miércoles, 9 de enero de 2013

TENERLOS BIEN PUESTOS




Hubo un tiempo en el que las mujeres tuvieron mucho poder dentro del Vaticano. Este periodo fue conocido como el de Pornocracia, Saeculum obscurum o gobierno de las cortesanas, términos acuñados por el cardenal Cesar Baronio en el siglo XVI, y que venía a explicar como Teodora, esposa del senador romano Teofilacto I, y la hija de ambos Marozia manejaron en las sombras desde 904 hasta el 935 (algunos opinan que hasta el 963) el gobierno de los papas desde Sergio III hasta Juan XI. Aunque a lo mejor es una leyenda, después de este oscuro pasado se dice que se instaló en el Vaticano un trono con forma de herradura en el que el Papa que había sido elegido en el conclave había de sentarse en él con las piernas abiertas, sin ropa interior, y mostrar a los cardenales sus partes más intimas. Uno de los presentes, preferiblemente alguien que hubiera participado en el cónclave debía acercarse al Papa electo y con todo recato y delicadeza palpar los genitales para confirmar la hombría del elegido. Después de retirar la mano de las partes nobles hacían bajar al Sumo Pontífice y el cardenal que había hecho la inspección se giraba a los testigos clamando en voz alta:

¡Duos testes habet et bene pendentes!

O lo que es lo mismo: Tiene dos testículos, y ademas los tiene bien puestos (o que le cuelgan bien). De esta manera se aseguraban que el Papa elegido en santo conclave era efectivamente un hombre y de este modo evitar volver a aquel turbio pasado donde dos mujeres ávidas de riquezas manejaban los hilos del poder terrenal de un reino celestial.

martes, 8 de enero de 2013

LA HISTORIA DEL FUTBOLÍN



La de horas que habremos echado en este juego. Seres inertes con camisetas del Real Madrid, Barcelona, o Atlético de Madrid nos han hecho pasar horas y horas dándole a unas manivelas con el único objetivo de meter en un hueco una pelotita de madera. Alli, entre gritos de victoria o de reproche al amigo que no ha sabido taponar el gol con el portero, se han conocido amistades y amores, se han olvidado las penas y se ha brindado por los amigos… y todo ello se lo debemos a un gallego, Alejandro Finisterre, que supo buscar la diversión en un mundo donde el único juego que había en ese momento era el de la supervivencia.

Aunque ya existían precedentes en el siglo XIX, fue Alejandro Finisterre (1919-2007) el que dio forma final al futbolín. Tal hecho se produjo durante la Guerra Civil Española en concreto en 1937. A finales del año anterior, durante un bombardeo rutinario de las tropas franquistas sobre Madrid, Alejandro fue herido de gravedad y transportado posteriormente a Valencia donde había más posibilidades de salvar su vida. Cuando recuperó la consciencia fue llevado a una colonia de reposo de Puig en donde fue internado junto con otros soldados heridos, ancianos y niños. Poco a poco fue ganando fuerzas y con una muleta podía andar de acá para allá conociendo a otras personas que allí estaban también internas. Pronto se dio cuenta de que allí las personas añoraban muchas cosas de la vida normal, de antes de la guerra… sobre todo el fútbol. Así que gracias a su ingenio dio forma a un nuevo juego, a nivel más reducido, con futbolistas hechos de madera de bog y una pelota de corcho aglomerado. Nacía así el primer futbolín.

Pero las circunstancias de la guerra hicieron que se exiliara. Se dice que cuando cruzaba los Pirineos, durante una tormenta, perdió una maleta con los planos del futbolín haciendo que años posteriores muchas personas dudaran de que fue el creador de uno de los juegos más populares del mundo. Viajó por Francia, Ecuador, Guatemala y México enseñando su invento y mejorándolo para las generaciones posteriores. Aunque ha habido otras personas que se han atribuido la creación del futbolín hoy en día es bien sabido que este invento tan entretenido fue obra de Alejandro Finisterre, el cual supo ganar a la barbarie a base de ingenio e inteligencia.

lunes, 7 de enero de 2013

EL POSIBLE VIAJE DE SERTORIO



Aquel que soñó con volver a Roma desde su exilio hispano, el general que luchó con valentía y que puso en fuga a los ejércitos que envió el senado, unas veces al mando de Metelo o Pompeyo… es posible que fuera uno de los primeros descubridores de las islas canarias. Aunque parezca poco creíble y algo fantasioso, hay que recordar que ya en la antigüedad los marineros tenían constancia de esas islas, llamadas en aquel momento Las Islas Afortunadas, e incluso es sabido que antes de la gran expansión de los romanos, siglos atrás ya los fenicios pudieron haber recalado en sus costas en aquel fascinante viaje de circunnavegación alrededor de África que efectuaron por encargo del gran faraón Necao II.

Pero ¿cómo pudo llegar Sertorio a esas islas? Si damos crédito a las fuentes antiguas, en un primero momento el general romano no tuvo mucho éxito al luchar contra las fuerzas de Cayo Annio y se tuvo que exiliar en Cartago Nova para después pasar el Estrecho y recluirse en las feraces tierras de Mauritania (actual Marruecos). Los historiadores no se ponen de acuerdo sobre qué hizo Sertorio en aquellas tierras, pero muchos creen que posiblemente escuchara las historias de los marineros que le hablaron sobre un lugar donde manaba leche y miel, que tenía una temperatura ideal para el descanso humano y que casi no había que deslomarse al cultivar pues la Madre Tierra era generosa en aquellas Islas Afortunadas. Es posible, que el general romano decidiera ver con sus propios ojos aquellas fantásticas tierras, fueran estas las Canarias o las Madeira, y que incluso soñase con crear un reino allí, pero eso ya entra dentro de la historia-ficción donde la imaginación humana puede inventar cualquier quimera.

viernes, 4 de enero de 2013

BROMAS ESCULTÓRICAS

Si usted viaja a Salamanca por vez primera, y decide visitar su bella universidad lo más seguro es que alguien, algún salmantino o amigo que este a su lado, le proponga el típico juego de localizar la famosa rana de su portada. No les voy a desvelar donde está, solo les daré una pequeña pista: esta asociada con una calavera. No se sabe muy bien el motivo por el que el escultor decidió esculpir este anfibio en el frontal de dicha institución por lo que hay un buen numero de leyendas desde la que dice que es un símbolo de la muerte hasta la que maliciosamente apunta a que es un icono de la sensualidad y el deseo. Sea lo que fuere hay que reconocer que este añadido es todo un fenómeno en Salamanca convirtiéndose en todo un símbolo de ella. Postales, figuritas, llaveros… un negocio que revierte mucho dinero a la ciudad y que a algunos ciudadanos nunca les ha gustado. Ya lo dijo el insigne Unamuno:

No es lo malo que vean la rana, sino que no vean más que la rana

Pero en nuestra geografía existen más añadidos que llaman la atención del viajero y que curiosamente no corresponden con la época en que fue esculpida la catedral o institución centenaria. A estos añadidos se les puede considerar como ooparts, término inglés que significa “objetos fuera de su tiempo”. Algunos son asombrosos mientras que otros son simplemente homenajes a algún ciudadano ilustre de la ciudad. Si volvemos a Salamanca, en concreto a su Catedral Nueva podemos ver cerca del suelo, en la Puerta de Ramos nada más ni nada menos que a un astronauta, con traje espacial y escafandra que parece flotar por el pétreo juego floral de la catedral. Esta aparición es bastante reciente ya que fue esculpida en 1992 en la restauración acometida por Miguel Romero.


La mayoría de estas apariciones tienen su origen en pequeñas bromas que los canteros y restauradores hacen a la población ya sea por perpetuar su nombre en la historia del monumento o por atraer el turismo. Aun así en otra iglesia española se añadió un motivo más: la pasión futbolística, pues en Trujillo, en la hermosa iglesia de Santa María la Mayor el cantero Antonio Serván apasionado seguidor del Athletic Club de Bilbao, esculpió el escudo de su escudo en 1972.


Un oopart puede ser cualquier cosa. Depende de la imaginación y humor del escultor. Fíjense que algunos han querido “modernizar” los motivos sacros de su trabajo, ya que por ejemplo en 1996 en la catedral de Calahorra, entre los ornamentos de su fachada renacentistas aparece ¡un teléfono móvil! Pero otras veces estas inclusiones se hacen desde el respeto y como homenaje a alguna persona de la ciudad, como en la catedral de San Antolín de Palencia. Esta escultura parecida a una gargola fue labrada en los años 20 del siglo pasado por el arquitecto Jerónimo Arroyo que quiso dejar para la posteridad la imagen del palentino José Sanabria el cual fue un importante fotógrafo que se dedicó a dejar constancia a base de fotografías de las maravillas arquitectónicas de la ciudad. Y allí esta, mirando pétreo asombro el ir y devenir de su amada Palencia, por los siglos de los siglos.


jueves, 3 de enero de 2013

FUNESTAS PREDICCIONES

En parte ellos ya lo sabían. Empecemos por el asesinado, es decir Abraham Lincoln. Parece ser que una noche de 1860, después de un duro día de trabajo, decidió como cualquier persona retirarse a dormir. Cuando se estaba aseando para meterse en la cama se quedó estupefacto al ver en el espejo su propia imagen desdoblada. La figura principal estaba en buena forma, mientras que su compañera no tenía buen aspecto pues era muy pálida, blanca, casi etérea. Por la mañana se lo contó a su esposa, y ésta para tranquilizarlo le dijo que  era un presagio: sería dos veces presidente pero que no terminaría con éxito la segunda legislatura. Inquietante ¿no? Pues aunque no lo crean Lincoln tuvo otro mensaje del más allá. Otra noche, unos días antes de que lo asesinaran en el Teatro Ford, se despertó al oír un llanto lastimero por las estancias de la Casa Blanca. Se levantó preocupado y palmatoria en mano entró en la habitación donde creía oír aquel terrible ruido. Se quedó estupefacto al ver a sus pies un ataúd. Había varias plañideras a su laso por lo que opto por preguntar a una de ellas quién era la persona que había muerto. Una se quitó el velo y mirandolo cara a cara le dijo en tono lúgubre:

¡El presidente. Lo han matado!

Y ahora terminemos con el asesino, es decir con John Wilkes Booth. Años después del asesinato su hermana Asia Booth Clarke  escribió un libro titulado The Unlocked Book en el que aseguraba que la muerte de su hermano ya estaba anunciada desde hacía tiempo pues cuenta que cuando John estaba en la escuela una vieja gitana le predijo que moriría joven y que un suceso extraordinario marcaría su vida.

miércoles, 2 de enero de 2013

LA FRUSTRACIÓN DE PIO XI

En 2006 el Papa Benedicto XVI decidió, tras consulta, desclasificar los documentos pertenecientes al pontificado de Pió XI (1922-1939). Buceando en estos archivos se ha encontrado que este Papa tuvo contacto epistolar con Franco en plena Guerra Civil Española. Por ejemplo se ha localizado un telegrama en el que ruega al Generalísimo que permita que haya una tregua de 24 a 48 horas durante el periodo de Navidad. La respuesta no se hizo esperar pues junto al telegrama aparece una nota manuscrita de puño y letra de Franco en la que dice que no es posible tal petición pues eso sería, atención, “alargar la contienda armada”. En esa nota manuscrita, debajo y en pequeño se puede leer la siguiente reflexión del pontífice:

Ya no puedo hacer más. ¡Que Dios se apiade de la pobre España!

También se han encontrados cientos de cartas, telegramas y peticiones de familiares republicanos que solicitaban al Papa que intercediera por ellos para pedir clemencia a Franco y que no ajusticiara a sus seres queridos. Y como no podía ser de otra manera, se ha descubierto que un número importante de telegramas fueron devueltos informando al Santo Padre que sus peticiones no podían ser satisfechas pues aquellas personas ya habían sido fusiladas.

martes, 1 de enero de 2013

CANGURO… ESE NOMBRE

Los ingleses nada más llegar a Australia en 1770 se quedaron estupefactos al ver un animal más bajo que un oso, algo jorobado, con grandes patas y que no paraba de saltar de un lado para otro. Uno de aquellos exploradores se acercó a un nativo y le preguntó qué era aquel extraño ser. El interpelado miró primero hacia el animal, después hacia el que le preguntaba y sin demora le contestó:

Kan Ghu Ru.

Le dio las gracias y al acercarse a sus compañeros les dijo tranquilamente, adaptando fonéticamente al inglés lo que le había dicho el nativo, que aquel ser era un kanguroo. Así pues aquel animal sin comerlo ni beberlo se quedó con aquel nombre para la posteridad sin que nadie supiera que en verdad lo que había dicho aquel indígena era lo siguiente:

No comprendo.