domingo, 2 de marzo de 2014

BREVE HISTORIA DE LA REVOLUCIÓN FRANCESA - Íñigo Bolinaga



Liberté, Égalité, Fraternité.

Según algunos historiadores la historia del mundo es cíclica, es decir, todo lo que aconteció volverá a suceder. Sub sole nihil nove est, o lo que es lo mismo nada hay nuevo bajo el sol. En cambió otros estudiosos de Clío, entre los que humildemente milito, opinan que la historia es un camino desde los orígenes y que ha ido cambiando a través de encrucijadas en los que la humanidad ha elegido el camino a seguir. Lo que daría pie a cientos de ucronías, algunas bastante absurdas, por ciertoo. Pero, además existen opciones de sentido tan importantes, fechas tan significativas, que el pasar a través de ellas hace que cambie todo el sentido y la forma de comprensión del ser humano. Una de éstas es sin lugar a dudas 1789, La Revolución Francesa. El inmenso y sangriento puente que cambió el mundo moderno y dio paso al contemporáneo. A partir de ese momento ya nada en la historia sería igual pues las concepciones de clase, las pétreas pirámides estratificadas de relación social se vinieron abajo alumbrando un nuevo futuro. Así pues llama la atención que una de las revoluciones más importantes de la historia, junto con la industrial o la rusa, no tenga una aparición muy boyante dentro de nuestra historiografía española y sean pocos los autores que se han metido de lleno a escribir una obra sobre la revolución francesa para conocimiento general de los lectores. Harto curioso pues este hecho es uno de los que más han influido dentro de la historia de España. Así pues damos la bienvenida a la obra Breve Historia de la Revolución Francesa escrita por Iñigo Bolinaga y editado por Nowtilus.

El autor nos adentra en uno de los periodos más importantes de la historia universal mostrando los hechos que ocurrieron de manera didáctica y sencilla para que cualquier persona que nunca haya leído un libro sobre la revolución francesa no solo lo haga por primera vez sino que a la vez disfrute con cada página que pase. Esencialmente el ensayo de Iñigo Bolinaga podríamos dividirlo en dos secciones, la época monárquica y la republicana, a la vez que estas mismas estén separadas por varias fases. Déjenme que les explique: Dentro del periodo monárquico el autor sienta las bases de cómo se encontraba dividido el país en tres estamentos, la nobleza y el clero los cuales estaban a partir un piñón, y el naciente tercer estado burgués que reclama más libertad de acción y decisión a la vez que más apertura para las clases más humildes y censura a los privilegios que los dos anteriores estamentos tienen y que están destrozando al Estado empobrecido por los precios abusivos en alimentos y las hambrunas consiguientes. Es por ello que se solicita en 1789, en concreto en Mayo, la apertura de Estados Generales donde se decide la abolición jurídica de los estamentos privilegiados, se promulgan los Derechos del Hombre, y se establece la tan ansiada y filosófica separación de la Iglesia y el Estado.

Aires de Fronda recorren no solo París sino todo el territorio francés pues se empiezan a desencadenar hechos sangrientos e inmortales como por ejemplo la Toma de la Bastilla el 14 de Julio de 1789. Así pues se crea ese mismo año la Asamblea Nacional donde consigue crear la Constitución de 1791 y que la monarquía sea constitucional con sufragio censitario. Pero lo que parece una transición se acelera hacia una pendiente al abismo pues Luis XVI no acepta, tal vez instigada por Maria Antonieta y su camarilla de nobles, que se rebajen sus herencias ancestrales por lo que intenta huir con su familia hacia territorios vecinos pero una noche al llegar a Varennes es atrapado y reconducido de nuevo bajo vigilancia hacia París. Ahí se acaba todo su crédito pues se le juzga y se le ejecuta en la guillotina. Invento que dará mucho que hablar en aquel periodo y que tanta sangre absorberá que incluso su hoja se embotara en varias ocasiones. Como consecuencia de ello, sus aliados austriacos declaran la guerra a la incipiente república francesa y lo que prometía ser un paseo para el ejército enemigo se convierte en derrota en la famosa batalla de Valmy. Ya nada puede parar a los humildes y desheredados que ansían sangre por sangre. Comienza el periodo más negro de toda la Revolución Francesa: El Terror. Robespierre elimina de un plumazo la Convención Girondina y se hace fuerte con su facción Jacobina.



El odio rezuma por las esquinas de París y ya nadie está a salvo. Se ejecutan nobles y reinas austriacas, se eliminan curas y se reeducan niños monárquicos (Luis XVII) para que odien todo brillo de la ancestral corona. Una locura homicida recorre las calles, a pesar de la aparición de reformas sociales, y solo acabará con la muerte de Robespierre en 1794, dando paso a la Convención Termidoriana y al Directorio en donde empieza a despuntar un gran hombre llamado Napoleón Bonaparte el cual un 18 de Brumario de 1799 finiquita toda república con un golpe de estado inaugurando el llamado Consulado. “¡Yo soy la Revolución!” afirma a un pueblo entregado. De un carpetazo se cierra toda una época de sobresaltos que ha conseguido esencialmente cambiar la faz del mundo conocido.

A lo largo de las páginas de este libro, escrito con gran rigor y sostenido con un aparato bibliográfico importante, cada hecho que acontece desde 1789 hasta 1800, más o menos, es narrado de manera directa y afable, haciendo que los grandes nombres como los de la familia real, o los republicanos Dantón, Sieyes, Robespierre, Marat… resuenen en nuestros oídos durante y después de la lectura. No solo nos muestra el Terror de guillotinas ensangrentadas sino que también nos hace ver  los grandes avances sociales que produjeron los sans-culottes con sus frigios tocados, y el nacimiento de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre y el Ciudadano. Les animo a que se hagan con este libro pues les resultará esencial como libro de consulta para cualquier duda que tengan sobre una de los periodos más apasionantes de la Historia Universal.