martes, 1 de noviembre de 2011

UN CURIOSO SEÑALADOR



Las bibliotecas son un auténtico tesoro de la cultura en donde podemos hallar todo el saber humano apretujado entre estanterías de libros. Pero en ellas muchas veces los usuarios y los expertos de estos lugares suelen encontrar otros “tesoros” no menos curiosos. Al coger uno un libro puede hallar entre sus hojas antiguos puntos de lectura, recibos bancarios, restos de hojas de periódicos o si tiene mucha suerte un billete con el que alegrar el día. Pero nada de lo encontrado puede superar a lo que descubrieron unos investigadores dentro de un libro del siglo XVI en la Biblioteca General Histórica de la Universidad de Salamanca.



Parece ser que mientras se efectuaba una revisión y catalogación de los fondos de esta excelsa biblioteca se encontró dentro de un antiguo manual de medicina... ¡un preservativo en buen estado!
Parece ser que se hallaba dentro del libro envuelto en una hoja de periódico de 1857. No sabemos si había sido usado o no pero los expertos han verificado que se trata de un ejemplar perfecto de anticonceptivo de uso común en la época: hecho de tripa natural de cerdo teniendo en su extremo una cinta de color azul que servía de cierre en el comienzo del miembro masculino. Lo más seguro era que su dueño fuera un estudiante de medicina del siglo XIX que lo escondió allí para futuras fiestas nocturnas.



Actualmente se encuentra expuesto en una de las vitrinas de la Biblioteca Histórica en la que se muestran junto con nuestro preservativo otros objetos curiosos hallados dentro de los libros.


lunes, 31 de octubre de 2011

CARNE PICADA EN HUELVA



Por: José Antonio

Tras la derrota de las tropas del Afrika Korps de Rommel en el Sahara el mando Aliado se centró en la conquista de Sicilia como punto estratégico para iniciar la reconquista de Italia y  del continente Europeo. Sin embargo, la cercanía del continente africano de las zonas en manos del Eje haría imposible que los preparativos de dicha conquista fueran secretos. Para ello se pergeñó una operación de engaño que hiciera creer al Alto Mando alemán que el objetivo estaba en la conquista de Cerdeña y los Balcanes.
El capitán de la RAF Charles Cholmondeley  tuvo la idea de lanzar en paracaídas un cadáver en Francia con información falsa. En principio la idea se dejó de lado por impracticable. No obstante, el capitán de corbeta Ewen Montagu recuperó la idea pero lanzando al cadáver en el mar. Ayudados por el patólogo sir Bernard Spilsbury, Montagu y su equipo encontraron un cadáver de un hombre de 34 años muerto por una neumonía. Hablaron con su familia de la operación y les pidieron guardar secreto de la misma. La familia aceptó con la única condición de que no se revelara jamás la identidad del muerto. El hecho de que hubiera fallecido por neumonía hacía que sus pulmones tuvieran el mismo aspecto que un ahogado. A la operación se le dio el nombre de Mincemeat (carne picada).
Le dieron la identidad del muerto. El Comandante William Martin. Le inventaron una novia, que era una joven del MI5, completándolo con cartas y fotos de su relación. Le pusieron entre la documentación entradas de teatro recientes, un juego de llaves, una tarjeta de identidad caducada, facturas sin pagar, etc.


Mientras Montagu creaba al personaje en el Alto Mando se decidía qué documentación clasificada tendría que llevar. Era necesario convencer a los alemanes de que el desembarco se iba a efectuar en algún sitio que no fuese Sicilia. La idea era presentar un ataque a Cerdeña, como paso previo para establecer una base para un desembarco en el sur de Francia y, a continuación, efectuar un gran desembarco en Grecia por los Balcanes. Y, en lugar de sugerir directamente estos falsos planes por medio de documentos oficiales, se sugerirían por medio de una carta personal del teniente general Sir Archibald Nye, al general Sir Harold Alexander, donde se le decía «off-the record» que habría dos operaciones. Alexander atacaría Córcega y Cerdeña, mientras el general Sir Henry Wilson lo haría en Grecia, dando a esta falsa operación el nombre de Operation Husky, que era el nombre real de la operación de desembarco en Sicilia. Además, en una jugada maestra de psicología inversa, la carta indicaba que se estaban elaborando planes para engañar a los alemanes y convencerlos de que el desembarco se haría en Sicilia.
Tras todo esto, el comandante Martin fue puesto en un contenedor estanco vestido con su uniforme de la Royal Marine, embarcándolo en el submarino HMS Seraph que navegó hasta las costas de Huelva. Se eligió esta posición dado que España, aunque neutral, simpatizaba con Alemania e Italia y en su suelo había gran cantidad de agentes de la Abwerh, el servicio secreto alemán. De madrugada lanzaron al mar el cuerpo con el maletín atado y un chaleco salvavidas. Desde el submarino se envió un mensaje: MINCEMEAT COMPLETED.
El cuerpo fue encontrado a primera hora de la mañana por un pescador que lo entregó a las autoridades. A los tres días fue entregado al vicecónsul británico y enterrado con honores en el cementerio de Huelva.
Montagu decidió incluir el nombre de William Martin en la lista de bajas que publicaba el Times, sabiendo que los alemanes también lo leerían, junto con dos oficiales que murieron en accidente de aviación cuando se dirigían a Gibraltar. Para reforzar el engaño se mandaron una serie de mensajes al agregado naval británico en Madrid pidiéndole la devolución inmediata de los documentos que portaba el comandante Martin al precio que fuera. Los documentos fueron devueltos a mediados del mes de mayo de 1943.
Sin embargo, los alemanes ya sabían de la existencia de dichos documentos y un agente de la Abwerh se hizo con ellos. Los alemanes abrieron el maletín y fotografiaron su contenido. Dichas fotografías fueron enviadas a Berlín con urgencia, para su examen por la inteligencia germana. Los alemanes se habían tragado el engaño. Por eso se envió un telegrama a Winston Churchill con el siguiente mensaje: Mincemeat swallowed whole (se han tragado la carne picada).
Hitler quedó tan convencido de la autenticidad de los documentos que discrepaba con Mussolini de que Sicilia fuera en punto del ataque, insistiendo que cualquier mensaje de los aliados en este sentido era un engaño. La invasión comenzaría en otro lugar. Hitler dio órdenes de reforzar Córcega y Cerdeña y envió a Rommel a Atenas. Los barcos encargados de la defensa de Sicilia fueron enviados a otros lugares.
La invasión de Sicilia empezó el 9 de julio de 1943, pero los efectos del engaño de los documentos del comandante Martin seguían, ya que lo alemanes pensaban que se trataba de una finta y que el ataque se haría sobre la isla de Cerdeña. Sicilia fue conquistada en apenas un mes, sin apenas resistencia.
La tumba del comandante Martin sigue en el cementerio de Huelva. Su “muerte” salvó muchas vidas y cambió el curso de la guerra. Desde el día de su “entierro” siempre hay flores frescas en su tumba.



sábado, 29 de octubre de 2011

LAS TRIBULACIONES DE WILLIAM




Y es que cuando el destino está en contra de alguien no hay nada que hacer, por mucho que uno lo intente una y otra vez. Y sino que se lo digan al escritor británico William Sommerset Maugham que incapaz, por cuestiones legales, de sacar fuera de España el dinero correspondiente a sus derechos de autor, decidió pasar unas vacaciones de lujo en Madrid. Para ello eligió el hotel más caro que pudo encontrar, y se pasó todas las noches pidiendo las cenas más caras y extravagantes que pudiera haber.

Cuando calculó que ya se habia gastado más de lo que había ascendido la suma acaudalada, informó al director del hotel que al día siguiente iba a abandonar su estancia en el hotel y que por favor le prepararan la cuenta. Un rato después llamaron a la puerta de su habitación y al abrirla se encontró con el gerente que con una sonrisa de oreja a oreja le decía:

-Ha sido un honor tenerle aquí. Su estancia nos ha proporcionado una muy buena publicidad, así que no hay cuenta que pagar.

viernes, 28 de octubre de 2011

ESAS MANITAS BIEN ARRIBA



Por: José Antonio

Acababa de comenzar el año 1977. En España se veía la luz después de casi 40 años de vivir bajo una dictadura en la que las libertades eran mínimas. El día 15 de diciembre de 1976 los españoles hablaron: querían un cambio, querían libertad. El apabullante respaldo del pueblo a la Ley de Reforma Política presentada por el gobierno de Adolfo Suárez encendió las alarmas de la extrema derecha, del búnker, de los nostálgicos del franquismo, y eso era algo que no se podía permitir, que España pudiera sobrevivir sin el yugo del Régimen. Y actuaron. De igual modo los terroristas de ETA y GRAPO seguían con su campaña de terror con múltiples atentados y secuestros, como el de Antonio María de Oriol y Urquijo, representante éste del franquismo ortodoxo y Jefe del Consejo de Estado. Por otro lado, la izquierda y las fuerzas democráticas, por entonces ilegales, se habían unido en la Plataforma de Organismos Democráticos y unían los intentos de negociación con el gobierno con la fuerza de la calle con  huelgas políticas. España entraba en la fase final del proceso de cambio de la dictadura a la democracia en ese mes de enero de 1977. Sin embargo, la semana del 23 al 29 de enero estuvo a punto de crear una situación de involución política que pudo tirar al traste todo el trabajo realizado para llevar a España a un Estado de Derecho sin violencia.

Ya había habido en el año 1976 situaciones de violencia que habían puesto en peligro el proceso. En primer lugar los sucesos de Vitoria, donde varios trabajadores murieron por disparos de la Policía mientras realizaban una asamblea en la iglesia de San Francisco. En segundo lugar la tragedia de Montejurra donde las dos facciones del Partido Carlista se enfrentaron con la pasividad de la Guardia Civil. Todo ello jalonado con la violencia de comandos de ultraderecha, con el terrorismo de ETA y GRAPO, con la presión de Fuerza Nueva en la calle, con el temor a la rebelión del ejército, con la aparición en rueda de prensa en Madrid y detención de Santiago Carrillo, con el Congreso del PSOE en un hotel del centro de Madrid, etc. Demasiados ingredientes para un cóctel. Sin embargo, lo peor estaba por llegar.
  El día 23 de enero había convocada en Madrid una manifestación Pro-Amnistía. El búnker no podía soportar que los rojos se manifestaran por la capital ni que tuvieran cada vez más presencia en la vida pública. En una de las calles aledañas a la Gran Vía un guerrillero de Cristo Rey mata por la espalda de un disparo al estudiante Arturo Ruiz y hiere de gravedad a Florencia Marcano.
El 24 de enero es convocada una manifestación de repulsa al asesinato de Arturo Ruiz y ahí muere la estudiando María Luz Nájera. La Policía Armada cargó contra los manifestantes y un bote de humo le impactó en la cabeza muriendo en la entrada de la calle Libreros. Pero ese día 24 ocurrieron más cosas. GRAPO anunció que había secuestrado al general Villaescusa. Este secuestro era una provocación directa al Ejército. Hay que tener en cuenta que los terroristas tenían aún retenido a Antonio María de Oriol y Urquijo, es decir, que GRAPO estaba lanzando su provocación hacia el búnker y hacia el Ejército.
Sin embargo, el hecho más trágico se produjo ese día por la noche. Por aquellos días en Madrid se estaba desarrollando una huelga en el transporte privado. Los huelguistas tenían una asamblea en un despacho de abogados laboralistas en la calle Atocha. Una vez finalizada dicha reunión, en la que se decidió continuar con los paros, varios letrados se quedaron en el despacho en espera de que hubiera algún rezagado de los huelguistas. Llamaron a la puerta y entraron un comando de la ultraderecha armados al grito de Todos de pie contra la pared y esas manitas bien arriba. Registraron los despachos y cortaron los cables del teléfono. Después de esto dispararon contra los abogados matando a 3 de ellos(Enrique Valdevira, Luis Javier Benavides y Francisco Javier Sauquillo), un estudiante de derecho (Serafín Holgado) y un administrativo (Ángel Rodríguez Leal), además de herir gravemente a otros 4 letrados (Miguel Sarabia, Alejandro Ruiz-Huerta, Luis Ramos y Dolores González, ésta esposa de Sauquillo). Los terroristas iban en busca del dirigente de CC.OO. Joaquín Navarro que había salido del local unos minutos antes. El comando terrorista de ultraderecha estaba integrado por miembros de Guerrilleros de Cristo Rey y de neofascistas italianos entre los que se encontraba Carlo Cicuttini, miembro de la organización Gladio (liga anti-comunista dirigida por la CIA). Los asesinos, creyendo que tenían la cobertura de las fuerzas de seguridad del Estado, tal y como ocurrió en la tragedia de Montejurra, ni siquiera se tomaron la molestia de irse de Madrid. A los pocos días fueron detenidos.
La reacción fue inmediata. Esa noche en Madrid se cortaba el silencio. Se esperaba una reacción violenta del Partido Comunista que, afortunadamente, no se produjo. El peligro de una confrontación civil estaba a flor de piel. El catedrático y amigo de Santiago Carrillo, Santiago Lagunero, afirmaba que ninguna persona comprometida con la democracia durmió esa noche en su casa. Se esperaba lo peor. El gobierno tenía miedo, mucho miedo y por ello prohibió en principio la exposición de los cuerpos de los abogados asesinados en el Colegio de Abogados. Más tensión porque los letrados, incluso los ideológicamente se encontraban distantes con los muertos, presionaron a Rodolfo Martín Villa, ministro de la Gobernación y al final se instituyó la Capilla Ardiente. El Partido Comunista quería que el entierro fuera público. El gobierno tenía miedo de que aquello degenerara en incidentes. Al final se pactó que se llevaran los féretros desde el edificio del Colegio de Abogados hasta la plaza de Colón. El PCE hizo una demostración de fuerza y seriedad como nunca se ha visto en España con la consigna del silencio. Impresionan las imágenes en las que cientos de miles de personas se echaron a las calles de Madrid y sólo se escucharan los motores de los helicópteros. Silencio absoluto.
Sin embargo, los acontecimientos luctuosos no finalizaron ahí. Varios miembros de la Policía Armada y de la Guardia Civil fueron asesinados por el GRAPO.
Como se puede ver en esta cadena de desgracias acumuladas en el periodo del 23 al 29 de enero de 1977 la transición a la democracia estuvo a punto de degenerar en un nuevo enfrentamiento entre españoles: los que querían que España recuperara la libertad democrática y los que querían perpetuar el Régimen franquista. Por suerte la templanza de los demócratas y de las instituciones fue la adecuada y el tortuoso camino de España hacia un Estado de Derecho continuó hasta la situación que tenemos hoy día.

lunes, 24 de octubre de 2011

LA GESTA DE LOS ZAPADORES DE ALCALÁ DE HENARES



Alguien lo tenía que hacer, no se podía consentir tamaña ignominia. Lo de Madrid, aquel glorioso 2 de Mayo de 1808, fue la gota que colmó el vaso. Ante la impunidad de las grandes élites y la anuencia de la gran mayoría de los altos oficiales, los franceses habían cortado de raíz el alzamiento madrileño ahogándolo en sangre. Pero esta llama no había sido apagada sino que pasados los días fue convirtiéndose en un auténtico incendio que inflamó las voluntades y conciencias de gran parte de los españoles. La tropa de ingenieros de Alcalá de Henares, queriendo salvar su honra, fueron los primeros en alzarse contra el enemigo (23 de Mayo de 1808) dos días antes que en Asturias que fue el 25.


Formando un batallón de 600 a 700 hombres con oficiales competentes y banderas al frente portaron la Caja del Cuerpo que contenía alrededor medio millón de reales con dirección a Valencia en donde les acogieron con gritos de júbilo por haber tenido la valentía de alzarse frente a los franceses y por haber desoído los gritos de amenazas de Murat para que volvieran a Alcalá de Henares. En 1816 se condecoró esta hazaña y se creó un escudo distintivo para conmemorar este hecho tan patriótico.

sábado, 22 de octubre de 2011

PRESENTACIÓN DEL LIBRO: BREVE HISTORIA DEL MUNDO, de Luis E. Íñigo Fernández

 

Una buena presentación de un buen libro se merece una excelente librería para estar acorde con la categoría del evento. Esta conjugación de hechos se produjo el jueves día 20 de Octubre en la Librería Marcial Pons que sirvió como marco a la puesta de largo de la nueva obra de Luis E. Íñigo Fernández Breve Historia del Mundo, editado por Nowtilus para su afamada colección de libros didácticos Breve Historia de...

Con puntualidad extrema, y tras observarse que la sala se hallaba a reventar, se procedió a la presentación del libro, siendo el autor flanqueado por tres auténticos mosqueteros fieles que le ayudaron en todo momento y estuvieron al quite de cualquier pregunta o duda que tuviéramos de la excelente obra que nos ponían delante. Fueron, siguiendo el orden de presentación, el director de Nowtilus, Santos Rodríguez, el director de la colección Breve Historia José Luis Ibáñez Salas; y para completar la terna el amigo íntimo del escritor Fernando González Botija, profesor de Derecho Administrativo. Pero lo más sorpréndete y lo que nos intrigó a todos en un principio no fue observar este cuarteto de lujo, sino que Íñigo Fernández de manera natural y bastante recurrente rompiera el hielo de la situación, pues no debe ser fácil ponerse delante de un auditorio tan ducho en la materia, contándonos ¡un cuento! , que aunque parecía que no tenía nada que ver con la escuela de la musa Clío, tenía una moraleja que nos enseñaba bastante sobre cómo enfocar la historia y su entendimiento.

Se habló de cómo fue la idea original para escribir este nuevo ensayo, hacia qué lectores está orientado y sobre todo cómo hemos de leer este Breve Historia del Mundo y no caer en errores de prelectura. Un libro para comprender cómo el bloque en conjunto de los humanos pudo sobrevivir desde la mismísima prehistoria hasta los días de hoy, en la actualidad. Un libro en el que lo que menos aparece son reyes, fechas y datos áridos que cualquier persona puede consultar en una enciclopedia. Esta es la historia, la gran aventura del homo sapiens a través de los diferentes siglos que ha vivido y el milagro continuo de su supervivencia. Una obra en que lo social prima frente a lo bélico, y lo cotidiano frente al dato frío y objetivo. Un ensayo en que la humanidad ha ido de un lado a otro (teoría de choques de civilizaciones y movimientos pendulares) pero siempre adelante mostrándonos el gran logro de la vida.

Tras terminar entre aplausos (como los grandes escritores) y dar paso al siempre interesante turno de ruegos y preguntas, Luis E. Íñigo Fernández tuvo a bien firmar ejemplares y aclarar algunas dudas que hubieran quedado en el tintero. En verdad que la presentación fue redonda y muy didáctica, en la que hay que destacar el buen trato que siempre dispensa la editorial Nowtilus para sus presentaciones. Salí con un buen regusto en la boca y con la esperanza de que mucha gente decida acercarse a esta peculiar obra, Breve Historia del Mundo y se deje llevar por el embrujo histórico que impregna este magnífico ensayo.

viernes, 21 de octubre de 2011

LA PROFECÍA DE LUMIÉRE



Menos mal que uno de los inventores del cinematógrafo Louis Lumière no trabajaba de publicista, pues cuando unos periodistas le preguntaron qué futuro preveía a su nuevo aparato él, de forma rotunda dijo:

-Mi invento podrá ser disfrutado como curiosidad científica… pero comercialmente no tiene el más mínimo interés.

Como podrán ver, era un vendedor nato.