domingo, 8 de abril de 2012

EL TESORO OCULTO DE LOS LEONES


(Artículo aparecido en ABC el 08/04/2012)

Dos leones mesopotámicos custodian la guarida. Miden más de dos metros de alto. Uno mira hacia la izquierda y el otro a la derecha. La tradición popular los ha bautizado como Daoíz y Velarde, en memoria de los dos capitanes que se levantaron contra los franceses el 2 de mayo de 1808. Tienen las fauces medio abiertas y apoyan una de sus patas sobre lo que podría ser una bala de cañón. Tiene lógica. Los felinos que defienden la entrada al Congreso de los Diputados están realizados con el bronce fundido de los «cañones incautados al enemigo» durante la Guerra de Marruecos.

Estos dos ejemplares vigilan el palacete de la Carrera de San Jerónimo desde 1872. Pero al principio no estaban ellos. Los leones originales eran de yeso. El edificio se inauguró en 1850 y para entonces se encargaron dos figuras de este material que comenzaron a deteriorarse en un abrir y cerrar de ojos. La revuelta de O'Donnell en 1854 los dejó dañados de muerte y fue entonces cuando se decidió sustituirlos por los actuales. Desde entonces, Daoíz y Velarde moran a la entrada al Congreso. Un inmueble repleto de tesoros, misterios, anécdotas y obras de arte de incalculable valor histórico y emocional.
A espaldas de los leones se encuentra la entrada principal del palacio, cuya puerta regia —decorada con molduras y cartelas, y adornada con clavos cincelados— solo se abre cada cuatro años cuando los Reyes inauguran la legislatura, y en las jornadas de puertas de abiertas. El vestíbulo principal aguarda al otro lado.

 

Isabel II

Una estatua de mármol de Isabel II —bajo cuyo reinado se construyó el Congreso— recibe a los visitantes. Es una de las piezas más representativas de la escultura romántica, obra de José Piquer, y también de las más «viajeras». Originalmente se colocó en la entrada principal, pero con motivo de la revolución de 1868 se trasladó a los sótanos. Con la llegada de la II República, en 1931, se envió al Museo de Arte Moderno, y no fue hasta 1983 cuando volvió a ocupar su lugar original, donde se encuentra ahora. A sus pies, se exhibe un ejemplar de «la Pepa», sobre la mesa en la que en 1812 se firmó la Constitución que ahora celebra su bicentenario. La caja fuerte del archivo del Congreso guarda como oro en paño los originales de las ocho Cartas Magnas que se han redactado en la historia de España.


Tras la estatua de Isabel II se encuentra el primer gran misterio del palacio: una puerta secreta que da acceso a los sótanos. Existen miles de leyendas sobre el subsuelo del Congreso. La más repetida alude a una red de túneles que conectan el edificio con el hotel Palace, los Jerónimos, el Monasterio de las Descalzas Reales y el Palacio Real. Todo se sobredimensionó cuando aparecieron dos esqueletos «muy antiguos» en las obras de acondicionamiento de los bajos del hemiciclo. La tesis más probable es que pertenecieran a un osario del antiguo convento del Espíritu Santo, sobre cuyos cimientos se levanta el edificio.

Desde 2008, bajo la presidencia de José Bono, el Congreso trabaja en la restauración de sus sótanos. Solo una parte pequeña ya está concluida: la que se encuentra justo debajo del hemiciclo. Los trabajos persiguen devolver la zona a su aspecto original, llena de arcos de ladrillo visto, bóvedas y recovecos que llegan hasta el infinito y más allá. La intención del expresidente era transformar la zona para oficiar en ella sus comidas privadas, pero lo más probable es que se habilite como futura sala de exposiciones. Esta zona se había convertido en uno de los grandes misterios del Congreso. Hasta ahora. ABC ha sido el primer medio que ha podido bajar y comprobar in situ el estado de los trabajos.
El hemiciclo es el corazón del Palacio. Pocos misterios alberga una de las salas más fotografiadas y filmadas por los medios. Ni siquiera sorprende ya la marca de los casi cuarenta disparos que se hicieron durante el 23-F alojados en su techo. Hay balazos por todos los sitios. En una rejilla del aire acondicionado, en la tribuna de prensa, junto al palco de honor, entre los frescos... Los rectores decidieron no repararlos para que nadie olvidara aquellas horas de 1981 que pudieron cambiar la historia de España. Solo uno de los tiros tuvo que ser restaurado al impactar en la cristalera-lucernario del techo, que amenazaba con romperse.


De aquella noche, todo el mundo recuerda la actitud de Adolfo Suárez. El entonces presidente del Gobierno fue sacado a la fuerza por los militares y «encerrado» en el cuarto de ujieres. Esas cuatro paredes son testigos de la discusión que el dirigente tuvo entonces con Antonio Tejero:
—Suárez: ¡Explique qué locura es esta!
—Tejero: ¡Por España, todo por España!
—S.: ¡Qué vergüenza para España! ¿Quién hay detrás de esto? ¿Con quién puedo hablar?
—T.: No hay nada de que hablar. Solo debe salir.
—S.: ¿Pero quién es el responsable?
—T.: Todos, estamos todos.
—S.: Como presidente le ordeno que deponga su actitud.
—T.: Usted ya no es el presidente de nadie.
—S.: Le ordeno...
—T.: Yo solo recibo órdenes de mi general.
—S.: ¿Qué general?
—T.: No tengo nada más que hablar.
—S.: Le insisto, soy el presidente...
—T.: No me provoque.
—S.: ¡Pare esto antes de que ocurra alguna tragedia, se lo ordeno!
—T.: Usted se calla. Todo por España.
—S.: Le ordeno...
—T.: Cállese y siéntese..
La conversación fue recogida por el único ujier que se encontraba presente. Años después se la reveló a Alfonso Guerra.

La presidencia del Congreso, en el hemiciclo, está ubicada donde antiguamente se encontraba el altar del convento del Espíritu Santo. Jesús Posada está «flanqueado» por dos estatuas de los Reyes Católicos. Isabel a su derecha y Fernando a la izquierda. Junto a ellos, los dos cuadros que nadie debe dejar pasar por alto: «María de Molina presentando a su hijo Fernando IV niño a las Cortes de Valladolid de 1295», obra de Antonio Gisbert (1863) y «El juramento de los primeros Diputados a Cortes en 1810 en la iglesia Mayor Parroquial en la isla de León», de Casado del Alisal (1862).
Como no podía ser de otra forma, el Palacio de las Cortes también tiene sus cariátides. Se alzan en el Salón de Conferencias y son de mármol de Carrara. Son cuatro y representan las Ciencias, el Comercio, la Marina y la Agricultura.


Pinturas, tapices y relojes

El recinto original es un auténtico museo. Posee una colección de más de ochenta cuadros, veinte esculturas, catorce tapices y unos cinco relojes de incalculable valor. Todo ello rodeado por 9.950 metros cuadrados de alfombras, que solo se retiran cuando llega el verano. De entre todo el patrimonio destaca el reloj astronómico de Alberto Billeter (1857). Se encuentra en una de las salas escritorio junto al hemiciclo. En su época alcanzó una gran fama por su complejidad: muestra el Sol, la Luna, la Tierra, las cuatro estaciones, los signos del zodiaco, así como un calendario con día, mes y año, la hora en España y en otras veinte capitales, además de la hora en que sale y se pone el sol, incluyendo también termómetro, barómetro e higrómetro. Tiene cuerda para tres meses, pero el relojero de la Puerta del Sol viene cada viernes para revisar su estado.

 

Destaca también una mesa de estilo imperio, que se encuentra en el Salón de Conferencias. Según cuenta la tradición, se trata de un regalo de bodas del zar Nicolás I a Isabel II, que decidió donar al Congreso. Cuenta con adornos de bronce y nácar, y un tablero de ágata.
El palacio conserva el ascensor que solo utilizaba la Reina cuando asistía a las Cortes. Está en el lateral que da a la calle Fernanflor. De madera de caoba y forrado de moqueta por dentro, cuenta con una pequeña butaca para que ella pudiera sentarse cómodamente mientras el aparato ascendía las tres plantas, donde se encontraba el palco real. Junto al ascensor, una pared de espejos que sorprendentemente se abre cuando uno se acerca a menos de un metro de ella. Descubre otro pasadizo que baja al sótano del Congreso. Una nueva ruta que alumbra la teoría sobre las conexiones subterráneas del palacio de las Cortes con el resto de edificios ilustres de la capital. Más de uno —dicen— la utilizó para dormir en el hotel Palace sin ser visto.




sábado, 7 de abril de 2012

EL MISTERIOSO CASO DE LA PESTE NEGRA, de Eduard Mira



Cuando abrió el cuarto sello, oí la voz del cuarto ser viviente que decía: "Ven" / Miré, y vi un caballo bayo. El que lo montaba tenía por nombre Muerte, y el Hades lo seguía: y les fue dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre, con mortandad y con las fieras de la tierra. (Apocalipsis 6,7 y 6, 8)

Junto con la guerra, el hambre y la locura, uno de las mayores desgracias que puede recibir la humanidad a modo de duro escarnio del destino es la peste. Una fuerza invisible y sin piedad que arrebata el hálito último de vida a cualquier ser querido sin respetar rango o clase social siempre ha provocado un miedo primario y más aun si no es una enfermedad que se lleve a al otro mundo a una docena de inocentes sino a más de un tercio de la población europea. El hombre ve como la Muerte, la Señora de la Guadaña señorea por los campos y ciudades allá por donde pise. Este sentimiento de condenación y frustración ante el destino dio como consecuencia montones de alegorías y cuadros pictóricos en el que los ejércitos de la Muerte reinan por encima de la humanidad. Todas aquellas sensaciones y calamidades la sufrieron en el siglo XIV en gran parte de Europa debido a la famosa Peste Negra que tuvo su mayor incidencia entre 1347 y 1453 llevándose por delante más de 25 millones de personas en cualquier país fueran estos simples villanos como fuertes y poderosos reyes. La peste no respetó nada. Aunque hoy sabemos que esta pestilencia es producida por la bacteria Yersina Pestis, las gentes de la Baja Edad Media no sabían los motivos de aquella calamidad que les azotaba y que había sido traída desde Messina por marinos genoveses procedentes de Caffa. Es por ello, que ante tal desconocimiento echaran las culpas de sus desgracias a la falta de religiosidad, o a los mayores enemigos en esos momentos del cristianismo: los judíos. Se les acusó de haber intoxicado el aire con su sola presencia y de haber envenenado los pozos para perdición de buenos cristianos. Esta locura sin razón provocó, a pesar de haber voces eminentes en contra de religiosos y sabios de la época, un buen número de pogromos que llevaron a la extinción a buena parte de la comunidad judía.


Pues bien, toda esta sin razón y miedo ante la muerte esta descrita en la última novela de intriga y misterio de Eduard Mira, titulada El misterioso caso de la Peste Negra, con la que inaugura un nuevo ciclo que bajo el sobrenombre “Aventuras y desventuras de Godofredo Chaucer” augura un buen número de novelas detectivescas ambientadas en la Edad Media que hará las delicias de todos los amantes de thrillers y secretos ambientados en aquellos años en donde lo mítico se fundía con la realidad histórica sin ningún problema. Mediante un estilo que rememora la escritura de la época, esta novela nos habla, alternando diferentes tipos de narración con fórmulas epistolares, de como el curioso Godofredo Chaucer, futuro compositor de la obra capital Los cuentos de Canterbury, recibe unas misteriosas y encriptadas cartas por parte de un amigo continental de origen sefardita en la que no solo habla sobre la peste que azota el mundo sino también turbios asuntos que intrincan de manera peligrosa a gran parte de países europeos. A partir de ahí el inteligente Chaucer y su fiel y pícaro sirviente Corbino estarán envueltos en un juego peligroso por descubrir los orígenes de la Peste Negra haciéndoles descubrir también la cruda realidad que hay detrás de grandes potencias como son Inglaterra, la Corona de Aragón junto con Sicilia, Cerdeña y Nápoles, y otros estados mediterráneos, incluidos la abigarrada y fascinante ciudad de Constantinopla o los misteriosos que existe en el rincón más recóndito de Asia.



 El misterioso caso de la peste negra, no es un mera novelita de intriga con soluciones fáciles ni fantasiosas sino que junto con unos ambientes y recreaciones históricas bien logradas, y un lenguaje rico, sensitivo a modo de escritura arcaica, hacen de ella un thriller de primera calidad que junto con las siguientes entregas la convertirán en un epítome de este tipo de literatura detectivesca. En un mundo en el que el espionaje y su correspondiente contraespionaje entre reinos enfrentados están a la orden del día (recordemos que estamos en plena Guerra de los Cien Años),las luchas entre religiosos (Cisma de Occidente) son un verdadero problema mundial, y las revueltas sociales, junto con la terrible peste, parecen condenar a la humanidad al desastre, nuestros dos protagonistas Chaucer y Corbino se desenvuelven en él con exquisita habilidad para resolver los más intrincados misterios y hacer saltar los más arcanos mecanismos de poder de una manera magistral. Eduard Mira vuelve a resucitar un tipo de literatura que en los últimos tiempos se había llenado de arquetipos y clichés, haciendo que las personas que se habían alejado de los thriller históricos por su baja calidad vuelvan a ellos para volver a descubrir una escritura de calidad, trufada de rigurosidad histórica, y un estilo nuevo y fresco que hará que el lector sienta de nuevo aquellas aventuras temporales que tanto le hicieron gozar.

¡Mi hermano, mi hermano! ¿Qué he de decir ahora? ¿Adonde iré? Hay dolor, el temor cunde por todas partes. Quisiera no haber nacido o haber muerto antes de estos tiempos. ¿Cuándo se habían visto tantas casas vacías, tantas ciudades desiertas, campos en los que no caben los cadáveres, y esta soledad horrible y universal que envuelve al mundo entero?
(Petrarca dirigiéndose a su hermano que era el único que había sobrevivido en una orden religiosa de 35 miembros)


viernes, 6 de abril de 2012

BREVE HISTORIA DE BABILONIA - Juan Luis Montero Fenollós




 
 

Ninguna ciudad de la Antigüedad fue tan deseada y temida, admirada y deshonrada, devastada y reconstruida como esta.

 

Si alguien quiere saber o sentir cual es el embrujo y la fascinación de aquella ciudad, de aquella gran metrópoli, capital de la Tierra de los Dos Ríos, le sugiero que como muestra vea durante unos minutos la película Alejandro, dirigida por Oliver Stone y estrenada en 2004 en todos los cines. Alrededor de una hora de visionado, y tras la sangrienta batalla de Gaugamela, podemos observar al victorioso mito macedonio entrando con sus tropas en la abigarrada y esplendida Babilonia seguido de sus falanges, enhiestas sarisas en ristre, para caer a continuación cautivos de sus magnificencias. A vuelo de cámara podemos ver una representación de una ciudad titánica, enorme en su tamaño e increíble en el diseño, por la que aquellos macedonios, antiguos y simples pastores del norte de Grecia, tanto habían soñado con conquistar. ¿Por qué esta fascinación? ¿A qué es debido este anhelo de poseer aquel milenario lugar? Tiene una sencilla explicación. Para nosotros, hombres de la modernidad, el conocimiento que tenemos de las ciudades antiguas como Roma, Atenas o Alejandría es enorme. Sabemos de su historia, construcción, disposición de cada calle, esquina y alma que alienta cada centímetro de perímetro o pomerium. La arqueología ha ayudado en extremo ha saber como eran aquellas megalópolis, pero por desgracia parece ser que hoy en día, aun no tenemos muy clara la historia de la gran ciudad de Babilonia, terreno inmortal, hogar de dioses que fue durante bastante milenios el centro neurálgico de el Próximo Oriente y gran parte de Asía y por la que han transitado pueblos como, a parte de los babilonios, asirios, acadios, amorreos, kasitas… y así hasta un buen numero de ellos. Esta discriminación frente a otras ciudades tal vez es debido, por el mismo motivo que las anteriores pero al revés, es decir a que el mundo arqueológico todavía esta desvelando la historia de esta ciudad y gran parte de los hallazgos o bien son muy enigmáticos e incompresibles o bien son poseídos todavía por una mezcla de leyendas y mitos religiosos difíciles de desentrañar. Pero quitando este hecho, Babilonia en la antigüedad suponía todo un sueño de magnificencia más elevado que las simples ciudades del Mediterráneo. De ella se hacían lenguas griegos, egipcios, y hebreos pues gran parte de su historia se halla en el Antiguo Testamento (¿quién no recuerda la dispar Torre de Babel (Etemenanki) los lujuriosos Jardines Colgantes de Babilonia, o el triste éxodo judío a aquella ciudad en tiempos de Nabucodonosor II?) siendo  por ello que incluso en la Edad Media muchos viajeros rastrearan sus ruinas buscando aquellos religiosos lugares para volver a resucitar la palabra escrita.

 

Rescatar la historia de la capital de Mesopotamia es uno de los grandes retos del mundo moderno, y es por ello que libros como Breve Historia de Babilonia, del profesor de historia antigua y arqueólogo Juan Luis Montero Fenollós no es que sean necesarios, son esenciales para comprender todo el periplo vital que tuvo desde su segunda fundación por parte del mítico rey amorreo Hammurabi hasta su caída en el 539 a.C en el que el rey aqueménida Ciro el Grande acabó con su independencia, pasando a formar parte del emergente imperio persa como una provincia más, trasladándose su capitalidad ciudades como Susa o Persépolis. A lo mejor el carísimo lector si ha seguido esta lectura con detenimiento se habrá dado cuenta de que he hablado de una “segunda fundación” de Babilonia. Esto es debido a la problemática cronología que envuelve toda la historia de la ciudad. La historia de Babilonia se puede dividir en varios campos, un oscuro prologo en el que supuestamente fue fundada la ciudad allá por el 2217-2193 a.C no teniendo noticias fiables hasta el llamado periodo Paleobabilónico (1894-1595) en el que destaca por encima de todo la figura de Hammurabi, el cual engrandeció la capital hasta convertirla en cabeza principal de toda Mesopotamia. A partir de ahí se suceden otros periodos como el Mediobabilónico (1595-1026 a.C) en el que se alternan las dinastías kasitas con la dinastía Isin en el que ya aparece el rey Nabucodonosor I; desde esta ultima fecha se suceden altos y bajos en la ciudad siendo ocupada en diversas ocasiones por otras potencias como los asirios (periodo Neobabilónico inicial 1026-626 a.C) hasta que Babilonia se sacude el yugo de Nínive y se yergue de nuevo ante los demás pueblos como amo y señor de ellos encarnándose aquel poder en personajes como Nabucodonosor II o el misterioso y místico Nabonido (periodo Neobabilónico clásico 626-539 a.C) Parece que el mito de Babilonia va a ser eterno no teniendo rival en la faz de la tierra, pero a partir de aquí empiezan a surgir en sus fronteras grandes imperios que harán que el sueño de aquella metrópolis caiga en el olvido hasta que los curiosos medievales que buscan la verdad bíblica y los arqueólogos franceses, ingleses y sobre todo alemanes de la mano del eminente Robert Koldewey la rescaten del pesado manto del olvido. En este último periodo (Tardobabilónico y Postbabilónico) Babilonia va de mano en mano, pues primeramente será conquistada por Ciro y su imperio persa, perdiendo de esta manera su autenticidad genealógica y capital, para después caer en manos de aquel autentico titán de la historia, Alejandro Magno, que lo convirtió temporalmente en la capital de su sueño helenístico, siguiendo con regencia seleucida comenzada por uno de los compañeros de Alejandro, Seleuco (que fundo Seleucia), y terminando con los partos y sasánidas en el siglo VII a.C, los cuales dejaron ya una tierra irreconocible en la que ya no quedaban enfrentadas frente al horizonte aquellas magníficas murallas de barro verde y azul brillante, aquella maravillosa Puerta de Ishtar con sus fieros leones y complicados dragones mushjushu, , ni los famosos templos ni zigurats que alguna vez la convirtieron en la mayor ciudad de la antigüedad.

 

Juan Luis Montero Fenollós sabiamente ha establecido una división clara en esta obra, y a la vez complementaria. Por un lado nos enseña con una erudición y rigurosidad fulminante la historia cronológica de Babilonia desde sus míticos comienzos hasta su caída en el polvo histórico allá por el siglo VII d.C. La sencillez con la que narra cada etapa es fascinante, enganchando al lector desde el comienzo haciéndole descubrir y vivir el día a día de aquella ciudad pues no solamente se centra en desarrollar cronológicamente los hechos más importantes que han jalonado el tiempo de esta metrópolis sino que lo acompaña de información sobre la religión que los babilónicos profesaban, como la adoración de su dios Marduk, el ritmo de vida de la sociedad y como estaba estratificada, o la ordenación y plasmación judicial de sus leyes, atendiendo sobre todo al famoso Código de Hammurabi. Este divulgativo ensayo sobre todo tiene la finalidad de mostrar al lector la historia de Babilonia acercándonos narraciones apasionantes como la historia de la Torre de Babel, o figuras indescriptibles como el  ya mencionado gran creador de códigos legales y ensalzador de Babilonia, Hammurabi (1792-1750 a.C), el conquistador Nabucodonosor II (605-526 a.C) tan famoso en el Antiguo Testamento pues conquistó Jerusalén y llevo a todo un pueblo a triste exilio, o el legendario Gilgamesh que de forma epopéyica nunca quiso morir, descubriendo al final que la inmortalidad solamente es un privilegio de los dioses.

 

Si uno viaja actualmente a la conflictiva zona de Irak, al país de Tigris y el Éufrates no podrá observar mucho de donde estuvo la mágica Babilonia. Algún rastro que otro dejado por la arqueología, por el paso del tiempo y por el pastiche moderno que quiso construir Sadam Hussein, pero si se sube a una colina al atardecer y mira con ojos soñadores el horizonte tal vez pueda sentir con los ojos cerrados y el corazón sosegado que todavía bajo tierra el pulso de aquella ciudad todavía late, esperando que alguien la rescate del tiempo para devolver a la humanidad todos sus secretos e leyendas todavía escondidas. Pero si no tiene posibilidad de transportarse físicamente a aquellos sitios, no se preocupe ni desespere, pues gracias a Juan Luis Montero Fenollós y su fascinante obra Breve Historia de Babilonia, tiene la posibilidad de viajar mentalmente allí y sentir en todo su ser la increíble crónica de una ciudad que ha desafiado a la eternidad para siempre.

jueves, 5 de abril de 2012

EL SECRETO DE LOS ALQUIMISTAS, de Juan Ignacio Cuesta



Todo lo que está abajo es como lo que está arriba, y todo lo que está arriba es como lo que está abajo (Principio alquímico)

El cerebro es muy caprichoso. Muchas veces asocia imágenes preconcebidas con realidades. Un ejemplo de ello lo vemos cuando a una persona le decimos la palabra “alquimia” o “alquimista”. Seguramente asociará esta palabra con una habitación oscura, mal ventilada, llena de extraños signos y desordenada en cuyo centro se podrá observar medio escondido a un hombre barbado, de mirada aviesa y avarienta desaliñado y envuelto en un mar de ruidosas y chispeantes redomas en busca de alguna formula mágica magistral que le permita hallar de manera milagrosa el elixir de la vida eterna o el transmutador que le ayude a convertir metales de bajo coste en dorado oro. Como verán el cerebro nos suele jugar malas pasadas pues esta imagen que tenemos de la alquimia, es esencialmente en multitud de ocasiones bastante falsa y retorcida, pues aunque a partir del Renacimiento la alquimia fuera algo denostada, este arte ha sido el verdadero padre de la química, como hoy la conocemos, estando alrededor de ella un gran numero de científicos históricamente reconocidos que a más de uno le sorprenderán que estuvieran envueltos en el mundo de la alquimia y la búsqueda de resultados que fueran más allá de nuestra comprensión. Juan Ignacio Cuesta, a través de su libro El Secreto de los Alquimistas, nos desvela la verdadera historia de la alquimia a través de los siglos de una manera sencilla e inteligente, enseñándonos todos sus aspectos tanto míticos como reales, para que de este modo podamos valorar con toda integridad aquellas valientes investigaciones al albur de lo hermético y la primitiva experimentación.


El autor del libro, Juan Ignacio Cuesta es la persona perfecta para mostrarnos el mundo de la alquimia en todo su esplendor debido al gran bagaje y experiencia que tiene en aquellos temas que por desgracia algunas veces están escondidos o relegados a un segundo plano por el gran peso de la historia oficial. Este rosaventero ha colaborado en un buen numero de revistas especializadas en temas relacionados con el libro que humildemente reseño, como por ejemplo Enigmas del Hombre y el Universo o Más allá de la Ciencia; e igualmente ha trabajado en otros medios de comunicación de radio y televisión como la ya citada La Rosa de los Vientos, Código Rojo (Onda 6), la Otra Realidad (Canal Nou) o Tiempo de Tertulia. Incansable trabajador y colaborador en distintas editoriales, destacan sobre todo sus trabajos literarios hechos para la editorial Nowtilus como por ejemplo Madrid 2 de Mayo, Lugares de Poder, Piedras Sagradas, Breve Historia de las Cruzadas o coautor del excelente libro Breve Historia del Siglo de Oro. Como podrá observar el lector nuestro autor es el cálamo ideal para hablarnos de la historia de la alquimia de manera rigurosa desde sus enigmáticos comienzos en Egipto de la mano del intermediario de los dioses y los hombres, el enigmático Hermes Trimegisto, la plasmación oral en el Kybalión, las vicisitudes de una ciencia no tan denostada en Grecia, Roma y la Edad Media, pasando por el Flogisto hasta su fusión con la química moderna de la mano de personajes como Lavoisier, nacida de aquellas serendipias o trabajos desechados por los propios alquimistas que habían fijado sobre todo su punto de mira en trabajos tan evocadores como La Piedra Filosofal, la Panacea Universal, o el Elixir de la Larga Vida.


Como les he indicado anteriormente Juan Ignacio Cuesta desentraña este intrincado nudo gordiano del Arte Secreto a través de un lenguaje sencillo accesible al gran publico que le hará dar cuenta del verdadero valor de aquellos hombres que se dejaban los ojos a la luz de los fogones y les hará disfrutar de los soberbios trabajos que nacieron a la luz de la experimentación científica. El Secreto de los Alquimistas le aproximará a personajes que se consideraron verdaderos herederos y guardianes de las formulas primigenias del saber y del conocimiento humano, como el ya mencionado Hermes Trimegisto, Fulcanelli, Newton, John Dee, Paracelso, Empedocles, Roger Bacon, Ramón Llull, Descartes, Avicena, Nicolas Flamel... y todo ello junto a un auténtico tesoro como son los 19 valiosos textos alquímicos que de forma fascinante nos sumergirán en un mundo de letras simbólicas y encriptadas, solo visible a los ojos de aquellos hombres que quisieron ir más allá de la realidad existente transformándola a veces por motivos espurios y otras para eliminar las trabas que ha tenido la humanidad para alcanzar la auténtica sabiduría y eliminar todo rastro de ignorancia en nuestro ser.

martes, 3 de abril de 2012

LAS CLAVES DEL CÓDIGO DA VINCI, de Lorenzo Fernández Bueno y Mariano Fernández Urresti


Este Cristo ... es histórico, no místico; es un individuo , no una mera imagen. Él permanece como el más elevado modelo de religión que pueda alcanzar nuestro pensamiento y ninguna devoción verdadera será posible sin su presencia en el corazón.
(David Strass)

Que una novela haya vendido 80 millones de ejemplares, a día de hoy, y que haya sido traducida a 44 idiomas no es algo normal en un libro. Pocos pueden llegar a esa cifra y pasar desapercibidos, pero El Código Da Vinci de Dan Brown no solo ha superado ese monto de ventas sino que se ha convertido para bien o para mal en una de las obras más comentadas, criticadas y ensalzadas que han existido en la historia de la literatura. Puede gustar más o menos, se la pueden sacar, que los tiene, cientos de errores históricos, geográficos y literarios pero, amigos míos, el libro está ahí para quien quiera abrir sus paginas y desee dejarse llevar por un sencillo thriller histórico conspiranoico que aunque después no le satisfaga si les hará hablar de él. Como diría Oscar Wilde, que hablen mal de mí pero que hablen. Dan Brown, después del poco éxito que tuvo con su anterior novela Ángeles y Demonios, publicó en 2003 de la mano de Random House Mondadori una novelita de intrigas que desde el primer momento comenzó a formar un movimiento de masas que no hacían más que devorar el libro y hablar ansiosamente de él a toda persona que deseara una buena historia en la que se juntara erudición y una pizca de morbosa conspiración mundial y en la que la clave del asunto fueran las venturas y desventuras de la Iglesia Católica y su epítome máximo: Jesucristo. Quien lo buscara quedó satisfecho pues Dan Brown nos narra en su páginas una terrible conspiración milenaria perpetrada actualmente por una de las sectas más duras del catolicismo, el Opus Dei, para evitar que el mundo conozca la verdadera historia que hay detrás de Jesús y que haría tambalear los fuertes cimientos no solo del Vaticano sino de toda la Iglesia en general: la supuesta relación carnal que tuvo el Hijo de Dios con su querida discípula, María de Magdalena, y que a través de sus descendientes fundó la saga de los Merovingios mediante una línea sagrada de progenitura denominada Sangre Real (Sang Real – Santo Grial). Mentiras milenarias, ambiciones, caballeros templarios que hacen de guardianes de María de Magdala y sus descendientes, el eterno femenino como pilar verdadero de la iglesia, o fieles guardianes del secreto como lo fueron Da Vinci, Galileo Galilei o Isaac Newton amparados en una extraña orden secreta llamada El Priorato de Sión, hacen un cóctel de lo más atractivo para cualquier lector, y si encima lo juntamos con un estilo de escritura sencillo y bien pensado para guión de cine, hacen que se convirtiera en un éxito de ventas históricos sin precedentes que quien más o quien menos ha tenido en sus manos.



Pero no todo fueron rosas y ambrosía para el autor y sus seguidores, pues en cuanto paso el primer envite de ventas, rápidamente salieron junto al libro un montón de artículos y obras que nos hablan de los errores palmarios que tuvo Dan Brown al escribir la novela, y lo que es más duro, acusándole de plagio y falta de ingenio al narrar las aventuras del protagonista Robert Langdon para desenmascarar las pérfidas ambiciones del Opus Dei. Parece ser que antes de la publicación del Código Da Vinci varios autores como Michael Baigent, Richard Leigh y Henry Lincoln habían publicado un libro titulado Holy Blood, Holy Grail (Santa Sangre, Santo Grial), publicado  aquí en España como El enigma sagrado, y en el que de una manera más erudita y original se nos narra toda la posible historia paralela de Jesús y el terrible secreto que hay detrás de la Iglesia Católica. Aunque parezca increíble esta acusación no hizo disminuir el tirón de ventas sino que al revés, se multiplicaron, haciendo que esta obra no fuera ya un libro en sí sino un icono del tema. Y es por ello que es normal que surgieran libro que nos acercaran al tema de la Sangre Real del Ungido y nos desentrañara los misterios que se ocultan tras las páginas del Código Da Vinci.

Y es que encontrar un libro equidistante y que sirva de unión y tierra de nadie entre los críticos que despliegan furibundos ataques hacia la novela, y los que alaban las maravillas de esta historia desconocida entre el gran público es bastante difícil. No es sencillo unir estas dos tendencias por lo que obras como la que acabo de leer, Las claves del Código Da Vinci de Lorenzo Fernández Bueno y Mariano Fernández Urresti son esenciales para comprender con ecuanimidad este fenómeno de masas y saber que hay de verdad y mentira detrás del libro de Dan Brown. El título del libro puede engañar bastante ya que cualquier persona que acceda a él puede pensar que se encuentra tras una obra de corte sensacionalista y sin base. Pero nada más alejado de la verdad pues este no es un libro que levante ampollas ni busque imágenes y noticias de falsa erudición sino que ahonda en el valor principal de la obra de de Dan Brown, que es ni más ni menos profundizar y aumentar sobre el conocimiento que existe detrás de Jesucristo más allá de los evangelios canónicos, dando luz a lo que es verdaderamente histórico junto con una erudición impresionante y muy rigurosa y echando tierra a cualquier falsedad que el autor americano haya querido manchar la historia verdadera del Salvador.




Para leer este libro nos hemos de alejar de clichés preconcebidos que la iglesia nos haya enseñado desde niños y abrir una ventana hacia aspectos más desconocidos y ocultos que existen tras las metáforas de los cuatro evangelistas e ideas contrapuestas y chocantes que se hallan en ellos (¿12 o 72 apóstoles? ¿Mesiánico o liberador?...). Ambos autores despliegan ante nosotros los claroscuros de la vida de Jesús de manera sencilla y didáctica parándose en aquellos momentos que no han sido bien aclarados por la iglesia, y alejándose de puntillas de aquellos otros que son solamente superchería para engatusar a los lectores del Código Da Vinci. Fernández Bueno y Fernández Urresti dan al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios pues no tienen miedo en explicar que algunos datos que nos ofrece el autor de la novela han sido necesarios para que el gran público conozca una historia un tanto desconocida y que solo podían hallar unos pocos eruditos en textos gnósticos o evangelios apócrifos; e igualmente en desmentir toda patraña que halla sobre las ordenes de caballería, como por ejemplo los templarios, órdenes secretas como el Priorato de Sión y otras del mismo estilo, o la propia Iglesia.

Les aseguro que después de leer Las Claves del Código Da Vinci, verán con otros ojos no solo la novela de Dan Brown o la película de Ron Howard sino también las lecturas que hagan de los evangelios, queriendo ampliarlo con la lectura de los “otros” desechados en distintos concilios ecuménicos. Siempre es apasionante saber que hay más allá de la vida de un personaje histórico, y más si es el personaje histórico más importante de la historia. Conocer que hay de verdadero detrás de aquel joven carpintero de Nazaret es un reto difícil de conseguir, y que solamente unos pocos han conseguido, entre ellos nuestros dos autores que con su rigurosidad histórica y su buen temple en la escritura han sabido llevarnos a una historia preciosa que solamente los milenios que le restan a la humanidad podrán resolver.

lunes, 2 de abril de 2012

NOVEDADES ABRIL DE EDICIONES NOWTILUS

1) BREVE HISTORIA DEL ESPIONAJE, de Juan Carlos Herrera Hermosilla


Breve historia del espionaje le introducirá en el enigmático mundo del espionaje desde la Antigüedad hasta nuestros días. Trataremos su evolución desde el uso de las técnicas más básicas como el engaño y la traición, pasando por la criptografía en la Edad Media, el surgimiento de la Inquisición o la tecnología más avanzada en la actualidad.
Cuando se habla de espías enseguida pensamos en Matahari, pero ya en la Biblia aparecen los primeros escritos que hacen referencia a espías que trabajaban para Moisés, David o Josué. Y desde entonces, el espionaje ha ido evolucionando y convirtiéndose en un arma que ha transformado el devenir de la historia.
Gracias al experto análisis de Juan Carlos Herrera Hermosilla podrá conocer todos los entresijos de una actividad controvertida como el espionaje que causa a la vez múltiples sentimientos encontrados, podrá saber quiénes fueron los espías que cambiaron la historia del mundo, y cuáles los hechos que dieron lugar a tales cambios.

2) EL MISTERIOSO CASO DE LA PESTE NEGRA, de Eduard Mira


La peste recorre Europa en el siglo XIV. No se sabe cómo se transmite la enfermedad, pero se acusa de ello a los judíos, y sus barrios son asaltados a sangre y fuego. El autor de Los Cuentos de Canterbuty, Godofredo Chaucer, poeta y espía inglés, recibe mensajes cifrados de un antiguo colega, un judío converso español, que le revelan peligrosos secretos.

3) BREVE HISTORIA DE LA CORONA DE ARAGÓN, de David González Ruiz


Descubra la andadura de uno de los reinos más poderosos de la Edad Media. Reviva la expansión por el Mediterráneo y el cénit de la Corona de Aragón con figuras de la talla de Jaime I el Conquistador, San Vicente Ferrer, Pedro II el Grande, Ramón Llul o el almirante Roger de Flor y Fernando II el Católico.

4) AMADÍS, de Fernando Bartolomé


El Amadís de Gaula se inicia con el relato de los amores furtivos del rey Perión de Gaula y de la princesa Elisena de Bretaña que dieron lugar al nacimiento de un niño abandonado en una barca. El niño es criado por el caballero Gandales e indaga sobre su origen en medio de fantásticas aventuras, protegido por la hechicera Urganda, llamada la Desconocida porque nunca se presenta con la misma cara ni con el mismo aspecto, y peseguido por el mago Arcaláus, el encantador. Atraviesa el arco hechizado de los leales amadores en medio de la Ínsula firme, vence al terrible monstruo Endriago, donde conoce a su hermano Galaor, y atraviesa por todo tipo de peligrosas aventuras, por amor de su amada Oriana, hija del rey Lisuarte de la Gran Bretaña.
La obra original acaba trágicamente como todas las obras del llamado Ciclo Artúrico.

5) KOLONIE WALDNER 555, de Felipe Botaya


En 1944 Un piloto accidentado misteriosamente es enviado al hospital del Doctor Edward Burton en Manaos, Brasil. Un extraño anillo del paciente despertará la curiosidad de este médico norteamericano, que por su cuenta indagará el origen de todo el misterio.
En 1938 Helmut Langert, un exitoso hombre de negocios alemán en Sudamérica, recibe del mismísimo Reinhard Heydrich en Berlín, la propuesta de dirigir el entramado científico militar de las SS en esa zona del mundo. Catorce fortalezas secretas, estratégicamente situadas en todo el cono sur, conforman el bastión SS dirigidas desde la más importante, la Kolonie Waldner 555. Los proyectos científicos más adelantados e increíbles se dan cita en esas fortalezas, para la consecución de la victoria final del III Reich.
Es una gran responsabilidad, pero Helmut Langert sabe que su patria necesita el máximo esfuerzo de todos y cada uno de sus hombres. Trabaja con los mejores científicos y militares de la SS contrarreloj, ya que muchos países sudamericanos le han ido declarando la guerra a Alemania y la zona se convierte en muy peligrosa ante cualquier movimiento alemán.
Los Estados Unidos son conscientes del peligro nazi para sus intereses en Sudamérica, y no dan tregua desde sus bases aéreas en territorio brasileño. Sin embargo, no son conscientes del alcance de esa amenaza. La lucha no ha hecho más que empezar. Sudamérica es un nuevo frente de batalla.




domingo, 1 de abril de 2012

BREVE HISTORIA DEL CONDÓN, Y DE LOS MÉTODOS ANTICONCEPTIVOS, de Ana Martos



Póntelo, pónselo… (Spot publicitario)

Cuenta la leyenda que Gea, la madre de Zeus, le pidió una vez a su tonante hijo que pensase algún remedio para eliminar de manera sencilla y eficaz a una parte de la raza humana pues habían crecido tan rápidamente que el peso de sus pies le agobiaban en extremo y no sabía si podría resistir por mucho tiempo aquella mole de gente encima suya. Por ello, su divino hijo hizo que la guerra campase a sus anchas por el mundo para que de este modo descendiera el número de habitantes de forma sangrienta y de paso les enseñó también la manera de contener el nacimiento de vástagos que infligían tanto daño a su pétrea madre. Parece ser que las lecciones tuvieron éxito ya que desde la mismísima Prehistoria, en que el hombre no tenía todavía consciencia de ser parte de la Historia en si misma, la raza humana se dio cuenta que era necesario, por capricho o por excesivo crecimiento de la población, que se diera cierto control al nacimiento de hijos. Ana Martos, con su libro Breve Historia del Condón y de los métodos anticonceptivos, nos habla de este tema tan peliagudo haciéndonos partícipes de un increíble y fascinante viaje por la historia de las formas de evitar embarazos innecesarios y los métodos seguros y curiosos que ha tenido la raza humana de luchar contra las enfermedades venéreas.

El famoso "preservativo" de Tutankhamon

El control de la natalidad es uno de los asuntos que más han preocupado a las distintas civilizaciones desde el comienzo de los tiempos hasta ahora. Si eliminamos turbios componentes religiosos y éticos de nuestra cabeza, y dejamos atrás rancias ideas preconcebidas o añadidas por vagos rumores callejeros, podremos leer en este libro con toda tranquilidad y cumplida expectación cuales fueron los métodos que se emplearon para fijar el numero de hijos que habría de haber en la sociedad para evitar hambrunas o cargas excesivas al gobierno. Que nadie se lleve a error al pensar que esta obra es banal y superficial pues Ana Martos con una temática rigurosa a la vez que entretenida y didáctica, no nos habla solamente de la historia de los métodos anticonceptivos en sí sino como éstos fueron fijados por el orden establecido y de manera paralela por el pueblo. Desde Egipto y Mesopotamia en que el control de la natalidad era fijado con exactitud y eran admitido los métodos anticonceptivos como por ejemplo la contracepción de manera natural, las sociedades de la antigüedad, como Roma o Grecia, supieron valorar la programación familiar desde formas lógicas de evitar embarazos hasta situaciones extremas como la eliminación de los hijos no deseados de manera violenta mediante abandonos en distintos sitios hasta la supresión de aquellos inocentes a través de atroces muertes sean estas solicitadas por sus propios padres o por conveniencias estatales (acuérdese uno de Esparta, por ejemplo).


 La experiencia y conocimientos sexuales no son algo nuevo en los tiempos de hoy en día pues la humanidad ha sentido sus apetencias más personales desde siempre. Como animales que somos muchas veces no siempre nos es posible atemperar nuestra lívido frente a la pareja que tengamos en esos momentos por lo que a lo largo de la historia muchos seres  humanos han tenido que ingeniárselas para disfrutar de sus momentos más íntimos sin desear cargas futuras. Aunque parezca increíble el uso del preservativo, como lo conocemos actualmente, ha variado de forma y de material a lo largo de los siglos, no siendo siempre usado de la misma manera. Con la palabra “preservativo” no tenemos que pensar siempre en el adminículo masculino para evitar la procreación sino también en métodos anticonceptivos utilizados por la mujer para evitar embarazos no deseados. La autora, en este fantástico libro nos habla de ellos de manera cronológica, enseñándonos cuales eran los más efectivos y cuales eran auténticos fraudes y supercherías de vendedores sin escrúpulos o parteras fantasiosas. El uso del condón no siempre ha sido utilizado para eliminar la eclosión seminal sino que, aunque parezca increíble se utilizó hasta no hace mucho tiempo para evitar enfermedades venéreas tan molesta en el hombre y la mujer. Con una mirada objetiva y siempre ejemplarizante, este libro nos enseña todos los métodos que ha habido a lo largo de la historia como el ya mencionado preservativo masculino (condón) hechos de distintos materiales como la tripa de animal, la seda o el fino terciopelo  hasta el moderno y “seguro” látex; pócimas, pesarios, bálsamos hechos de mil y una materias que abarcan desde las más aromáticas y livianas hasta las mas sucias y curiosas (como por ejemplo el estiércol de distintos animales); tampones también confeccionados de diversos materiales junto con diafragmas e irrigaciones de fuertes líquidos; o el siempre polémico aborto.


El amante cauto, de Nicolas Tassaert


Y es que Ana Martos no esconde en Breve Historia del condón y de los métodos anticonceptivos, las polémicas que ha habido siempre sobre estas formas de planificación familiar. Desde las mismísimas pirámides de Egipto y la excelsa puerta de Ishtar que todas las mañanas saludaba con puntualidad al astro rey hasta el día de hoy, las controversias que ha habido sobre el control natalicio han suscitado acalorados discursos de los grupos provida frente a los que defienden métodos propios en sus relaciones sexuales. Como sabrá el carísimo lector que en estos momentos se asoma a esta humilde reseña hasta no hace mucho en nuestro país la problemática del aborto ha sido tema espinoso el cual todavía no se ha resuelto con satisfacción por ninguna parte implicada (¡nosotras parimos, nosotras decidimos!), y es por ello que habrá de imaginarse que esta situación no es solamente actual sino que ha de multiplicarla para saber como han sido estas luchas desde la mismísima prehistoria, en la que supuestamente vemos ya un “preservativo” en las cuevas de Combarelles o en la refinada corte de Tutankhamon, pasando por las distintas edades en la que el ser humano ha tenido sus “apetencias”.

A pesar de que el tema de los condones y los distintas formas de contracepción han sido relegados por la sociedad a una forma secundaria y trasera de la historia debido a prejuicios y falta de educación sexual, quedando muchas veces recogidas bajo el singular titulo de higiene sanitaria en la bibliotecas, la historia de la planificación familiar y los distintos preservativos que han existido para hombres y mujeres nos ha acompañado desde siempre por lo que libros como el que nos ofrece Ana Martos nos es muy necesario y esencial para comprender cuales han sido los formas de evitar embarazos y saber que este tema está todavía vigente hoy en día en su mayor esplendor.