiempo, el autor desvela una descarnada y mordaz visión de la guerra y la condición humana.

Texto: Alfaguara

miércoles, 1 de agosto de 2012

YO, CAYETANA - Cayetana Stuart y Silva



«Vive y deja vivir, ese es mi lema». Cayetana Fitz-James Stuart, duquesa de Alba, icono de dos siglos, la aristócrata más querida y admirada, narra por primera vez su historia. Con sinceridad, con pasión y con sentido del humor, repasa sus recuerdos en esta extraordinaria autobiografía.

Desde su infancia de niña huérfana hasta su espléndido momento actual, no deja nada por contar: su relación con su padre, sus grandes amores, sus tragedias personales, su trabajo por la Casa de Alba, su papel de madre, su increíble vida social.

Por estas páginas desfilan los personajes más célebres del siglo XX y se retrata un mundo fabuloso de glamour y poder, al que ella aporta siempre su personalidad rompedora, creativa y única.

«Se han escrito tantas cosas de mí… y, sin embargo, se sabe tan poco. Solo se han enterado de lo que me ha dado la gana».

Pero ahora ha decidido contarlo todo.

Texto: Espasa