jueves, 31 de enero de 2013

SOLO EL CIELO LO SABE



Claramente se le puede llamar un duelo de altura. Ocurrió en 1808 en París, en concreto en el Bois de Boulogne, cuando dos enemigos irreconciliables se reunieron allí para efectuar el duelo más disparatado de la historia. Ambos contendientes, días antes, a través de sus padrinos no se habían puesto de acuerdo sobre el cómo y el dónde habían de dispararse. Si uno decía que a pistola el otro a florete, si alguien fijaba la acción dentro de París rápidamente el bando contrario respondía que a las afueras. No se ponían de acuerdo en nada que dijera el otro y como la ofensa era bastante grande y no se podía posponer por más tiempo se fijó un campo neutral que satisficiera a todos: en el aire.

Por aquel entonces no existían los aviones y por tanto no se podían disparar haciendo arriesgadas acrobacias. Es por ello que se eligió un invento reciente para matarse en las alturas: el globo.  Aquel día ambos se montaron en un globo aerostático y acordaron no dispararse hasta que llegaran a los 600 metros de altura. Cuando más o menos estuvieron a esa altitud uno de ellos, Jean Piquet apretó el gatillo y en vez de disparar a su oponente, seguramente debido al vaivén de la cesta, lo hizo a su propio globo, que rápidamente se deshinchó y se estrelló sobre París. Es obvio que la disputa la ganó el del otro aparato. Lo curioso de esta absurda situación es que la prensa del momento dió al duelo una publicidad desmesurada haciendo que este tipo de lances de honor se pusieran de moda, llenándose los cielos de locos duelistas que se disparaban desde globos aerostáticos a cualquier hora del día. Había incluso algunos que se llevaban a sus esposas o familiares y si vencían lo celebraban haciendo mini picnics en el cielo de París.

miércoles, 30 de enero de 2013

EL OSO DE ROOSEVELT

Nosotros los conocemos como osos de peluche, pero los anglosajones tienen otro nombre más peculiar para llamarlos: los Teddy Bear. Si son observadores verán que en concreto lo de Theddy es el diminutivo de Theodore, en particular del vigésimo sexto presidente de los Estados Unidos de América, Theodore Roosevelt. Pero ¿qué tiene que ver un osito de peluche, con el carismático presidente de la nación más poderosa del planeta? Permítanme que les explique. Corría el año 1902 cuando el gobernador de Mississippi, un tal Longinos, invitó al presidente a una cacería preparada con el único fin de matar a un oso. Después de varias horas corriendo por el campo, el famoso oso se puso a tiro, pero, vencido por los tiernos ojos del animal, el presidente prefirió no apretar el gatillo. Aun así, el oso no se libro de la muerte, pues se ordenó que lo sacrificaran lo más rápidamente posible ya que estaba malherido debido a los perros y caídas sufridas durante la persecución.

En aquella cacería había varios reporteros de diversos periódicos nacionales, que al ver el gesto caballeroso del presidente dieron buena cuenta de la noticia en los noticiarios dándole la máxima publicidad. En uno de aquellos periódicos un dibujante inmortalizó la escena bautizando al animal como Teddy Bear. Tanta repercusión tuvo que un fabricante de juguetes, Morris Michton, tuvo la idea de crear en serie un peluche al que le puso el famoso nombre de Teddy quedando así este nombre para la posteridad

martes, 29 de enero de 2013

EL PINCEL DE TIZIANO



Carlos V, el gran emperador del Sacro Imperio Románico Germánico, fue un personaje al que muchos historiadores consideran que tenía un pie en el pragmatismo de la modernidad y otro en el idealismo de la Edad Media. Una de sus acciones nos revela el verdadero carácter de este gran hombre. Corría el año de 1530 cuando Tiziano recibió en Bolonia la visita del Emperador en su mismo taller para que le pintara un retrato. Por aquella época era normal que los grandes artistas recibieran los encargos reales a través de mensajeros, por lo que la visita de Carlos V pilló al pintor desprevenido. ¿Cuál fue el motivo por el que decidió visitar la humilde morada del artista? Unos dicen que porque Tiziano era el mejor pintor de la Italia renacentista, y que no tenía ningún perjuicio en plasmar una jocosa escena mitológica, un excelso paisaje o ahondar en el más puro sentimiento religioso. En cambio otros historiadores del arte creen que era porque el gran emperador de medio mundo deseaba ver como se desenvolvía un artista en su propio taller.

Sea cual sea el motivo, ahí tenemos a dos gigantes de la Historia frente a frente. Como he comentado anteriormente la visita real había intimado bastante a Tiziano, ya que cuando estaba intentando mezclar dos colores, fue tal su nerviosismo que se le resbaló de la mano uno de los pinceles. Sin que nadie interviniera fue rodando y rodando hasta los pies del emperador que para asombro de todos se agacho y lo acercó a un Tiziano que, como todos los que estaban a su alrededor, se había quedado de piedra. La comitiva estaba perpleja pues nunca los reyes habían tenido la obligación de agacharse a coger un pincel, ni se habían arrodillado ante un artista por muy famoso que este fuera. Mientras Tiziano alargaba la mano para coger el pincel uno de los prohombres que rodeaban a Carlos V recriminó en alto esta acción, pero el éste en vez de enojarse por ser reprendido se acercó al artista y mirándole a los ojos dijo con voz alta e imperiosa:

Bien merece Tiziano que el César le sirva, pues cuando pasen los siglos ya nadie se acordará de nosotros mientras que sus pinturas pasaran a la eternidad y serán inmortales.

Fue la primera vez que la política reconocía su admiración por el arte y se arrodillaba ante él.

lunes, 28 de enero de 2013

EL COLOSO DE RODAS



Esta considerada como una de las Siete Maravillas de la Antigüedad, en concreto la  sexta, y también la más efímera pues un terremoto acabó con ella en el 223 a.C cuando solo tenía 69 años. Aunque no se sabe con seguridad en que lugar de la isla estaba situado, (se especula que estaba a la entrada del puerto de Mandrakis con ambas piernas abiertas para permitir el paso de los barcos) ni que aspecto en concreto tenía, sí que existe la certeza de que conmemoraba la resistencia de los rodanios frente al asalto del macedonio Demócrito Poliorcetes en el 304 a.C.

Su constructor fue el escultor griego Cares de Lindos, el cual tardó doce años en terminarlo. Fue inaugurado en el 292 a.C y, aunque todavía existe polémica, seguramente se tratara de una gran escultura antropomórfica de bronce de 35 metros de altura, que representaría al dios Helios portando su antorcha que como un gran faro guiaba a los barcos hasta la bocana del puerto. La obra no duró mucho pues un terremoto borró de la faz de la tierra cualquier vestigio del coloso, pero no así la inmortalidad de su nombre. Tal es el poder de su leyenda que todavía en la actualidad sigue dando que hablar, pues por ejemplo en 1987 la marina mercante griega creyó encontrar el puño de la estatua, y aunque luego se demostró que solamente era una gran roca con forma caprichosa, eso hizo que se relanzase el turismo y la arqueología de la isla. Actualmente un par de ciervos custodian la entrada del puerto a la espera que un par de gigantescos brazos surjan del mar y vuelvan  alzarse en su puesto el gran Coloso de Rodas.

sábado, 26 de enero de 2013

LIBRO DE LA SEMANA: SHERLOCK HOLMES DE BAKER STREET



Autor: W.S. Baring-Gould
Editorial: Valdemar
Páginas: 464

Una de las cosas que más nos atraen de Holmes y Watson es todo lo que no sabemos de ellos. ¿Tuvo padres Sherlock Holmes? Es de suponer que sí: el hecho de que exista un hermano parece confirmarlo. ¿Se casó John H. Watson más de una vez? Si es así, ¿cuántas? ¿Era el buen doctor una versión moderna de Barba Azul? Y ¿qué hizo Holmes en el Tíbet? ¿Por qué no siguió la pista a su contemporáneo, Jack el Destripador, en lugar de quejarse tanto de que «ya no hay grandes crímenes»? ¿Por qué esa debilidad por atender a clientes llamadas «Violet»? ¿Acabó su relación con Irene Adler en “Un Escándalo en Bohemia”? ¿Por qué Watson muestra esa escandalosa tendencia a equivocarse con las fechas? ¿Tenía acaso buenos motivos para hacerlo?
William S. Baring-Gould responderá a todas estas cuestiones en la más documentada biografía del primer e irrepetible «detective consultor» de todos los tiempos.

viernes, 25 de enero de 2013

EL ÁNGEL DE MONS



Aunque es una historia alejada de toda realidad, a veces apetece recordar estas viejas leyendas no para creer en ellas sino para ver en su interior el espíritu de toda una época. Ésta, la leyenda más conocida de la Primera Guerra Mundial, se fraguó entre el barro de las trincheras y el espíritu de la desesperación. Ocurrió tras la batalla de Mons (23 de Agosto de 1914) cuando las tropas británicas se retiraron en perfecto orden para evitar ser desbordadas por las fuerzas alemanas. En un principio nada extraño pasó en aquellos días hasta que un 24 de Abril de 1914 una revista especializada en temas del más allá  y espiritismo desveló que el éxito de la huida había sido posible no por actos de valentía y arrojo sino gracias a elementos sobrenaturales que protegieron a los soldados ingleses.

Esta absurda historia podía haber pasado desapercibida entre tantas leyendas increíbles que propiciaba la guerra, pero aunque parezca increíble numerosos medios escritos empezaron a creérsela y a venderla como real a sus lectores. La primera versión nos dice que cuando los ingleses estaban a punto de ser arrollados por los alemanes apareció en los cielos un ángel, vestido con una brillante túnica blanca y que cabalgaba a lomos de un caballo, igualmente blanco, portando una espada de fuego que con solo mirarla te quedabas ciego. En cambio otros periódicos ampliaban los embustes y les daban más dramatismo ya que se empezó a hablar no de un solo ángel sino de toda una legión de ellos que se interpusieron entre los contendientes para que los que se retiraran ganaran tiempo. Es por lo que unas veces oímos que esta leyenda se llama “El ángel de Mons” y otras “Los ángeles de Mons”.

Como se puede ver es difícil creer en estos relatos, nacidos del cansancio de los combatientes, el hambre, la sed, la falta de sueño y la fatiga mental. Pero ha veces estos mitos crean una especie de patriotismo de masas al intentar demostrar que el bando por el que uno lucha esta investido de derecho divino. Y es curiosamente el efecto que tuvo en el pueblo británico pues nada más conocerse este hecho por los periódicos hizo que una gran multitud de jóvenes acudieran a las mesas de reclutamiento en masa, ya que si los “ángeles” les protegían… qué miedo habían de tener a las bayonetas germanas.

De el Ángel de Mons se hicieron muchas obras artísticas, pinturas, esculturas e incluso se creó un vals en honor de la salvación de los soldados de Mons. Tanta importancia tuvo que años después de que acabara la Gran Guerra el tema todavía daba sus últimos coletazos. En 1930, el periódico inglés Daily News, recogiendo una fuente americana, hablaba de un plan secreto alemán el cual podía haber sido el creador del famoso ángel. Este plan consistía en proyectar imágenes aterradoras en nubes bajas, sirviendo éstas de pantalla, para minar la moral de los ingleses y creerse atacados por seres sobrenaturales. Este hecho podía sacar a la luz la verdadera identidad del Ángel de Mons, pero incluso años después, ya en la Segunda Guerra Mundial, en 1940, se aseguraba que el ejército británico disponía de una especia de “linterna mágica” para iluminar las nubes que había encima de los alemanes y aterrarles con imágenes del más allá.

jueves, 24 de enero de 2013

LA PIPA DE MACARTHUR



Es uno de los iconos más importantes de la Segunda Guerra Mundial. La primera vez que el Cesar Americano, como le motejaban los que lo admiraban y odiaban a partes iguales, bajó del avión en Japón el 30 de Agosto de 1945, ya lo llevaba en su boca. El general Macarthur le gustaba usar su pipa de maíz, o Corn Cob, en la toma de las decisiones más importantes. Esta espectacular pipa estaba hecha de mazorca de maíz, caña de bambú y una boquilla de plástico que imitaba el ámbar. A pesar de lo aparatoso que pueda parecer este adminículo al general le encantaba debido a que el sabor de la mazorca le dejaba un regusto dulce en la boca. Su marca preferida de tabaco era Mac’s Original Harkness F. ya que era suave y fácil de encontrar en los PX o economatos que había en las bases militares americanas repartidas por todo el Pacífico.

El origen de esta pipa hay que buscarlo en las plantaciones del Sur de los Estados Unidos. A los sufridos esclavos les encantaba debido a que era barata, de fácil fabricación y si se rompía o se quemaba había maíz de sobra para sustituirla. En 1869 comenzaron a fabricarse en serie bajo la denominación Missouri Meerschau y con estilos distintos. Como curiosidad indicar que después de la guerra a Macarthur le gustaba que le repasen su pipa en Japón. Los arreglos los tenía que hacer especialmente el padre de Simo Satou, el cual fue uno de los primeros artesanos que trabajo para Fukhasiro, primera marca de pipas del país del Sol Naciente entre 1940 y 1950.

miércoles, 23 de enero de 2013

DE COLUMNAS Y DESIERTOS



Un anacoreta (del griego anakoretés), era una persona que vivía en soledad, sin contacto alguno con las personas, y que estaba plenamente entregado a la vida contemplativa, a la penitencia y oración, es decir un ermitaño que intentaba con su pureza de espíritu llegar a entrar en contacto con Dios por la vía rápida. Aparecieron en los primeros años del cristianismo, sobre todo en la zona de Siria y Egipto entre los siglos IV, V y VI, y, dependiendo de su fortaleza física y de la libertad que tuvieran se caracterizaban en especial por demostrar su devoción de las más extravagantes formas. Repasemos algunas de ellas:

a)      Los más conocidos eran los estilitas (del griego stylos, columna) los cuales en su búsqueda de la verdad se subían sin reparos a una columna y permanecían allí largas temporadas en inmovilidad absoluta. El mejor representante de estos ascetas fue Simeón el Grande ya que permaneció allí arriba nada menos que 37 años de su vida. Fíjense si fue mañoso que incluso se le atribuye la invención del cilicio con el que mortificó sus carnes hasta su muerte.

b)      Los estacionarios eran unos monjes que se autocondenaban a la statio, es decir a la inmovilización absoluta. Tenían que estar siempre de pie, sin hablar ni alzar los ojos y sin extenderse para dormir. Incluso para mantenerse en esta última función se ataban a unos postes o se hacían pasar unas cuerdas por debajo de los sobacos las cuales estaban atadas a una viga del techo.

c)      Los dendritas, (del griego donaron, árbol) eran parecidos a los estilitas con las diferencia de que a éstos les gustaba subirse a las ramas de los árboles. Allí construían una cabaña y se ataban una cadena de hierro alrededor de su cuerpo para que evitar que si se caían al dormirse se estrellaran en el suelo. Esta forma de vida tuvo tanto éxito que con el paso del tiempo pasó de Siria a Occidente. Por ejemplo podemos ver a San Antonio que cerca de Padua se hizo construir una cabaña en lo alto de un precioso nogal.

d)      Los acemetas (del griego akemetoi o «los que no duermen») también llamados por los sirios chahore «o los que vigilan» eran unos monjes que habían jurado voto de permanecer continuamente rezando los oficios divinos. Sin descanso alguno. Incluso hubo quienes fallecieron en el intento.

e)      Siguiendo con el tema de la naturaleza, los monjes-pastores o boskoí, en griego eran ascetas de costumbres salvajes parecidos a los dendristas pero que en vez de subirse a los árboles preferían permanecer en el suelo y caminar a cuatro patas, pacer junto a sus animales y comer las mismas hierbas que ofreciera la  Madre Naturaleza.

f)        Una de las variantes más duras de todas eran los reclusos. Éstos se encerraban a sí mismos en celdas estrechas, donde no hablaban más que con Dios. Con respecto al el mundo monástico este movimiento se asemeja a los hipetros o monjes que vivían a la intemperie de dos maneras: unos construían al aire libre unos recintos no cubiertos en donde se tostaban y morían de calor o se congelaban en las duran noches del desierto; o los que preferían despreciar los recintos sin techar y se sentaban en cualquier lado para asombro de todo el mundo dejándose incluso tocar por los más curiosos.

g)      Los dementes eran unos ascetas que solamente querían ser fanáticos de Dios por lo que en su peregrinar entre los poblados se hacían pasar por locos o fingían estar poseídos por el demonio. Eso sí, en cuanto llegaba la noche, recuperaban la “cordura, se apartaban de cualquier lugar habitado y comenzaban a orar sin descanso.

h)      Y por último los más desconcertantes de todos: Los vagabundos. Ellos mismos creían que eran unos advenedizos y malditos de la Tierra y que por eso su misión era ir de pueblo en pueblo perturbando la paz, abusando de la virtud de la gente y haciendo mil y una perrerías. Claro esta, muy pronto fueron condenados en posteriores concilios.

Como se puede ver los anacoretas eran de muy distinta forma, múltiples en su manera de comportarse (aquí solo he expuestos los principales) libres como pájaros, sin atender a ningún superior y sobre todo sin respetar regla alguna establecida.

martes, 22 de enero de 2013

EL BUCINTORO



El Bucintoro ha sido uno de los barcos más espectaculares y curiosos de la Historia. Era una lujosa galera perteneciente al Dux, gobernante de la antigua República de Venecia. Este fastuoso transporte se empleaba en las grandes ocasiones y servía de increíble escenario de los esponsales anuales que celebraba Venecia con el mar, durante la Fiesta de la Ascensión. Estas bodas consistían en que el Dux, subido en la proa del Bucintoro, arrojaba con gran solemnidad a las aguas un anillo de oro escenificando la unión permanente que tenía el mar con la ciudad.

Pero la galera no estaba atracada todo el año, sino que servía también para recibir a huéspedes importantes y pasearlos por la ciudad. Era tan famoso que había repartidos por toda Venecia un buen número de estatuas y ornamentos de oro en su honor. En total hubo cuatro, construidos en 1311, 1526, 1606 y 1727 (éste último fue saqueado por los soldados franceses en 1798)  Pasado su tiempo de gloria fue empleado como prisión hasta 1834.

Actualmente el origen de la palabra Bucintoro es todo un enigma. Unos opinan que proviene de la palabra “buzo”, embarcación de transporte. Otros creen que es una reducción de “Centauros magna”, e incluso hay quienes ven esa maravilla naval a un “hipocentaurus”, es decir, parecido a un caballito de mar.

lunes, 21 de enero de 2013

LAS NOTAS MUSICALES



Podemos considerar al monje benedictino, Guido de Arezzo (992 – 1050) como uno de los padres principales de la música. Este teórico musical destacó en la Escuela Catedralicia de Arezzo por sus enseñanzas en el arte vocal y por escribir un tratado esencial en la historia de la música conocido como Micrologus de disciplina artis musicae. Mientras confeccionaba esta obra Guido se dio cuenta de que la mayoría de sus alumnos tenían dificultad para aprender el canto gregoriano por lo que pensó en crear un método sencillo para que aprendieran sin ninguna dificultad. En primer lugar inventó el tetragrama (pauta musical de 4 líneas horizontales) que fue precursora posteriormente de el pentagrama griego de 5 líneas. Posteriormente se le atribuye la creación de las notas musicales. En la Edad Media se utilizaban las primeras letras del alfabeto, A, B, C, D… para llamar a las notas, pero Guido, partiendo de un conocido Himno a San Juan Bautista, atribuido a Pablo el Diacono, en el que cada frase musical tenía una nota más alta que otra, decidió sustituirlas por la primera silaba del poema y así identificarla fácilmente. Por tanto las notas musicales quedarían de la siguiente manera:

Ut queant laxis
Resonare fibris
Mira gestorum
Famuli tuorum
Solve polluti
Labii reatum
Sancte Iohannes

A este sistema de entonación tan sencillo que incluso se podía seguir con los dedos de la mano (Mano Guidoniana) lo llamó Solminasación, y posteriormente Solfeo. En un principio la nota Do se denominaba UT, pero en el siglo XVII Giovanni Battista Doni sustituyó esta primera nota por Do ya que al terminar en vocal se adaptaba mejor al canto.

viernes, 18 de enero de 2013

PROXIMA NOVEDAD: BREVE HISTORIA DE NAPOLEÓN

¡Estamos de enhorabuena! en unos días, en Febrero, la editorial Nowtilus en su colección Breve Historia de... hará llegar a las librerías la última obra de Juan Granados: Breve Historia de Napoleón.


Les añado un enlace con el dossier de prensa (vía Sartinefiles.wordpress.com) para que vayan abriendo boca con este, seguro que así será, magnifíco ensayo:




DECIDNOS… ¿DÓNDE ESTA EL CONDE?



Durante todo el año el famoso cuadro de El Greco, El Entierro del Conde Orgaz (1586), situado a la entrada de la Iglesia de Santo Tome, en Toledo, recibe cientos de visitas diarias para extasiarse con la soberbia pintura y composición de la obra. Vienen de todas partes del mundo para ver una de las joyas del arte moderno, pero pocos se dan cuenta de un pequeño detalle, pues ¿dónde esta el conde? Cojan el cuadro y busquen su localización, aunque si no se quieren molestar les ahorraré tiempo: no esta situado en ningún lado del lienzo. Entonces ¿por qué se le llama así?

Doménikos Theotokópoulos, más conocido por El Greco, ya que había nacido en Creta, por azares de la vida llegó a Toledo en 1577 y muy pronto comenzó a recibir encargos debido a la fama de gran artista que había traído consigo. Uno de estos encargos fue plasmar en lienzo la leyenda del entierro del señor de la localidad de Orgaz, D. Gonzalo Ruiz, el cual murió en 1323. Se dice que cuando se iba a proceder a la inhumación del cadáver, los santos San Esteban y San Agustín bajaron de los cielos y con mucho mimo lo depositaron en el féretro. En el cuadro, alrededor del milagro, se pueden ver a importantes personalidades toledanas del momento (incluso al mismo Greco mirándonos o a su propio hijo portando una vela en una de las esquinas y señalando con un dedito al personaje principal), pero curiosamente ninguno con el título de conde. Aunque si es cierto que posteriormente los descendientes del difunto obtuvieron este título. Tal vez el nombre del cuadro provenga posteriormente de este hecho, pero lo cierto es que al pintarlo no había nadie con ese título en el lienzo. Es decir que por la repetición de un nombre erróneo ha quedado asó reflejado para la posteridad.

jueves, 17 de enero de 2013

EL ORIGEN DE LAS POSTALES



Una postal es, en esencia, una cartulina o cartón fino rectangular con una imagen en el anverso y una zona para escribir en el reverso y que se puede enviar por correo normal a quien se desee sin necesidad de sobre. Las postales las podemos ver en cualquier sitio, comprarlas en numerosos lugares y recibirlas en breve tiempo. Pero ¿de dónde viene este invento? Se cree que las primeras postales fueron creadas por las Entidades Estatales de Correo y que la idea la tuvo Heinrich Von Stephan, Consejero de Estado de Prusia, quien propuso que se creara un tipo de correspondencia que no utilizara sobres. A pesar de lo innovador de la idea no tuvo ningún apoyo.

El verdadero origen hay que buscarlo en 1869 cuando el Servicio de Correos del Imperio Austrohúngaro inventó la postal como manera rápida y barata de enviar mensajes cortos. Parece ser que fue un catedrático de Viena quien inspiró este ingenio pues era sabido en la ciudad que era muy despistado y enviaba continuamente correspondencia sin sobres. Es por ello que el Director de Correos y Telégrafos creó la primera postal, de forma rectangular y algo más pequeña que la actual.

En 1873 aparece en España la primera postal oficial. Todavía no estaba ilustrada, y como mucho tenía una zona para el sello y una orla. Eran bastante aburridas y monótonas. En la última década del siglo XIX los “enteros postales” como eran conocidas las ediciones oficiales en los distintos países conocieron una verdadera revolución pues comenzaron a aparecer las ilustraciones en el anverso. Éstas eran en su mayoría impresas y editadas por entidades privadas. A finales de siglo la Unión Postal Universal reguló las medidas indicando que las cartulinas tenían que se de 9x14 centímetros. Esta medida se conservó hasta 1960 cuando se agrandaron 10,5x15 centímetros. Además se estipulaba que tenían que tener un dibujo o fotografía en el anverso y que podían ser vendidas en cualquier lugar, lo cual incentivo el mercado del turismo pues se las podía encontrar en las tiendas de recuerdos, quioscos u oficinas de correos.

Nada más entrar el siglo XX, en 1901 se puso de moda el intercambio de tarjetas postales ya que comenzaban a ser de gran calidad. Los ciudadanos empezaban a comprender la utilidad de este servicio y apreciaban sobre todo que costara la mitad de una carta normal. La gente enloquecía con las bellas y ocurrentes imágenes de las postales pues muchos eran los que veían por primera vez una ilustración o fotografía. Por ejemplo en Alemania se llegaron a enviar en 1903 un total de ¡mil millones! en un solo año. Las marcas comerciales, viendo el boom de este servicio de correos, pronto comenzaron a anunciar sus productos e incluso se dieron curiosas iniciativas como las postales-puzzles, es decir una persona tenía que reunir varias de ellas para completar una imagen.

La época dorada de las postales se dio entre 1890 y 1910. Dandose el caso de que grandes artistas como Alfons Mucha o Kandinsky comenzaran a ilustrarlas. En España por ejemplo destaca la empresa Hauser y Menet que, según su slogan llegó a tener una producción mensual de 500.000 unidades. En 1906 se estableció que el reverso tenía que estar dividido en dos partes. A la izquierda era donde se debía escribir y a la derecha, en la parte superior, donde se ponía el sello y debajo la dirección a donde quisiera que el cartero llevara la postal.

Durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918) la imprenta del área germánica (Alemania, Austria y Suiza) destacó por su calidad ya que implantó la fototipia y la cromolitografía (litografía en varios colores) para la creación de las postales.

Desde entonces el mundo del correo postal ha evolucionado a pasos agigantados, ya todo se hace de manera digital llegándose incluso a poder imprimirlas desde casa, pero cuando tengamos en las manos uno de esos pedacitos rectangulares pensemos cual ha sido su historia y con cuanto mimo se hacían de manera casi artesanal para llevar a los lugares más remotos del planeta una imagen o fotografía de cualquier parte del mundo.

miércoles, 16 de enero de 2013

LA INVENCIÓN DE LAS OREJERAS



Junto con la bufanda, el gorro, la boina y el chaquetón, es una de las prendas más importantes en los crudos días de invierno. Así que no esta demás que le demos las gracias a Chester Grenwood (1858-1937) por  la creación este simple adminículo para luchar contra frió y por haber sufrido durante años constantes ataques de otitis. Pues aunque esta última afirmación parezca cruel es el motivo principal para la invención de las orejeras.

Según parece Chester era un gran aficionado al patinaje, y los duros inviernos de su localidad natal, Farmington (Maine), le daban la oportunidad perfecta de practicar este entretenimiento en los helados lagos cercanos a su casa. Pero había un grave problema, y es que desde que era joven sufría otitis cada vez que patinaba. Por ello, cansado de padecer esa enfermedad, en el invierno de 1873 pensó en crear un objeto con el que el frió no entrara en sus orejas. Muchas veces los grandes inventos vienen de ideas simples, y Chester inmediatamente aplicó esta idea ya que cogió un trozo de alambre que había en casa, lo moldeó con la forma de su cabeza y puso en los extremos un par de retales de tela para protegerse las orejas. Así de sencillo.

Enseguida lo patentó con el rimbombante nombre de “Protectores Greenwood para orejas” llegándole enseguida el éxito y haciéndose rico de la noche a la mañana.

martes, 15 de enero de 2013

EL BANQUETE DE LOS MUERTOS



Las fuentes clásicas, como Tácito, Plinio el Joven o Suetonio, lo consideraban un tirano degenerado y cruel que estaba a la misma altura que Calígula o Nerón. Pero aunque la historiografía actual ha suavizado bastante estas afirmaciones por provenir de escritores hostiles a la figura del emperador, existe un elemento que ni los mismos historiadores de hoy en día pueden quitar de su currículo, pues Domiciano fue un absoluto libertino. Se dice que le encantaban organizar batallas navales con aguerridos y musculosos marineros desnudos, hacer fiestas sexuales, a las que llamaba “luchas de cama” o pasarse las horas muertas depilando a sus concubinas hasta que éstas quedaban totalmente limpias de vello corporal. 

Pero su perversión preferida llegaba a rayar lo macabro. En una de las zonas de palacio tenía un salón privado pintado de negro. Nadie podía entrar en él hasta que el mismo daba permiso pues allí celebraba una de los banquetes más curiosos de la historia: Un criado, vestido totalmente con ropas oscuras hacía pasar a los invitados  y los acomodaba en un diván especialmente decorado para cada uno de ellos ya que junto a cada persona había una gran lápida de plata maciza con el nombre del invitado en letras doradas. Después de que todo el mundo se hubiera tumbado, entraba el emperador y detrás suyo hacían acto de presencia jóvenes efebos y lindas doncellas, pintados de negro que comenzaban a servir la comida en una vajilla igualmente negra a los temerosos invitados. Nadie podía hablar durante la cena, todo se tenía que hacer en silencio pues lo único que debía oírse en la oscuridad era la voz de Domiciano que explicaba con todo lujo de detalles el modo que en iba a matar a cada uno.

Cuando los invitados estaban totalmente muertos de miedo, el emperador les dejaba marchar a casa. Al rato, o como mucho tardar al día siguiente, les enviaba a uno de los bailarines con la lápida como presente (no podían rechazar ambos regalos), para que no se olvidará de los gratos momentos que había pasado  en el Banquete de los Muertos.

lunes, 14 de enero de 2013

EL SOLDADO WOJTEK



El inicio del primer acto de una de las obras más sangrientas de la humanidad, la Segunda Guerra Mundial, levantó el telón el 1 de Septiembre de 1939 con la invasión de Polonia por parte de Alemania. En esos primeros días de confusión en que la nación polaca temía ser despedazada por las garras germano soviéticas, el ejército alemán puso en práctica un nuevo modo de guerra relámpago, la blitzkrieg, que sorprendió al ejército polaco aplastándolo en menos de un mes propiciando la estrepitosa caída del país. Fue tan fulminante ese ataque que causó un total de 66.300 bajas, junto a la nada despreciable cifra de 587.000 prisioneros que hizo el ejército alemán junto a otros tantos 100.000 que efectuaron los rusos por el Este. Una gran mayoría de estos prisioneros fueron llevados a campos de prisioneros en lo más recóndito de Rusia, con la esperanza de que murieran de hambre y frió bajo la atenta mirada de Stalin.

Pero los planes de exterminio del Hombre de Acero se vinieron abajo cuando en 1941 los alemanes deciden romper los lazos de amistad que tenía con Rusia e invaden la Madre Patria con la Operación Barbarroja. Al igual que pasó con Polonia, en un principio los alemanes volvieron a aplastar a sus enemigos, por lo que Stalin solicitó ayuda a cualquier país que le pudiera enviar tropas para no sucumbir frente a Hitler, su antiguo aliado. No le importó negociar con cualquiera que le mandara socorro e incluso llegó a tener contacto con los dirigentes polacos que estaban en el exilio. Estos decidieron echarle una mano a cambio de que liberara a los soldados que estaban prisioneros en los gélidos gulags. Stalin acepta y son enviados a Irán primeramente a recuperar la salud perdida y sobre todo a recibir formación militar inglesa. En cuanto se recuperan son encuadrados en dos divisiones, la 5º Kresowa y la 3º Carpática, y son enviados en dirección al Líbano para que se reúnan con las restantes fuerzas polacas en el exilio.

Y es justamente camino al Libano, en el paso montañoso de Hamadam-Kangavar (Iran-Irak) donde aparece nuestro protagonista a lomos de un pequeño niño hambriento y reventado por el caminar. Los soldados polacos enseguida se ocupan de darle comida y de acomodarle en uno de los camiones para que pueda descansar. Lo intentan desvestir pero el se resiste por miedo a que le puedan hacer daño, pero ellos le tranquilizan haciéndole gestos de que son inofensivos y que lo único que quieren es ayudarle. Uno de los soldados se fija en que algo se mueve en el macuto del niño y con mucho cuidado lo abren. Para asombro de todos una cabecita peluda emerge de la bolsa y con cariño lame las manos de todos los presentes. Pronto se encariñan del osezno y deciden adoptarlo. En cuanto despierta su dueño le ofrecen un trato, y aunque las negociaciones son duras pronto se llega a un acuerdo: el pequeño oso por un bolígrafo que se convierte en navaja. Cuando el niño se recupera lo dejan en un pueblo y los nuevos dueños convierten al oso en la mascota de la 22º Compañía de Transporte.


Observan que está bastante desnutrido por lo que deciden urgentemente darle de comer. Al ser todavía un osezno le dan un biberón (hecho con una botella vacía de vodka y un pañuelo como tetina) de leche condensada mezclada con agua. Bebe con avidez y eso les hace felices a todos. Da un pequeño eructo y al dormir aquella primera noche se acurruca buscando calor junto a uno de los soldados. Aun así aquel animal todavía no tiene nombre por lo que piensan ponerle uno de los más corrientes de su tierra: Wojtek. Llegará a ser uno más en el ejército polaco, tanto que incluso cuando desfila lo hace a dos patas, y cuando viaja en un jeep lo hace sentado junto a los demás soldados.

En 1944 el alto mando decide que el nuevo ejército polaco ha de unirse a los aliados para tomar la ciudad de Roma por lo que los trasladan a Egipto para después transportarlos a Italia en barco. Y es aquí donde Wojtek tiene el primer problema de la contienda pues el ejercito ingles no deja embarcar animales en sus barcos. Hablan con las autoridades pero no se consigue nada. Los polacos viendo que su amado animal puede quedarse en tierra no ven otra opción y lo alistan en el ejército. Al acercarse al barco, el oficial responsable de transporte mira detalladamente los papeles del oso y permite que se embarque, incluso le da una palmada en el hombro. Este gesto será correspondido con un gruñido de amistad.

La prueba de fuego de Wojtek será en la Batalla de Monte Cassino (1944) donde el ejército aliado quiere conquistar dicha abadía para forzar las defensas de la Línea Gustav y tener el camino expédito a Roma. Una formación de paracaidistas alemanes, bien entrenados, resisten dentro del recinto religioso, y a pesar de los continuos bombardeos resisten heroicamente. Esto hace que la toma de Monte Cassino se alargue más de la cuenta. Es en ese momento cuando llegan las tropas polacas y se asientan en las faldas de la correosa montaña. Un día que los soldados estaban descargando cajas nuestro protagonista se acerca a los soldados y hace gestos de querer coger el material y llevarlo a los camiones. En un principio les hace gracia pero pronto se dan cuenta que aquel oso les puede ser de mucha utilidad cargando munición y trasportando víveres. Así que pronto es muy normal verle en primera línea de combate llevando a sus espalda enormes cajas e incluso ayudando a los soldados a abrir las duras latas de comida. Tanto éxito tuvo en Monte Cassino (se dice que incluso los alemanes le vitoreaban desde la distancia) que los polacos pronto cambiaron su emblema por un oso portando una bomba. Se puede decir que aquellos momentos fueron los más gloriosos de la vida de Wojtek.


Después de la batalla los soldados polacos fueron llevados a Gran Bretaña y acantonados en la ciudad de Glasgow donde nuestro oso fue recibido con todos los honores. Se había convertido en todo un héroe y mito de los ejércitos aliados. Pero el final ya estaba cerca. En 1947 el ejército fue desmovilizado y cada soldado decidió tomar caminos distintos. Todos ansiaban volver a sus hogares y ver a sus familias. Pero ¿Qué hacer con Wojtek? Nadie quería llevárselo a su casa por lo que pensaron en abandonarlo en algún bosque y que pasará el final de su vida en libertad. Pero recibieron la negativa de las autoridades inglesas (otra vez) pues las leyes del país establecían que no podían abandonar animales en ningún lado. Así pues el estado se hizo cargo de él y fue llevado al Zoo de Edimburgo. En un principio  recibía un montón de visitas pues era una celebridad de la guerra, levantando alguna pata incluso cuando veía a lo lejos algún camarada que hubiera venido a verlo. En esos casos le dejaban entrar en la jaula y ambos se abrazaban en señal de reconocimiento.

Pero el tiempo pasa y no perdona a nadie. Ya las visitas se fueron espaciando y ningún soldado venia a verlo. Se fue volviendo más huraño y no respondía a ningún estimulo exterior. Aquel gran oso que había viajado por medio mundo, que había luchado y sorteado el fuego enemigo en escarpadas montañas, se pasaba el día acostado, impávido y triste. Murió el 15 de Noviembre de 1963, con 22 años, creyéndose olvidado por todos… pero no fue así ya que hoy existen repartidos por todo el planeta estatuas en su honor, en Londres, Ottawa, y pronto otra en el zoo de Edimburgo. En Glasgow también existe una placa que recuerda al héroe, y a las hazañas de un oso que durante un tiempo fue el emblema de la libertad en el mundo.



viernes, 11 de enero de 2013

EN BUSCA DE LA INMORTALIDAD



Es bien sabido por todos que Gengis Kan era una persona en la que imperaba una gran fuerza de voluntad junto con un perfecto autocontrol, teniendo a la vez gestos corteses y magnánimo con sus enemigos vencidos a la vez que era rencoroso con aquellos que le traicionaban. Los biógrafos del gran Señor de los Océanos también nos aseguran que era muy combativo, bebedor y que tenía una naturaleza sensual demostrada pues tenía un buen número de esposas y concubinas dispuestas a cualquier hora para su disfrute personal. Pero para llegar a pertenecer a una de estas dos categorías las aspirantes debían pasar un examen exhaustivo teniendo que cumplir los siguientes requisitos: ser limpias, no dormilonas, evitar las aerofagias nocturnas, no roncar y sobre todo tener un aliento fresco y agradable al besar. Aun así con los años fue perdiendo interés en su harén ya que al cumplir los 60 años se volvió más místico, seguramente debido a las influencias budistas e islámicas que recibía de las tierras que iba conquistando. Esto hizo que se volviera más tolerante, ascético y que curiosamente tuviera pavor a la muerte.

Este miedo le vendría seguramente de saber que pronto moriría y que no llegaría a culminar todas las conquistas que deseaba conseguir. Por ello hizo llamar al sabio taoísta Changchun Zhenren para que le buscara el elixir de la vida eterna. Se le buscó por todo el imperio, desde China hasta el Hindu Kus y aunque costó algún tiempo al final se le encontró. Este sabio legendario tenía entonces 72 años y fue obligado a desplazarse desde su morada hasta la bella ciudad de Samarcanda. En total 2600 kilómetros de viaje. Changchun se postró a los pies de su señor y sin faltar a la verdad le explicó que no conocía la medicina que le solicitaban y que si lo deseaba podían cortarle la cabeza por haber fallado al gran señor de Asia. Gengis Kan quedó impresionado ante la franqueza del sabio y le perdonó la vida. Es más, ordenó a sus sirvientes que le colmaran de honores y le rogó que permaneciera a su lado durante algún tiempo. Ambos estuvieron días y noches charlando e intercambiando consejos. Changchun le aseguró que si abandonaba la caza, hacía algo de régimen y tuviera algo de continencia sexual alargaría la vida y moriría feliz sin dolores.

jueves, 10 de enero de 2013

EL FERROCARRIL SUBTERRANEO



Esta no es la historia del Metro ni de cómo se inventó el suburbano. Esta es una historia que habla de libertad y de héroes. El Ferrocarril Subterráneo era una red clandestina que en el siglo XIX tenía como misión ayudar a los esclavos negros evadidos a llegar desde los estados esclavistas hasta el Norte de Estados Unidos o Canadá. Pero ¿por qué se le llamó Ferrocarril Subterráneo? Evidentemente al ser una actividad ilegal en los estados del Sur, actividad que podía conllevar la pena de muerte, los promotores de este tráfico de esclavos fugados no podían ir anunciando a viva voz sus actos por miedo a ser apresados, por lo que pusieron términos ferroviarios a sus actividades clandestinas. Son las siguientes:

a)      Los Conductores o Maquinistas: eran las personas que ayudaban a los negros fugitivos dentro de los mismos estados esclavistas. Se conocían entre ellos mediante seudónimos ya que si eran atrapados por las autoridades, al interrogarles era imposible delatar a sus compañeros. Incluso hacían jurar a los esclavos que ayudaban que nunca rebelarían la identidad de su salvador. Para hacerlos pasar inadvertidos les proporcionaban disfraces, sitios seguros donde alojarse hasta que pasara el peligro, además de mapas y guías que les ayudarían a franquear las fronteras hacia la libertad.
b)      Las Estaciones: Eran los lugares donde podían esconderse, descansar, comer e incluso recibir asistencia médica. Las personas que regentaban estos sitios eran conocidos como jefes de estación. Algunos de ellos llegaron a ser famosos con el tiempo como por ejemplo la familia cuáquera Levi y Catherine Coffin, los cuales tenían su estación en Newport (Indiana). Allí, durante 20 años, llegaron a alojar a más de 2000 fugitivos. Todos estos jefes de estación estaban supervisados por la Estación Central, que era la Jefatura Principal
c)      Los Pasajeros: Evidentemente eran los fugitivos
d)      Los Carriles: Las rutas de escapada
e)      El Destino: el lugar soñado por todos los pasajeros, los estados del Norte de Estados Unidos o la misma Canadá.

El Ferrocarril Subterráneo acabó nada más finalizar la Guerra de Secesión (1861-1865) al abolirse la esclavitud en todos los Estados Unidos de América. Miles de esclavos consiguieron escapar gracias al arrojo y valentía de personas, en mayoría abolicionistas, que de forma desinteresada condujeron a estos esclavos fugitivos hacia la libertad. Muchos fueron los que ayudaron a tal fin, pero antes de terminar no nos hemos de olvidar de uno de las grandes heroínas de este Ferrocarril Subterráneo e icono de la historia Norteamericana: Harriet Tubman (1820-1913)


Se la conocía como el Moisés de los Esclavos y al igual que muchas de los fugitivos a los que ayudó ella también fue esclava en las plantaciones de Maryland. Consiguió evadirse en 1848 y llegar sana y salva al Norte. Pero en vez de gozar de su libertad recientemente adquirida, regresó de nuevo, no una, sino 19 veces liberando a cientos de esclavos y ayudando a llegar a su destino a otros tantos cientos de ellos. Fue tal su fama de libertadora que en los estados sudistas pusieron precio a su cabeza dando lo mismo que la entregaran viva o muerta.

miércoles, 9 de enero de 2013

TENERLOS BIEN PUESTOS



Hubo un tiempo en el que las mujeres tuvieron mucho poder dentro del Vaticano. Este periodo fue conocido como el de Pornocracia, Saeculum obscurum o gobierno de las cortesanas, términos acuñados por el cardenal Cesar Baronio en el siglo XVI, y que venía a explicar como Teodora, esposa del senador romano Teofilacto I, y la hija de ambos Marozia manejaron en las sombras desde 904 hasta el 935 (algunos opinan que hasta el 963) el gobierno de los papas desde Sergio III hasta Juan XI. Aunque a lo mejor es una leyenda, después de este oscuro pasado se dice que se instaló en el Vaticano un trono con forma de herradura en el que el Papa que había sido elegido en el conclave había de sentarse en él con las piernas abiertas, sin ropa interior, y mostrar a los cardenales sus partes más intimas. Uno de los presentes, preferiblemente alguien que hubiera participado en el cónclave debía acercarse al Papa electo y con todo recato y delicadeza palpar los genitales para confirmar la hombría del elegido. Después de retirar la mano de las partes nobles hacían bajar al Sumo Pontífice y el cardenal que había hecho la inspección se giraba a los testigos clamando en voz alta:

¡Duos testes habet et bene pendentes!

O lo que es lo mismo: Tiene dos testículos, y ademas los tiene bien puestos (o que le cuelgan bien). De esta manera se aseguraban que el Papa elegido en santo conclave era efectivamente un hombre y de este modo evitar volver a aquel turbio pasado donde dos mujeres ávidas de riquezas manejaban los hilos del poder terrenal de un reino celestial.

martes, 8 de enero de 2013

LA HISTORIA DEL FUTBOLÍN



La de horas que habremos echado en este juego. Seres inertes con camisetas del Real Madrid, Barcelona, o Atlético de Madrid nos han hecho pasar horas y horas dándole a unas manivelas con el único objetivo de meter en un hueco una pelotita de madera. Alli, entre gritos de victoria o de reproche al amigo que no ha sabido taponar el gol con el portero, se han conocido amistades y amores, se han olvidado las penas y se ha brindado por los amigos… y todo ello se lo debemos a un gallego, Alejandro Finisterre, que supo buscar la diversión en un mundo donde el único juego que había en ese momento era el de la supervivencia.

Aunque ya existían precedentes en el siglo XIX, fue Alejandro Finisterre (1919-2007) el que dio forma final al futbolín. Tal hecho se produjo durante la Guerra Civil Española en concreto en 1937. A finales del año anterior, durante un bombardeo rutinario de las tropas franquistas sobre Madrid, Alejandro fue herido de gravedad y transportado posteriormente a Valencia donde había más posibilidades de salvar su vida. Cuando recuperó la consciencia fue llevado a una colonia de reposo de Puig en donde fue internado junto con otros soldados heridos, ancianos y niños. Poco a poco fue ganando fuerzas y con una muleta podía andar de acá para allá conociendo a otras personas que allí estaban también internas. Pronto se dio cuenta de que allí las personas añoraban muchas cosas de la vida normal, de antes de la guerra… sobre todo el fútbol. Así que gracias a su ingenio dio forma a un nuevo juego, a nivel más reducido, con futbolistas hechos de madera de bog y una pelota de corcho aglomerado. Nacía así el primer futbolín.

Pero las circunstancias de la guerra hicieron que se exiliara. Se dice que cuando cruzaba los Pirineos, durante una tormenta, perdió una maleta con los planos del futbolín haciendo que años posteriores muchas personas dudaran de que fue el creador de uno de los juegos más populares del mundo. Viajó por Francia, Ecuador, Guatemala y México enseñando su invento y mejorándolo para las generaciones posteriores. Aunque ha habido otras personas que se han atribuido la creación del futbolín hoy en día es bien sabido que este invento tan entretenido fue obra de Alejandro Finisterre, el cual supo ganar a la barbarie a base de ingenio e inteligencia.

lunes, 7 de enero de 2013

EL POSIBLE VIAJE DE SERTORIO



Aquel que soñó con volver a Roma desde su exilio hispano, el general que luchó con valentía y que puso en fuga a los ejércitos que envió el senado, unas veces al mando de Metelo o Pompeyo… es posible que fuera uno de los primeros descubridores de las islas canarias. Aunque parezca poco creíble y algo fantasioso, hay que recordar que ya en la antigüedad los marineros tenían constancia de esas islas, llamadas en aquel momento Las Islas Afortunadas, e incluso es sabido que antes de la gran expansión de los romanos, siglos atrás ya los fenicios pudieron haber recalado en sus costas en aquel fascinante viaje de circunnavegación alrededor de África que efectuaron por encargo del gran faraón Necao II.

Pero ¿cómo pudo llegar Sertorio a esas islas? Si damos crédito a las fuentes antiguas, en un primero momento el general romano no tuvo mucho éxito al luchar contra las fuerzas de Cayo Annio y se tuvo que exiliar en Cartago Nova para después pasar el Estrecho y recluirse en las feraces tierras de Mauritania (actual Marruecos). Los historiadores no se ponen de acuerdo sobre qué hizo Sertorio en aquellas tierras, pero muchos creen que posiblemente escuchara las historias de los marineros que le hablaron sobre un lugar donde manaba leche y miel, que tenía una temperatura ideal para el descanso humano y que casi no había que deslomarse al cultivar pues la Madre Tierra era generosa en aquellas Islas Afortunadas. Es posible, que el general romano decidiera ver con sus propios ojos aquellas fantásticas tierras, fueran estas las Canarias o las Madeira, y que incluso soñase con crear un reino allí, pero eso ya entra dentro de la historia-ficción donde la imaginación humana puede inventar cualquier quimera.

viernes, 4 de enero de 2013

BROMAS ESCULTÓRICAS

Si usted viaja a Salamanca por vez primera, y decide visitar su bella universidad lo más seguro es que alguien, algún salmantino o amigo que este a su lado, le proponga el típico juego de localizar la famosa rana de su portada. No les voy a desvelar donde está, solo les daré una pequeña pista: esta asociada con una calavera. No se sabe muy bien el motivo por el que el escultor decidió esculpir este anfibio en el frontal de dicha institución por lo que hay un buen numero de leyendas desde la que dice que es un símbolo de la muerte hasta la que maliciosamente apunta a que es un icono de la sensualidad y el deseo. Sea lo que fuere hay que reconocer que este añadido es todo un fenómeno en Salamanca convirtiéndose en todo un símbolo de ella. Postales, figuritas, llaveros… un negocio que revierte mucho dinero a la ciudad y que a algunos ciudadanos nunca les ha gustado. Ya lo dijo el insigne Unamuno:

No es lo malo que vean la rana, sino que no vean más que la rana

Pero en nuestra geografía existen más añadidos que llaman la atención del viajero y que curiosamente no corresponden con la época en que fue esculpida la catedral o institución centenaria. A estos añadidos se les puede considerar como ooparts, término inglés que significa “objetos fuera de su tiempo”. Algunos son asombrosos mientras que otros son simplemente homenajes a algún ciudadano ilustre de la ciudad. Si volvemos a Salamanca, en concreto a su Catedral Nueva podemos ver cerca del suelo, en la Puerta de Ramos nada más ni nada menos que a un astronauta, con traje espacial y escafandra que parece flotar por el pétreo juego floral de la catedral. Esta aparición es bastante reciente ya que fue esculpida en 1992 en la restauración acometida por Miguel Romero.


La mayoría de estas apariciones tienen su origen en pequeñas bromas que los canteros y restauradores hacen a la población ya sea por perpetuar su nombre en la historia del monumento o por atraer el turismo. Aun así en otra iglesia española se añadió un motivo más: la pasión futbolística, pues en Trujillo, en la hermosa iglesia de Santa María la Mayor el cantero Antonio Serván apasionado seguidor del Athletic Club de Bilbao, esculpió el escudo de su escudo en 1972.


Un oopart puede ser cualquier cosa. Depende de la imaginación y humor del escultor. Fíjense que algunos han querido “modernizar” los motivos sacros de su trabajo, ya que por ejemplo en 1996 en la catedral de Calahorra, entre los ornamentos de su fachada renacentistas aparece ¡un teléfono móvil! Pero otras veces estas inclusiones se hacen desde el respeto y como homenaje a alguna persona de la ciudad, como en la catedral de San Antolín de Palencia. Esta escultura parecida a una gargola fue labrada en los años 20 del siglo pasado por el arquitecto Jerónimo Arroyo que quiso dejar para la posteridad la imagen del palentino José Sanabria el cual fue un importante fotógrafo que se dedicó a dejar constancia a base de fotografías de las maravillas arquitectónicas de la ciudad. Y allí esta, mirando pétreo asombro el ir y devenir de su amada Palencia, por los siglos de los siglos.


jueves, 3 de enero de 2013

FUNESTAS PREDICCIONES

En parte ellos ya lo sabían. Empecemos por el asesinado, es decir Abraham Lincoln. Parece ser que una noche de 1860, después de un duro día de trabajo, decidió como cualquier persona retirarse a dormir. Cuando se estaba aseando para meterse en la cama se quedó estupefacto al ver en el espejo su propia imagen desdoblada. La figura principal estaba en buena forma, mientras que su compañera no tenía buen aspecto pues era muy pálida, blanca, casi etérea. Por la mañana se lo contó a su esposa, y ésta para tranquilizarlo le dijo que  era un presagio: sería dos veces presidente pero que no terminaría con éxito la segunda legislatura. Inquietante ¿no? Pues aunque no lo crean Lincoln tuvo otro mensaje del más allá. Otra noche, unos días antes de que lo asesinaran en el Teatro Ford, se despertó al oír un llanto lastimero por las estancias de la Casa Blanca. Se levantó preocupado y palmatoria en mano entró en la habitación donde creía oír aquel terrible ruido. Se quedó estupefacto al ver a sus pies un ataúd. Había varias plañideras a su laso por lo que opto por preguntar a una de ellas quién era la persona que había muerto. Una se quitó el velo y mirandolo cara a cara le dijo en tono lúgubre:

¡El presidente. Lo han matado!

Y ahora terminemos con el asesino, es decir con John Wilkes Booth. Años después del asesinato su hermana Asia Booth Clarke  escribió un libro titulado The Unlocked Book en el que aseguraba que la muerte de su hermano ya estaba anunciada desde hacía tiempo pues cuenta que cuando John estaba en la escuela una vieja gitana le predijo que moriría joven y que un suceso extraordinario marcaría su vida.

miércoles, 2 de enero de 2013

LA FRUSTRACIÓN DE PIO XI

En 2006 el Papa Benedicto XVI decidió, tras consulta, desclasificar los documentos pertenecientes al pontificado de Pió XI (1922-1939). Buceando en estos archivos se ha encontrado que este Papa tuvo contacto epistolar con Franco en plena Guerra Civil Española. Por ejemplo se ha localizado un telegrama en el que ruega al Generalísimo que permita que haya una tregua de 24 a 48 horas durante el periodo de Navidad. La respuesta no se hizo esperar pues junto al telegrama aparece una nota manuscrita de puño y letra de Franco en la que dice que no es posible tal petición pues eso sería, atención, “alargar la contienda armada”. En esa nota manuscrita, debajo y en pequeño se puede leer la siguiente reflexión del pontífice:

Ya no puedo hacer más. ¡Que Dios se apiade de la pobre España!

También se han encontrados cientos de cartas, telegramas y peticiones de familiares republicanos que solicitaban al Papa que intercediera por ellos para pedir clemencia a Franco y que no ajusticiara a sus seres queridos. Y como no podía ser de otra manera, se ha descubierto que un número importante de telegramas fueron devueltos informando al Santo Padre que sus peticiones no podían ser satisfechas pues aquellas personas ya habían sido fusiladas.

martes, 1 de enero de 2013

CANGURO… ESE NOMBRE

Los ingleses nada más llegar a Australia en 1770 se quedaron estupefactos al ver un animal más bajo que un oso, algo jorobado, con grandes patas y que no paraba de saltar de un lado para otro. Uno de aquellos exploradores se acercó a un nativo y le preguntó qué era aquel extraño ser. El interpelado miró primero hacia el animal, después hacia el que le preguntaba y sin demora le contestó:

Kan Ghu Ru.

Le dio las gracias y al acercarse a sus compañeros les dijo tranquilamente, adaptando fonéticamente al inglés lo que le había dicho el nativo, que aquel ser era un kanguroo. Así pues aquel animal sin comerlo ni beberlo se quedó con aquel nombre para la posteridad sin que nadie supiera que en verdad lo que había dicho aquel indígena era lo siguiente:

No comprendo.