En la película V de Vendetta (2006) podemos ver a un
activista político que portando una máscara sonriente y un sombrero de época
lucha contra un utópico gobierno de corte tiránico mientras entona de vez en
cuando el siguiente sonsonete: “Recuerden, recuerden, el 5 de noviembre.
Conspiración, pólvora y traición. No veo la demora y siempre es la hora para
evocarla sin dilación”. ¿Por qué el 5 de Noviembre? ¿Qué pasó ese día? Pues
precisamente, el film evoca un hecho histórico ocurrido el 5 de Noviembre de 1605
conocido como La Conspiración de la Pólvora. Se trata de un complot ideado por
un grupo de católicos ingleses, capitaneados por Guy Fawkes Y Robert Catesby,
con el que pretendían acabar con las medidas penales que había dictado el rey
Jacobo I contra los católicos ingleses. Para ello pensaban volar el palacio de
Westminster, sede del parlamento británico, haciendo estallar 36 barriles de pólvora
alojados en su base cuando el rey y los aristócratas del reino estuvieran
dentro. Con estos actos terroristas querían levantar a las masas católicas y de
paso instalar en el trono a un rey que siguiera los dictados de Roma. Pero el
complot fue descubierto a tiempo y el 5 de Noviembre de 1605 Guy Fawkes fue
detenido y tras ser torturado colgado frente al edificio que iba a demoler.
Desde entonces, cada 5 de Noviembre se celebra en muchos países anglosajones la
llamada Noche de Guy Fawkes, o la Bonfire
Night (la Noche de la Hogueras) en
donde se celebra el fracaso del complot y se da gracias a Dios por “librarnos
de los papistas”.
domingo, 11 de febrero de 2018
sábado, 10 de febrero de 2018
BREVE HISTORIA DE FELIPE II - José Miguel Cabañas
Con el libro que
les traigo hoy aquí, Breve Historia de
Felipe II, escrito por el historiador José Miguel Cabañas, la editorial
Nowtilus alcanza, con su línea de reyes
de España inaugurada con los ensayos dedicados a Isabel y Fernando el Católico, y Carlos V, el
momento álgido de los llamados Austrias Mayores en donde la monarquía española
alcanza su cenit y donde verdaderamente en Madrid y en el Monasterio de San Lorenzo
de El Escorial se asienta un rey con unas territorios tan extensos en los que verdaderamente
nunca se pone el sol. Y pasaran unos cuantos años más hasta que el ocaso del
astro rey comience a dibujar sombras y debilidades en el gigante de barro que
fue el imperio español. Pero eso será en el siguiente capítulo, mientras tanto
les dejo que disfruten con la apasionante historia de un rey que algunos
llamaban prudente pero que en verdad
supo llevar con mano de hierro uno de los mayores imperios de la tierra.
Podríamos decir
que nos encontramos con una biografía trampa. Pues a primera vista el lector
puede ver en ella la arquetípica historia que comienza ab ovo, es decir nacimiento, desarrollo y muerte del personaje.
Pero eso es lo que parece. Evidentemente este ensayo comienza con el nacimiento
de Felipe II y como se encontraba Europa en ese momento, pero claro, todo el
mundo ha nacido alguna vez. En cambio cuando pasamos de su nacimiento en 1527, el
lector se va a llevar la sorpresa de encontrarse con una biografía de lo más
apasionante ya que no se centra solo y exclusivamente en el personaje sino en
todo el entorno que lo rodeo y envolvió durante toda su existencia. Nos habla de
cómo Europa estaba, en ese momento, en una encrucijada pues las guerras de
religión, ya fueran contra los otomanos o posteriormente los luteranos estaban
en plena ebullición. Es por eso que los años de aprendizaje como rey fueron
esenciales para enseñarle como moverse en ese ajedrez tan peligroso que fue el
siglo XVI.
Como ya he
indicado las guerras de religión, de las que se derivan otras contra reyes
europeos, y sus incontables batallas no jalonan solamente este libro sino que
el autor también ha trufado esta biografía de momentos de la vida intima familiar
y su relación con sus cuatro esposas. Allí también Felipe II tuvo otro campo de
batalla importante porque la relación que mantuvo con su padre o la desastrosa
que por ejemplo tuvo con su hijo Carlos marcaron una forma de ser un tanto retraída
a la vez que puntillosa con los asuntos estatales. Vemos a un rey en lucha constante
con el mundo entero, ya fuera contra Francia, Inglaterra o el pantanal de
Flandes. E incluso con el frente interno, español, contra los artífices de la
conjura confeccionada por Antonio Pérez o la persecución constante contra las
deviaciones religiosas en la Península. Un rey sin descanso que busca con afán la
uniformidad religiosa, y política en unos territorios en constante guerrear.
Así pues les
dejó con Breve Historia de Felipe II,
de José Miguel Cabañas con el que podrán rememorar la figura pública y privada
del llamado Rey Prudente, el monarca más poderoso de España, con el que podrán
recorrer una época llena de peligros y aventuras, luchar en San Quintín o
sentir el rocío salado a bordo de un barco de La Invencible; y de la misma manera moverse con habilidad en el
mundo cortesano de Madrid entre aduladores y conspiradores por igual. De
verdad, les animo a ello y que valoren por un lado la leyenda rosa y la leyenda
negra que envolvió a Felipe II toda su vida.
domingo, 4 de febrero de 2018
LA DERROTA MÁS HUMILLANTE DE NAPOLEÓN
En 1807 se firmó
el Tratado de Tilsit entre Napoleón y el zar Alejandro I zar por el que se daba
cese a las hostilidades entre Francia y Rusia. Así que sin comerlo ni beberlo Napoleón
se encontró con unos días de vacaciones que bien se lo merecía después de estar
batallando durante años. De esto se dio cuenta su jefe de Estado Mayor y del
Ejército, Louis Alexandre Berthier, por lo que pensó que sería una buena idea
organizar una cacería para que su alteza no se aburriera. Y para ello compró
cientos de conejos y otras tantas liebres para después soltarlos en los
alrededores de donde se iba a producir la jornada cinegética. Al día siguiente,
a media mañana Napoleón se personó en el campo
de batalla y se puso delante de todos para cobrar el mayor número de
conejos posibles. Pero lo que prometía ser una jornada gloriosa para el
emperador se convirtió en pocas horas en uno de las mayores vergüenzas que pasó
en toda su vida. Nada más llegar vio delante de él a uno de los conejos y rápidamente
lo apunto con su arma pero acto seguido apareció otro, y después otro y así un
montón más. Y lo más curioso es que no se asustaban del cazador sino que se
acercaban a él para olisquearlo sin miedo alguno. La respuesta a este hecho insólito
hay que buscarla en que Berthier había comprado sin saberlo conejos
domesticados que estaban acostumbrados a que los dueños les dieran de comer.
Así pues siguieron saliendo más conejos y en poco rato toda una horda de estos
animales comenzó a perseguir a Napoleón por toda la finca hasta que éste pudo
esconderse en una casita, la cual quedó, literalmente, sitiada por los conejos.
Nunca el emperador de todos los franceses había sufrido una derrota tan
humillante.
sábado, 3 de febrero de 2018
LAS NUEVAS FORMAS DE LLAMAR A LOS NIÑOS REPUBLICANOS
Con la
proclamación de la Segunda República Española el 14 de Abril de 1931,
comenzaron a implantarse gradualmente tanto novedosas reformas políticas, económicas
o agrarias como avances en derechos
civiles. Un ejemplo de ello lo tenemos en como la República impuso algunas
innovaciones al permitir otras formas de poner nombre a los recién nacidos. Un
año después, el 14 de Mayo de 1932, se hizo oficial una orden ministerial del
gobierno republicano por la que se permitía a los bebes ponerles
nombres de ideas o principios, como Libertad o Liberto, Fraternidad,
Pasionaria, Democracia… y también se dejaba a la elección de los padres que los
niños tuvieran nombres de influencia extranjera, como el Germinal francés, o de
políticos rusos como Lenin. Igualmente se puso de moda ponerles nombres de
flores como Amapola, Violeta, Jazmín, Floreal, o de planetas y estrellas, como
Sol o Luna, o de accidentes geográficos. Además aparecieron en algunas partidas
de nacimiento el nombre de los meses del calendario. Como se puede ver esta
proliferación de nuevos nombres modernizo los ya existentes, aunque el gobierno
republicano también quiso poner algunas limitaciones y corregir ciertos errores
como por ejemplo prohibir la imposición de tres nombres, o que los apellidos y seudónimos
se pudieran transformar en nombres propios.
lunes, 29 de enero de 2018
EL FALSO MÍTO DEL CINTURÓN DE CASTIDAD
Una de las
imágenes más típicas y tópicas que tenemos de la Edad Media es la de un
aguerrido caballero que antes de irse a luchar contra los infieles coloca a su
esposa el famoso cinturón de castidad para evitar que mientras él estaba fuera
unos cuantos años guerreando su esposa no le fuera infiel con algún pícaro
trovador que se haya quedado en palacio. Pues bien, aunque esta imagen la hayamos
visto muchas veces en películas o leído en alguna novela les recomiendo que la
vayan desterrando de su mente pues todo lo que concierne a lo del cinturón de
castidad se queda solamente en eso, en un simple mito creado en su mayoría en
la época del Romanticismo. Fue por aquellos años que hubo una especie de boom por todo lo relacionado con los
castillos, caballeros andantes, espadas refulgentes, y frágiles damas en
apuros. Y todo ello aderezado con elementos inventados que han llegado hasta
nuestros días. Como por ejemplo lo del cinturón de castidad.
Este supuesto
cinturón se representa como una especia de braga metálica que se ataba a la cintura
mediante un candado dejando solamente dos aberturas, una por delante para que
la sufrida damisela pudiera expulsar la orina o la menstruación, y otra postrera
por donde evacuar aguas mayores. Y evidentemente dichos agujeros eran lo
suficientemente estrechos para que ningún miembro de varón pudiera asaltar el
mayor tesoro del marido (ustedes ya me entienden). Como se puede ver ya la
imagen de este aparato es bastante problemático por varias razones. Por un lado
tenemos la incomodidad que conlleva portar dicho armatoste durante años en el
castillo o durante los meses que tuvieran que estar con su marido en un
campamento militar. Y por otro lado tenemos las razones sanitarias, ya que
cualquier líquido que se expulse por los agujeros provocaría con el tiempo
infecciones, ulceras, llagas, escoceduras, y un buen número de enfermedades.
Muchos de estos cinturones
fueron creados en el siglo XIX para satisfacer a un público ávido de tener en
sus manos un fragmento de historia medieval, y de paso utilizarlo con la
intención de evitar que muchas jóvenes de alta alcurnia se masturbaran o fueran
objeto de acoso y derribo por parte de jóvenes decimonónicos. La gran mayoría son
falsos, por lo que podemos afirmar que lo más cercano que existe en la historia
es una especie de pantalones de hierro que utilizaban las mujeres florentinas
(ellas portaban su propia llave) para mantener intacta su virtud.
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