A diferencia de
otros compositores mundialmente famosos, Ludwing van Beethoven (1770 – 1827),
durante los conciertos, era un hombre muy impulsivo. Se dice que una vez dirigiendo
una orquesta en el Theater an der Wien
de Viena, estaba tan entusiasmado con la música que no se dio cuenta y acabó
tirando al suelo las velas del atril que tenía delante. Rápidamente, para que
el maestro pudiera ver las partituras, dos niños se pusieron a su lado portando
unos candelabros pero para sorpresa de los asistentes Beethoven estaba tan
extasiado que los golpeo de nuevo con la batuta tirando uno al suelo mientras
que el otro escapaba corriendo. La gente, en vez de pedir que les devolvieran
las entradas, empezó a reírse, hecho que encendió más al compositor quien
decidió acabar el concierto tocando el piano. Y tan fuerte lo hizo que no pudo
terminar ya que acabó rompiendo seis cuerdas del instrumento.
viernes, 7 de agosto de 2015
jueves, 6 de agosto de 2015
MISIFÚ SE VA A LA GUERRA
Durante la
Primera Guerra Mundial (1914-1918) uno de los mayores enemigos de los soldados
que estaban en las trincheras no eran solamente los hombres que les disparaban
desde el otro lado de la tierra de nadie, sino las ratas y chinches que les
mordía y picaban de la noche a la mañana haciéndoles la vida imposible (si esto
era posible). Era sabido por todos que los
soldados por el día organizaban auténticas cacerías para acabar con estos
animales, así que alguien en Estados Unidos, conociendo esta situación, publicó
en el New York Times el siguiente
anuncio: “¡Atención a los dueños de gatos! Las ratas amenazan la salud de los
soldados norteamericanos prisioneros en los campos de concentración alemanes.
Por ello, el gobierno está vendiendo a Alemania gatos para exterminar a los
roedores. El ayuntamiento pagará a quien tenga gatos (…) Los pagos se realizan
en la Oficina Central de Correos.” Y, claro está, cuando los empleados de estas
oficinas abrieron al día siguiente sus puertas, se encontraron a cientos de
personas que llevaban en brazos a sus gatos para, supuestamente, donarlos al
estado. Pero pasadas algunas horas, aquella gente se llevó una gran desilusión al
descubrir que todo había sido una broma efectuada por un desaprensivo al cual
no le importaban los soldados americanos que estaban sufriendo en el frente
europeo.
También la podeis leer en mi otro blog: También hicieron Historia
martes, 4 de agosto de 2015
BREVE HISTORIA DE LA CAMORRA - Fernando Bermejo
A pesar de
gustarme la Historia, he de confesar que una de mis aficiones preferidas es el
deporte. Me encanta el futbol y siempre
me han fascinado las peripecias de los grandes iconos de ese deporte. Uno de
aquellos ídolos es sin duda Maradona… Pero antes de que prosiga perdonen que
haga un inciso sobre algo que seguramente les estará llamando la intención ya
que aunque parezca que nada tiene que ver hablar de futbol con respecto al
crimen organizado, verán como existe un nexo de unión entre la figura de este
futbolista con el tema del que quiero hablarles. Aclarado este punto, sigamos: cuando era joven (más de lo que lo
soy ahora) escuché en la televisión que este futbolista, mientras militaba en
el Nápoles Club de Fútbol había tenido cierto affaire con un grupo terrorista llamado Camorra. Entonces no
entendí que significaba esa palabra, y aquello quedó enterrado en el pasado.
Pero pasado el tiempo, este vocablo volvió a surgir con fuerza debido sobre
todo al libro de Roberto Saviano, Camorra.
Aquello me volvió a traer recuerdos así que decidí investigar la historia de
esta organización criminal. Así pues no dudé en leerme la obra de
Breve Historia de la Camorra, de Fernando Bermejo, y de este modo enterarme
de manera clara y fidedigna acerca de la
historia de esta poderosa y sanguinaria mafia.
El autor, en
primer lugar, centra geográficamente el origen de la Camorra. Si tuviéramos un mapa tendríamos que ir
directamente al Sur de Italia, en concreto a Nápoles, en la región de Campania.
En la bota de Europa, desde el comienzo de su historia ha estado enraizada la
costumbre de la clientela. Los
romanos, los reinos medievales, renacentistas… siempre hubo una especie de “padrino”
o familia a quien confiar los problemas. Pero aunque llegó la modernidad y el
Siglo de las Luces el mundo de la clientela volvió a resurgir con fuerza en el
siglo XIX. Ya se habla de ella a mediados de esta época y parece ser que la
gente la prefería al gobierno de los Borbones. Y como siempre sus tentáculos
iban desde la extorsión hasta el contrabando. Tras la unificación de Italia
Garibaldi confió su gobierno a un tal Liborio Romano para que cuidara de la
zona napolitana. Por tanto ya podemos ver como empieza haber una conexión del gobierno
italiano con la camorra. Desde entonces esta organización ha crecido como la
espuma dedicándose no solamente a temas económicos sino también políticos teniendo
conexiones partidistas como el de Democracia Cristiana.
Así pues les
ánimo a que sin escrúpulo alguno principien a leer esta interesante historia de
la camorra desde sus inicios como lazzari
napolitanos, gentes dedicadas a la malavita,
hasta su gran imperio actual, en donde incluso tienen comercios internacionales
con organizaciones de otros países como los narcos nigerianos o la mafia
albanesa. Descubra sus sucios negocios, guerras intestinas y su modo de vida
homicida a la vez que barroca. Breve
Historia de la Camorra, de Fernando Bermejo, es uno de esos libros que les atraerá
desde el principio. Se lo aseguro.
sábado, 1 de agosto de 2015
¿POR QUÉ A PARÍS SE LE LLAMA “LA CIUDAD DE LA LUZ”?
En esencia,
porque así lo quiso Luis XIV, más conocido en la Historia como El Rey Sol. Este monarca, cansado de que
las calles de París, al igual que la mayoría de las capitales europeas,
estuvieran siempre oscuras fundó en 1622 un servicio de alumbrado público que
permitiera a los parisinos andar por sus calles con total tranquilidad. Así
pues creó el Centro de Portadores de Teas
y Faroles quienes se situaban en los puntos neurálgicos de la ciudad con el
único fin de acompañar a los viandantes hasta su casa. Por tres soles te
alumbraban durante quince minutos, mientras que por cinco podías alquilarlo
para que se subieran a tu carroza. Este invento tuvo tanto éxito que pronto se
quedó corto por lo que el rey encargó a Nicolás de La Reynie, primer alcalde de
París, que instalara en las calles una iluminación fija. En poco tiempo se
pusieron en las fachadas 2736 faroles de vidrio, a razón de dos o tres por
calle o avenida, aunque con la única pega de que eran los propios vecinos
quienes debían encenderlos por la noche, además de apagarlos por la mañana, e
incluso limpiarlos cuando los cristales se llenaban de hollín. Aun así, a pesar
de este sistema tan rudimentario, el comercio aumentó un 100% pues la gente ya
podía andar con total tranquilidad después de que el sol se ocultara, con lo
que se incrementaban las ventas de las tiendas, que ya no tenían que cerrar tan
pronto, a la vez que llegaban un gran número de turistas que deseaban ver de
primera mano como en París había tanta luz
durante la noche como a mediodía.
jueves, 30 de julio de 2015
CUANDO LOS VIKINGOS SACRIFICABAN A SERES HUMANOS
Estos días ando
liado viendo una serie televisiva de corte histórico llamada Vikingos. Está bastante entretenida, se
la recomiendo. Pero me llamó la atención ver en uno de los capítulos de la
primera temporada como los protagonistas acudían a una especie de romería a un
templo en Upsala, localizado en la actual Suecia, en donde tras unos días de
desenfreno erótico y religioso se procedía al sacrificio de seres humanos. Me
llamó mucho la atención pues sabía que en otras culturas, como por ejemplo las
precolombinas, se realizaban este tipo de ritos ancestrales, y en cambio
desconocía que también los vikingos las practicaran. Así pues procedí a investigar
si era cierto esto o solamente ficción creada por los guionistas de la serie. Y
el resultado es que en este aspecto han sido bastante rigurosos con la
historia. Parece ser que en aquel templo, que según las crónicas era de oro,
era donde se adoraban los principales dioses nórdicos, como por ejemplo Odín,
dios de la guerra y padre de todos ellos; Thor, dios del trueno y la tormenta;
o Frey, ser eterno que simboliza la paz, la fertilidad e incluso el amor. Pues
bien, allí acudían cada nueve años todas las clases sociales, desde reyes hasta
campesinos, para dar gracias y alabar a los dioses durante nueves días en una
gran fiesta que en algunos momentos acababa en una orgía donde todo el mundo
caía en un éxtasis de placer sexual.
Al finalizar
esos días los vikingos se acercaban a un gran altar que había a las afueras del
templo, y se efectuaba lo que se llamaba el blodison
o ritual de degollamiento (como curiosidad de esta palabra proviene el vocablo blood, sangre, y de ahí blut en alemán, e incluso el verbo
inglés bless, que significa bendecir)
En él se procedía a sacrificar a nueve machos de cada especie incluido los
humanos cortándoles el cuello dejando posteriormente que se desangraran en el
altar (en la serie de televisión los hombres se ofrecían voluntarios para el
sacrificio). Después se colgaban los cuerpos en una arboleda cercana, y cuando
éstos se pudrían en los árboles, sus troncos y ramas se convertían automáticamente
en sagrados. Se cree que esta festividad
finalizó en 1078 y que el templo de Upsala fue destruido por el rey Ingold I en
1087.
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