jueves, 19 de junio de 2014

GALILEO QUISO SER ESPAÑOL



En justicia a Galileo Galilei (1564 – 1642) se le puede considerar como padre de la astronomía, la física, e igualmente de la ciencia moderna. Es decir uno de los grandes sabios de la historia. Pero mucha gente al mismo tiempo desconoce que gran parte de sus teorías estaban influenciadas por un fraile dominico español llamado Domingo de Soto el cual escribió en 1511 una obra titulada Super octo libros physicorum Aristotelis quaestiones. Parece ser que era consejero personal de Carlos V y que ya antes de Galileo se atrevió a formular la teoría de los movimientos de los cuerpos y la caída de los pesos.

El científico italiano tuvo conocimiento de este libro en Roma cuando consiguió acceder a los archivos que los jesuitas tenían en el colegio que Ignacio de Loyola fundó en Roma. Allí pasó muchas horas leyendo y releyendo la obra de Domingo de Soto y conversando con otros matemáticos de la orden. Lo interesante es que esto mismo lo podía haber hecho en España pero en varias ocasiones sus peticiones de ponerse al servicio de la corte española fueron desestimadas. Lo intentó alrededor de tres veces durante los reinados de Felipe II, Felipe III y Felipe IV. Por ejemplo en 1609 quiso vender un conjunto de telescopios al Consejo de Guerra pero fue rechazado debido “a la escasa aplicación que podrían tener estos instrumentos”. De igual manera lo intentó en 1612 y 1616 pero esta vez el Consejo de Guerra alegó que en Castilla ya existían talleres que hacían lo mismo que él les ofrecía. Verdaderamente, una oportunidad perdida.